sábado, 19 de agosto de 2011
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Ceremonias y rituales budistas durante el Festival Ching Ming

Según la tradición china, el Festival Ching Ming, también conocido como Día de Limpieza de Tumbas o el Festival de los Ancestros, que tiene lugar en el día 104, 105 ó 106 después del solsticio de invierno y suele caer el día 4, 5 ó 6 de abril según el calendario occidental, es una ocasión cultural que se celebra cada año en la que los descendientes rinden homenaje a sus antepasados fallecidos, donde la piedad filial de los descendientes se extiende a los ancestros incluso después de su muerte. Por consiguiente, hasta el presente, los chinos todavía han conservado la costumbre de limpiar las tumbas y conmemorar a los antepasados en el Festival Ching Ming. Durante el festival, los seguidores del Budismo generalmente participan en rituales y ceremonias budistas, dedicando los méritos generados con su práctica a sus antepasados y familiares difuntos como una forma de devolver la bondad que les han prodigado.

El concepto tradicional chino en el Budismo de retribuir la bondad que nos han dado los demás.

De acuerdo con el concepto del Budismo chino, hay cuatro tipos de bondad: la bondad de los padres de criarnos y educarnos, la bondad de las Tres Joyas (el Buda, el Dharma y la Sangha) de indicarnos el camino hacia la liberación del sufrimiento y alcanzar la felicidad suprema, la bondad del propio país de proteger nuestros derechos, nuestra seguridad personal y propiedades, y la bondad de los seres sensibles de satisfacer nuestras necesidades básicas, tales como un hogar, alimentos, ropas y cualquier cosa que necesitemos. Todo lo que disfrutamos lo tenemos gracias a la bondad de otros innumerables seres y nada habría sido posible sin la ayuda ni amabilidad de los demás.

En China se da una especial importancia a la bondad de los padres. A partir de los principios de la dinastía Chin (1700 a.c.) la piedad filial ha sido el pilar central alrededor del cual se ha construido la sociedad china, y es uno de los valores tradicionales chinos desde tiempos antiguos. El venerable maestro Sheng Yen, fundador de la Montaña Tambor del Dharma, señala en su libro titulado “Recitar el nombre del Buda Amitabha para ganarse el renacer en la tierra pura”: “El mejor método para devolver la bondad que nos han brindado los demás radica en emplear el cuerpo físico que nos han dado nuestros padres para hacer todo lo que sea beneficioso para nosotros mismos y para los seres sensibles; para decir las palabras que sean beneficiosas para nosotros mismos y para los seres sensibles; para generar los pensamientos que sean beneficiosos para nosotros mismos y para los seres sensibles. Este es el verdadero acto de devolver la bondad de los demás.” Por consiguiente, durante el Festival Ching Ming, la Montaña Tambor del Dharma alienta a los fieles budistas a participar en las ceremonias del Dharma. Por un lado, los participantes pueden dedicarse a la práctica intensiva del Budsimo, por el otro, pueden dedicar los méritos acumulados por la práctica budista a sus antepasados fallecidos, lo cual es una acción que beneficia tanto a los difuntos como a los que están vivos.

Todos los años, a finales de marzo o a principios de abril, la Montaña Tambor del Dharma organiza simultáneamente en sus templos y monasterios budistas alrededor del mundo, la Ceremonia del Arrepentimiento Compasivo del Agua de Samadhi, la Ceremonia de Recitación del Nombre del Buda Amitabha de Siete Días y la Ceremonia del Dharma del Bodhisattva Ksitigarbha, étc., contando con la animada participación de los fieles budistas. A través de hacer ofrendas al Buda, realizar postraciones de arrepentimiento ante la imagen del Buda, encender lámparas para el Buda, salmodiar los sutras budistas y recitar el nombre del Buda, los fieles budistas dedican los méritos acumulados a sus antepasados y familiares difuntos para que puedan renacer en la Tierra Pura del Buda Amitabha, y a todos los seres sensibles para que puedan liberarse del ciclo de nacimiento y muerte y disfrutar de una felicidad duradera.

•Ceremonia del Arrepentimiento Compasivo del Agua de Samadhi
Haga click aquí para ver el vídeo del origen de esta ceremonia.

