viernes, 20 de octubre de 2011
páginas relacionadas con DDM

這個頁面上的內容需要較新版本的 Adobe Flash Player。

get Adobe Flash Player

Generar la Mente Bodhi
Conferencias budistas
Conferencia impartida por el maestro Sheng Yen sobre el Sutra Surangama el 3 de enero de 1993.

El Honrado por el Mundo dijo a los grandes bodhisattvas y grandes arhats en la Asamblea, “Quisiéra preguntaros, bodhisattvas y arhats, quienes son nacidos del Buddhadharma y han alcanzado el estado más allá del aprendizaje: cuando desarrollasteis vuestras mentes para despertar a los dieciocho campos de sensación, ¿ cuáles considerasteis como los mejores procedimientos de perfección y por medio de qué métodos entrasteis en el estado de Samadhi?”

En esta sección del Sutra Surangama, en respuesta a la pregunta del Buda, veinticinco grandes bodhisattvas describen los métodos que utilizaban para entrar en Samadhi. Los métodos de práctica que conducen al Samadhi son llamados puertas del Dharma. La pregunta del Buda se dirigió a los grandes bodhisattvas y arhats. Arhats son santos budistas de la tradición Hinayana. ¿Por qué el Buda los interroga en un sutra que enseña el Camino Mahayana?

Los discípulos del Buda que están presentes aparecen como practicantes Hinayana cuando el Buda expuso el Sutra Surangama, pero ellos han generado la mente del bodhisattva Mahayana. ¿A qué nos referimos con “aparecen como practicantes Hinayana”? Tradicionalmente, la literatura Mahayana usa dialécticamente la expresión "practicante Hinayana" para referirse a un budista que persigue su propia salvación, en lugar de la salvación de todos los seres sensibles. Tal persona desea ir más allá de los cinco deseos (relacionados con la forma, el sonido, el olor, el gusto y el tacto), más allá de las aflicciones, y más allá del ciclo de nacimiento y muerte (samsara). Se dedica a dejar atrás el mundo y la actividad mundana. Por lo contrario, un bodhisattva Mahayana practica por el beneficio de todos los seres. No deja atrás los cinco deseos ni tiene apego a ellos. Vive en el mundo, pero no está apegado a él.

¿Qué pasa con los seres sensibles comunes? Vivimos en el mundo, estamos apegados al mundo y estamos impulsados por los cinco deseos. En este sentido, no somos ni practicantes Hinayana ni bodhisattvas.

Un practicante Hinayana no necesariamente debe ser un bhikshu, una “persona que ha dejado la vida de hogar,” refiriéndose a un monje. Un practicante Hinayana principiante podría ser un laico. No obstante, en el cuarto y último nivel de logro, la etapa del arhat, un practicante Hinayana siempre es un bhikshu. Un bodhisattva Mahayana podría ser una persona que ha dejado la vida de hogar o un laico en cualquier punto del camino, y podría parecer indistinguible de un ser sensible común.

Existe el malentendido frecuente de que una persona que ha dejado la vida de hogar siempre es un practicante Hinayana puesto que ha dejado atrás los cinco deseos y ha renunciado a la vida de una persona común. Esto es un error. A veces las personas me dicen “Shih-fu, usted es un monje entonces es únicamente un practicante Hinayana. Nosotros somos bodhisattvas porque vivimos en medio de los cinco deseos, pero no estamos impulsados por ellos.” Si tales bodhisattvas auto proclamados practican por su propio beneficio, o si, cuando aparece un asunto de interés personal, son impulsados por consideraciones egoístas, ellos no son bodhisattvas o practicantes Hinayana.

El Buda utiliza el término, “grandes arhats.” Si hay grandes arhats, ¿eso significa que hay pequeños arhats? Arhats son “sin pérdidas” o “sin filtraciones”. Si los grandes arhats son sin pérdidas, ¿hay pequeños arhats que tienen pérdidas?