Entre las ochenta y cuatro mil enseñanzas del Buda, el arrepentimiento de las propias malas acciones es una de las más importantes y solemnes de ellas. Según el Budismo, para liberarse del océano de sufrimiento de la existencia cíclica, uno debe primero arrepentirse de los actos malos cometidos, reconociendo el hecho de que tanto en el pasado como en el presente hacemos muchas cosas que son desfavorables para los demás. En el Budismo, entre las numerosas prácticas de arrepentimiento, el Arrepentimiento Compasivo del Agua de Samadhi es una de las ceremonias más frecuentes en los templos y monasterios del Budismo chino, y tiene su origen en una historia china:

Durante la dinastía china Han del Oeste, Cao Cuo y Yuan Ang fueron practicantes budistas y también fueron importantes servidores del emperador Yi. Un día, Yuan Ang hizo una falsa acusación contra Cao Cuo y lo incriminó delante del emperador. El inocente Cao Cuo fue castigado por el emperador con la pena de muerte, y todos sus familiares y parientes también fueron condenados a muerte. Yuan Ang, por su parte, después de morir se reencarnó en un monje budista de la dinastía Tang, cuyo nombre de ordenación fue “Zhi Xuan.”

Cuando Zhi Xuan era joven, ayudó a un monje (quien fuera la encarnación del venerable Kanaka) que sufría de una grave enfermedad llamada “Jia Mo Luo”. Este monje tenía úlceras con pus que desprendían muy mal olor por todo su cuerpo, por lo que todos le tenían antipatía y se alejaban de él. Zhi Xuan era su vecino. Al contrario que los demás, no sólo sentía piedad y lo cuidó mucho, sino que también entabló una amistad con él.

Después de recuperarse de la enfermedad, el monje le dijo a Zhi Xuan: “Voy a irme de aquí. Si alguna vez necesitas ayuda, cuenta conmigo, podrás ir a buscarme a la Montaña Jiu Long que está situada en el Estado Peng de la Provincia de Sichuan. En esa montaña hay dos grandes pinos. Cuando los veas, podrás encontrarme. Estaré por allí cerca.” Después, Zhi Xuan se fue haciendo cada vez más famoso tanto por su erudición como por sus avanzadas realizaciones, y fue altamente respetado en todo el país. Hasta el emperador participó personalmente en las ceremonias budistas organizadas por él, y le obsequió una silla hecha de madera de agáloco para que pudiera utilizarla mientras impartía sus enseñanzas budistas. Además, el emperador le reconoció como “maestro nacional” (título honorífico que el emperador les daba a los venerables maestros budistas) con el título de“Wu Da”.

Mientras el maestro Wu Da disfrutaba del favor y respeto del emperador, se sintió orgulloso de sí mismo y comenzó a llevar una vida lujosa. De repente, un día en su rodilla apareció una úlcera en forma de rostro humano. Aunque fueron llamados los más famosos médicos de todo el país, ninguno de ellos tenía remedio para curar la úlcera, que empeoraba día a día. Un día, de repente, el maestro Wu Da se acordó de lo que le había dicho el monje enfermo y partió inmediatamente hacia la Montaña Jiu Long para buscarlo. Justamente como le había dicho el monje, el maestro Wu Da vio dos grandes pinos en la montaña. Mientras seguía por el camino que se adentraba en las profundidades de la montaña, se encontró con un templo grande y majestuoso. Y el monje estaba de pie esperándole con agrado delante del templo. Cuando los dos se encontraron después de la larga separación, charlaron agradablemente y el maestro Wu Da le dijo al monje acerca de la úlcera con forma de rostro humano. El monje le dijo que no tenía nada de que preocuparse. Le dijo a continuación que en esa montaña había un pequeño estanque de agua de manantial, y que si lavaba la úlcera con esa agua podría curarse.

Al día siguiente, por la madrugada, el monje le pidió a su asistente personal que llevase al maestro Wu Da al estanque. Cuando el maestro estaba a punto de recoger el agua con sus manos para lavar la úlcera, el rostro gritó en voz alta, diciéndole: “¡Un momento! No puedes hacerlo ahora. Como eres erudito y de mucha lectura, ¿no has leído la historia acerca de Cao Cuo y Yuan Ang de la Crónica de la dinastía Han del Oeste?” El maestro contestó: “Sí, la he leído.” El rostro dijo: “Si la has leído, ¿te acuerdas de que Yuan Ang mató a Cao Cuo? El entonces Yuan Ang eras tú y yo era Cao Cuo. En esa vida me denigraste delante del emperador por lo cual fui asesinado. Cuando fui condenado a la pena de muerte, y mi cuerpo fue cortado por la mitad, guardé rencor hacia ti y por lo tanto, vida tras vida, estuve buscando oportunidades para tomar venganza. Pero durante diez vidas, has sido un venerable maestro que mantuvo bien los preceptos, y siempre hubo deidades benignas que te protegieron, por lo que me resultó imposible vengarme de ti.