”Arhat” significa “digno de que se le hagan ofrendas.” Un arhat ha alcanzado la liberación del samsara y del deseo, y por lo tanto es digno de recibir ofrendas. Tal como es utilizado aquí, un “gran arhat” ha alcanzado la liberación y ha generado simultáneamente la mente del bodhisattva, o la mente bodhi. Él hace votos de ayudar a todos los seres sensibles. La mente bodhi es la mente altruista de la iluminación. Un gran arhat tiene la disposición mental de un bodhisattva. Por supuesto, como un arhat que practica la tradición Hinayana, debe ser una persona que ha dejado la vida de hogar.

Un arhat es siempre “sin pérdida” o “sin escape,” por consiguiente su mérito y virtud nunca disminuirán otra vez. ¿Cómo pueden disminuir el mérito y la virtud? Imaginad un globo con un pinchazo o un balde con un agujero. Finalmente se perderá cualquier cosa que esté dentro. El estado de la mente que produce aflicciones es como el agujero. Si no hay agujero no habrán pérdidas o escapes.

Un arhat ha perfeccionado su práctica hasta el punto donde su mérito y virtud nunca disminuirán otra vez. Las personas comunes a veces ayudan a los seres sensibles, y a veces les hacen daño. Un ejemplo vivido sería que ves a alguien teniendo dificultad para cruzar una calle y le ayudas, pero después lo derribas al otro lado de la calle. ¿Reconoces tal comportamiento? Actuamos de esta manera mientras estemos sujetos a los cinco deseos, y hacer daño a los demás causará la pérdida de nuestros méritos y nuestra virtud.

En Taiwán un estudiante buscó la ayuda de un profesor para escribir su tesis. El profesor le proporcionó orientación y el estudiante estuvo muy agradecido. Sin embargo, después de que el estudiante se graduara, el profesor declaró que él había escrito la tesis para el estudiante. Cuando el estudiante escuchó esto, él se dolió y enfureció. Al principio, el profesor le ayudó, pero luego le hizo daño. El profesor destruyó una amistad. Esto es un acto que tiene pérdida.

El Buda también se dirigió a los “grandes bodhisattvas.” Las personas que sólo recientemente han generado la mente bodhi normalmente no están en el mismo nivel que los grandes bodhisattvas. A veces los llamamos “bodhisattvas seres sensibles comunes” para distinguirse de los bodhisattvas santos. El logro de un bodhisattva santo o un gran bodhisattva nunca se pierde, por consiguiente a un gran bodhisattva también se le llama un “bodhisattva que no retrocede.” A un bodhisattva que está cercano a la Budeidad también se le llama un gran bodhisattva. En chino, en realidad, a veces utilizamos el término “pequeño bodhisattva,” pero lo utilizamos para referirse a los niños que acuden al templo. Quizás ellos, igualmente, crecerán para ser grandes bodhisattvas.

Cuando el Buda menciona a aquellos “quienes fueron nacidos del Buddhadharma” se refiere al hecho de que, aunque nuestra vida física proviene de nuestros padres, nuestra sabiduría viene del Buddhadharma. ¿De dónde proviene el Buddhadharma? – viene del Buda. Decimos que la sabiduría, “es nacida de la boca del Buda,” “emana del Dharma”, y “logra parte del Buddhadharma.” “La sabiduría es nacida de la boca del Buda” porque nuestra sabiduría se origina en el Dharma que expuso el Buda. “La sabiduría emana del Dharma” debido a que si seguimos el Dharma se reducen las tribulaciones y surge la sabiduría. Cuando se manifiesta la sabiduría, “logramos una parte del Buddhadharma.” Si alcanzamos la totalidad del Buddhadharma, logramos la Budeidad.

Hemos escuchado el Buddhadharma; ya hemos integrado el embrión del Buddhadharma en nuestro ser. El Dharma ha arraigado en nuestras mentes y continuará creciendo si seguimos practicando. Finalmente, somos capaces de utilizar el Dharma para resolver los sufrimientos que encontramos en la vida cotidiana. Cuando lo hacemos, nuestra sabiduría emana del Dharma, y actuamos de acuerdo al Dharma.

El Buda dice que Bodhisattvas y Arhats han “...alcanzado el estado más allá del aprendizaje...” Conduciendo a este logro, hay tres tipos de “aprendizaje hacia la no-pérdida.” El primero cultiva la ética, o los preceptos; el segundo cultiva samadhi; o tranquilidad de la mente; y el tercero cultiva la sabiduría. Si cultivamos los preceptos, el samadhi y la sabiduría, ellos nos conducirán hacia el estado de no-pérdida. Más allá de este punto no hay necesidad de aprender.