En esta vida, sin embargo, te has sentido arrogante por el favor y respeto del emperador, y así se fue deteriorando tu conducta moral, por lo que ahora tengo la oportunidad de vengarme. Pero gracias a la compasión del venerable Kanaka que se manifestó bajo el aspecto de un monje enfermo, se me ofreció el agua bendita de samadhi para liberarme del rencor. Por lo tanto, se ha disuelto el odio arraigado que tenía por ti. De ahora en adelante, ya no seremos enemigos.” Al oírlo, el maestro Wu Da recogió inmediatamente el agua de samadhi y lavó su úlcera. Mientras la lavaba, el dolor agudo y repentino hizo que el maestro se desmayara. Al despertarse, la úlcera había desaparecido sin dejar rastro. Entonces, el maestro Wu Da comprendió lo que había pasado. Fue enseguida a buscar al monje para agradecerle por su ayuda. Sin embargo, no vio nada excepto las nubes y la niebla que cubrían la cima de la montaña. No sabía a dónde había ido el monje, y el templo majestuoso también se había desvanecido.

En ese momento, el maestro Wu Da conoció que la fuerza del karma nunca desaparece. Cuando las causas y condiciones maduran, el karma malo se manifestará de manera infalible. De modo que el maestro Wu Da compiló el texto del Arrepentimiento Compasivo del Agua de Samadhi en tres fascículos, para que las personas de generaciones posteriores tuvieran la oportunidad de arrepentirse de las acciones negativas creadas.

Basándose en este suceso histórico y manteniéndolo como una tradición, durante los festivales tradicionales chinos, por ejemplo el Festival Ching Ming, los templos y monasterios budistas organizan la Ceremonia del Arrepentimiento Compasivo del Agua de Samadhi para que los participantes, siguiendo el manual litúrgico, puedan arrepentirse de las acciones ignorantes hechas intencionalmente o desatendidamente en esta vida o en las vidas pasadas, a través del cuerpo, el habla y la mente, y hacer el voto de no volver a cometer mismos los errores. De esta manera, se pueden purificar los obstáculos kármicos.

• Ceremonia de recitación del nombre del Buda Amitabha de siete días
Según el Budismo, entre numerosos métodos de práctica budista, la recitación del nombre del Buda es una de las más simples y más útiles maneras para serenar la mente y para concentrarse en el momento presente.

¿Por qué usamos siete días o un múltiplo de siete días para recitar el nombre del Buda? La razón radica en que nuestros estados mentales están influenciados por nuestros estados físicos, que a su vez están influenciados por el cosmos. La propia naturaleza parece tomar siete días como un periódo definido. Este concepto de siete días es muy antiguo. Podría provenir de la observación de los cuerpos celestes. Nuestro cuerpo es equivalente a un pequeño universo, un microcosmos, y tiende a reflejar el gran universo, el macrocosmos. Nuestro cuerpo y mente parecerían demostrar un ciclo de siete días. Por consiguiente, tomamos siete días como el periódo óptimo de práctica. Así pues, podemos emplear el ciclo de siete días para ayudarnos a encaminarnos por una senda tranquila y diligente de práctica.

Durante la Ceremonia de recitación del nombre del Buda Amitabha de siete días, todos los días, los participantes recitan en voz alta el nombre sagrado del Buda Amitabha (Amituofo, en chino), a través de escuchar las enseñanzas budistas, recitar el nombre del Buda, hacer postraciones al Buda, caminar alrededor de la imagen del Buda y realizar postraciones de arrepentimiento, los participantes generan votos de trabajar por el bienestar y la felicidad de los demás.

• Ceremonia del Dharma del Bodhisattva Ksitigarbha
La Ceremonia del Dharma del Bodhisattva Ksitigarbha tiene sus orígenes en el Sutra de los Votos Fundamentales del Bodhisattva Ksitigarbha, que representa el espíritu de la piedad filial en la tradición budista.
El Bodhisattva Ksitigarbha (su nombre puede traducirse como Tesoro de la Tierra, Ksitigarbha en sánscrito; Ti-Tsan en chino), junto con el Bodhisattva Avalokitesvara Guan Shi Yin, el Bodhisattva Majushri y el Bodhisattva Samantabadra, es uno de los cuatro grandes bodhisattvas más ampliamente venerados en el Budismo.

A partir de las palabras del Sutra de los Votos Fundamentales del Bodhisattva Ksitigarbha, podemos saber que hace incontables eones había un Buda llamado "El Así Venido, Rey Autosuficiente del Samadhi de la Flor Iluminada". Durante el Período de la Aparición del Dharma, el Bodhisattva Ksitigarbha era una joven brahmán que tenía muchos méritos acumulados en vidas pasadas y era respetada y admirada por todos. Al caminar, estar de pie, sentarse y acostarse, siempre era rodeada y protegida por los dioses. Sin embargo, su madre, Yue Ti Li, no sólo no creía en la ley de causa y efecto, sino que despreciaba a las Tres Joyas (el Buda, el Dharma y la Sangha) y cometió mucha matanza de animales para comida.

Cuando la vida de su madre terminase, la joven Brahmán sabía que, según las enseñanzas budistas, con el karma negativo que había acumulado a través de las malas acciones, su madre renacería en el infierno y padecería grandes sufrimientos. La joven Brahmán, conocida por su piedad filial hacia su madre, vendió la casa, compró incienso, flores y frutas, e hizo una gran ofrenda en el templo del Buda "Así Venido, Rey Autosuficiente del Samadhi de la Flor Iluminada". Cuando vió la imagen del Buda, pensaba para sí misma: “Si el Buda estuviera en este mundo, sin duda alguna me diría dónde ha ido mi madre después de su fallecimiento”.

La joven lloró mucho por un largo tiempo y, repentinamente, en el espacio se oye una voz, la del Buda "Así Venido, Rey Autosuficiente del Samadhi de la Flor Iluminada", diciendo: “Mujer sagrada que llora, no estés tan triste; te mostraré donde ha ido tu madre. Después de haber completado tus ofrecimientos, vuelve de inmediato a tu casa. Siéntate en meditación pensando en mi nombre y sabrás seguramente el lugar del renacimiento de tu madre”. Al volver a su casa, la joven se sentó en meditación invocando al "Así Venido, Rey Autosuficiente del Samadhi de la Flor Iluminada". Después de un día y una noche, de repente se vio a sí misma encontrándose al lado de un mar, donde habia cientos de miles de millones de hombres y mujeres sufriendo y hundiéndose en el agua, siendo arrebatados y devorados por las bestias malvadas.

Allí apareció un Rey de los Fantasmas que se llama“Sin-Veneno". Hizo una reverencia y se acercó para recibir y preguntarle a la joven Brahmán: “Bien, Bodhisattva, ¿Por qué ha venido aquí?” La joven le preguntó a Sin-Veneno: “¿Cómo es que ahora he venido a los infiernos?” “No hace mucho que mi madre murió, ¿si el Rey de los Fantasmas supiera dónde renacería mi madre?” Sin-Veneno le contestó: “Nadie puede venir a los infiernos a no ser que tenga un poder divino o un karma muy negativo acumulado”. Sin-Veneno juntó sus palmas y dijo a la joven Brahmán: “Ser sagrado, vuelva a su casa. Para usted no hay necesidad de preocuparse o sentirse triste, ya que gracias a sus actos de piedad filial haciendo grandes ofrendas y cultivando méritos en nombre de su madre en el templo del "Así Venido, Rey Autosuficiente del Samadhi de la Flor Iluminada", desde hace tres días, la mujer criminal Yue Ti Li ha nacido en los cielos. No solo su madre se ha liberado del infierno, sino que también, como resultado de tales méritos, otros pecadores en el infierno del sufrimiento ininterrumpido también han recibido la felicidad y han renacido en los cielos con ella. Cuando Sin-Veneno terminó de hablar, retrocedió con las palmas juntas.

La joven Brahmán despertó como de un sueño, comprendió la situación y, delante de la estupa y la imagen del "Así Venido, Rey Autosuficiente del Samadhi de la Flor Iluminada" en el templo, hizo grandes votos diciendo: “Hasta el final de futuros eones, que yo emplee muchos tipos de métodos hábiles para ayudar a todos los seres sensibles que están sufriendo por sus pecados cometidos y guiarlos hacia la liberación.”

Debido al poder de su piedad filial, el Bodhisattva Ksitigarbha liberó a su madre del infierno e hizo el gran voto de “no convertirse en Buda hasta que en el infierno no quede ningún ser sensible,” por consiguiente, el Bodhisattva Ksitigarbha es ampliamente admirado y respetado en el Budismo chino. Sus grandes votos, piedad filial, confianza y respeto por las enseñanzas del Buda, sirven como un ejemplo digno de imitar para los practicantes budistas.

En la Ceremonia del Dharma del Bodhisattva Ksitigarbha, que dura tres horas en total, además de salmodiar el Sutra de los Votos Fundamentales del Bodhisattva Ksitigarbha, también se recitan los versos en alabanza al Bodhisattva Ksitigarbha y su nombre sagrado. Durante el Festival Ching Ming, los participantes de la Ceremonia del Dharma del Bodhisattva Ksitigarbha oran sinceramente para que los antepasados fallecidos puedan liberarse del sufrimiento y alcanzar mucha felicidad y sus familiares puedan escapar de los peligros de los desastres y disfrutar de buena salud y longevidad.