Las personas a menudo piensan que práctica es meditación, y que la meditación conduce a la iluminación. Pero, ¿qué significa iluminación? – liberación de las aflicciones y el logro de la sabiduría. Buscando este objetivo, las personas emplean métodos tales como contar las respiraciones o contemplar la impureza. Esto es la cultivación del samadhi, pero por sí misma no es suficiente. La conducta en la vida cotidiana es extremadamente importante. Las acciones, las expresiones verbales, los pensamientos y los sentimientos en la mente constituyen lo que los budistas llaman los tres tipos de acciones o los tres tipos de karma. Si las acciones del cuerpo, habla y mente están de acuerdo con las pautas budistas, entonces se cumplen los preceptos. Las acciones contrarias rompen los preceptos. Actuando de esta manera el cultivo del samadhi no será exitoso y la sabiduría no se manifestará. Sólo las acciones adecuadas están de acuerdo con los preceptos, cultivan el samadhi y manifiestan la sabiduría. Cuando la sabiduría se manifiesta y desaparecen las aflicciones, ya no querréis cometer actos que provocan sufrimiento a vosotros mismos o a los demás. No hay más necesidad de aprender.

Si verdaderamente comprendéis esto, entonces habéis alcanzado el estado más allá del aprendizaje. Muy probablemente entendais las palabras, pero no el verdadero significado de la expresión “más allá del aprendizaje.” Para orientarnos en esta búsqueda, el Buda Shakyamuni pidió a los grandes bodhisattvas y arhats que describieran los métodos que utilizaban para llegar al punto de no-pérdida y al estado más allá del aprendizaje.

Buda dijo a los bodhisattvas y arhats, “Cuando desarrollasteis vuestras mentes para despertar a los dieciocho campos de sensación, ¿cuáles considerasteis como los mejores recursos de perfección y por medio de qué métodos entrasteis en el estado de Samadhi?” “Los dieciocho campos de sensación” comprenden las seis conciencias sensoriales (conciencia de la vista, el oído, el olfato, el gusto, el tacto y los pensamientos). Estas constituyen el Ego físico y mental. “Despertar a los dieciocho campos de sensación,...” significa que los grandes bodhisattvas y arhats estaban iluminados a la vacuidad de los campos de sensación y a la vacuidad del agregado físico y mental que llamamos ego.

El Sutra Surangama no utiliza el término “Samadhi” en el sentido habitual de completa absorción meditativa. Aquí se refiere al Samadhi Surangama, el estado final de la iluminación. Buda preguntó a los veinticinco grandes practicantes que estaban presentes, ¿Cuál fue la naturaleza de vuestra práctica tal que alcanzasteis la no-obstrucción con respecto a los dieciocho campos y así lograsteis la Gran Iluminación?

”Cuando desarrollasteis vuestras mentes...” se traduce literalmente como, “Cuando generasteis inicialmente la mente...”, Esta frase se refiere primeramente a generar la mente bodhi – la aspiración de alcanzar la Budeidad por el bien de todos los seres sensibles. Si pensáis sólo en vuestra propia salvación, eso no es generar la mente. En segundo término, “cuando generasteis inicialmente la mente...,” se refiere a los métodos de práctica empleados para cultivar la mente bodhi. No es aconsejable cambiar a menudo vuestro método de práctica. De lo contrario, permiteis que la “generación de la mente inicial” se escabulla demasiado a menudo

En la tradición Chan el primer método que emplea un practicante es llamado la “práctica original,” o la “práctica original del hua-tou,” y es mejor persistir en este método. Debemos esforzarnos por entrar profundamente en la práctica a través de este método. Debemos esforzarnos por entrar profundamente en la práctica a través de esta puerta del Dharma. Cuando ayudamos a los demás seres sensibles, es apropiado utilizar innumerables métodos, pero en nuestra propia práctica, deberíamos adherirnos a uno. Entrando profundamente en la práctica a través del método original, podemos ayudar a los demás con una variedad de métodos. Esto es llamado “Realización Sin Obstrucción.”

La generación de la mente bodhi al principio podría ser agradable, pero es difícil de mantener. Y es por eso que el Buda Amitabha hizo cuarenta y ocho grandes votos cuando generó por primera vez la mente Bodhi, y cuando el Bodhisattva Samantabhadra generó la mente bodhi hizo diez grandes votos. Aunque para los practicantes es común tener aspiraciones y pensamientos virtuosos cuando generan la mente Bodhi, cuando encuentran dificultades en el Camino a menudo estos se les escurren. Algunas personas dicen, “Shih-fu, es difícil convertirse en bodhisattva. Déjeme practicar primero por mi propio bien. Discutamos más tarde eso de convertirse en bodhisattva”. Otras personas encuentran demasiado difícil la práctica en su conjunto; y dicen, “Shih-fu, pienso que en esta vida no hay esperanza para mí. Practicaré en la vida siguiente.”

Estos practicantes están retrocediendo desde su generación inicial de la mente bodhi. Tales pensamientos requieren que se dediquen de nuevo a su objetivo.

Durante los retiros las personas a menudo están conmovidas y bastante agradecidas por lo que han experimentado. Expresan estos sentimientos en la discusión al final del retiro. Una vez alguien dijo, “Hago el voto de ser su discípulo, vida tras vida, hasta que yo alcance la Budeidad.” Eso es un gran voto. Le dije, “Si todavía estás por aquí cuando vuelva para mi próxima vida, estarás viejo y yo seré un monje joven. ¿Todavía me considerarás como tu Shih-fu?” Él contestó, “No importa si un maestro es viejo o joven, todavía le seguiré.” Sin embargo, poco después del retiro escuchó que un maestro con la reputación de iluminar a sus discípulos en cuestión de días, y se fue a seguir a este maestro.

¿Qué pasó con su voto de seguirme hasta alcanzar la Budeidad? Cuando hizo ese voto, no mostraba la auténtica generación de la mente bodhi. Hizo el voto sólo debido a su estado emocional al final del retiro. Cuando generéis la mente bodhi, sed cautelosos, y no exijáis demasiado de vosotros mismos inmediatamente, o os desanimaréis. No digáis que me seguiréis, decid que seguiréis al Buda, o hagáis el voto de perseverar en vuestro método de práctica hasta que alcancéis la Budeidad. Esos sí son grandes votos.

Expliqué que no está bien cambiar a menudo vuestro método. Tampoco es aconsejable tener varios maestros a la vez. Muchas personas inteligentes acuden a mí cuando ya tienen otros maestros y les pregunto, “¿Por qué estás aquí?” A menudo piensan que no hay nada malo en tener más de un maestro, no importa cuántos ya tengan. Piensan que pueden obtener un poco de cada maestro y terminan teniendo mucho. Eso es como si cada maestro les diera un dólar, así que si tienen diez maestros, terminan por tener diez dólares.

Aprender con un maestro es muy parecido a ir al médico. Si vas a muchos médicos por la misma condición y cada uno te da una prescripción diferente, la combinación de medicamentos podría ser ineficaz o incluso perjudicial, a pesar de que una sola prescripción podría proporcionar la curación.

Hoy he discutido tres ideas importantes. La primera es “sin pérdida”, cuando el mérito y la virtud ya no se pierden, o disminuyen. Para llegar al estado sin pérdida debemos practicar los tres adiestramientos: preceptos, samadhi y sabiduría. Si actuamos adecuadamente, acumulamos mérito y virtud, pero podemos fácilmente debilitar nuestros esfuerzos haciendo lo que no deberíamos hacer.

La segunda idea es “nacido del Dharma.” Nuestra sabiduría deriva y es nacida del Dharma expuesto por el Buda. Utilizamos el Dharma para liberarnos de las aflicciones y de esta manera nuestra sabiduría se manifestará.

La generación de la mente es el tercer punto importante que cubrí. Esto siempre se refiere a la generación de la mente bodhi, la mente del bodhisattva Mahayana. Para generar y cultivar la mente bodhi, deberíamos adherirnos a un método de práctica. Cuando nuestro esfuerzo decae, y nosotros retrocedemos en el Camino, debemos invocar la generación inicial de mente bodhi, perseverar y finalmente tener éxito.