jueves, 22 de junio de 2011
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¿Cómo tomar refugio en las Tres Joyas?
Por el maestro Sheng Yen

En la actualidad, los rituales y ceremonias religiosos hacen perder el interés a muchas personas. El Budismo hace hincapié en la práctica de los métodos que conducen al cultivo de la sabiduría y la compasión. Sin embargo, dedicarse al ritual puede ser una parte útil de la práctica, puesto que esta da forma a nuestro compromiso con el camino y sirve como una pauta para profundizar en nuestro entendimiento. Cuando llegué a los Estados Unidos, incorporé una cantidad de ritual mínima en mis enseñanzas. No obstante, después de haber practicado durante un tiempo, la gente de aquí desarrolló de forma natural un gran respeto, confianza y gratitud hacia los budas, bodhisattvas, y los maestros del linaje. La manera más habitual de expresar dichos sentimientos es a través del ritual.

En los tiempos del Buda, los practicantes gozaban de una capacidad espiritual entusiasta, de manera que el ritual formal de tomar refugio en las Tres Joyas no era necesario. Uno de los más tempranos discípulos laicos del Shakyamuni Buda, el padre de Yasha, solamente tenía que declarar ante el Buda: “Ahora me refugio en el Buda, en el Dharma, y en la Sangha. Que me adopten como su seguidor.” Estas simples palabras confirmaron su compromiso de ser budista.

Hablando estrictamente, no hubo Joya de Sangha hasta el establecimiento de la primera comunidad monástica. Según cuenta una leyenda, cuando el Buda aceptó por primera vez a dos comerciantes y a un rey de dragón como seguidores, les hizo tomar refugio en la futura Joya de Sangha. Así es como apareció la Joya de Sangha, que es a su vez inseparable de las Joyas de Buda y de Dharma.

Tras la formación de la Sangha, la comunidad de monjes y monjas, el Buda exigía a los devotos que tomaran refugio en la totalidad de las Tres Joyas. Esta tradición ha continuado hasta el presente. Para maximizar la experiencia ritual de tomar refugio en las Tres Joyas, es mejor memorizar los versos de refugio, por si acaso la pronunciación del preceptor no es clara o el receptor está demasiado nervioso; de lo contrario, el receptor no conocerá los contenidos de los versos de refugio y la toma de refugio será inválida.

Hay dos series de versos:

Yo (el receptor dice su nombre) desde este día hasta el final de mi vida, tomo refugio en el Buda, tomo refugio en el Dharma, tomo refugio en la Sangha, (Repetir tres veces.)

Yo he tomado refugio en el Buda, en el Dharma, y en la Sangha. (Repetir tres veces.)

Las tres repeticiones confirman la recepción de las Tres Joyas. Los versos de confirmación que siguen concluyen la ceremonia. La frase crucial de la ceremonia es la repetición de la primera serie de versos de refugio. Este es el momento en el que recibimos la esencia del precepto increado de las Tres Joyas. Es mejor visualizar esta esencia de precepto durante la proclamación. La primera vez que repetimos el verso, imaginamos que nuestras mentes están llenas de mérito y virtud, que sacuden la tierra en las diez direcciones. Desde las diez direcciones las nubes de mérito surgen de la tierra. La segunda vez que repetimos el verso, las nubes de mérito se ciernen sobre nuestras cabezas en la forma de un dosel de flores. La tercera vez que repetimos el verso, este dosel de flores se transforma en un embudo, que entra lentamente en nuestra coronilla, invade nuestro cuerpo, y luego se transmite por nuestros poros hasta extenderse a través de las diez direcciones a todos los mundos. Así habremos recibido la esencia del precepto y nuestros cuerpos y mentes se habrán vuelto idénticos a los méritos de la esencia del precepto y habrán llenado todos los sistemas del mundo. La ceremonia de refugio no solo es solemne, sino también sagrada.

Si no podemos visualizarlo, como mínimo deberíamos emplear una dicción clara al repetir los versos de refugio, ya que no puede realizarse de manera irregular. El eminente maestro Hongyi (1880-1942), declaró:

“Seamos monásticos o laicos, cuando recibimos las Tres Joyas, debemos recordar dos cosas fundamentales: en primer lugar, debemos conocer el significado de tomar refugio; en segundo lugar, el preceptor debe hablar con dicción clara y empleando palabras que puedan entenderse claramente. Si el receptor no puede entender las palabras del preceptor, el refugio no será válido. Tampoco lo será si el preceptor está demasiado lejos y los receptores no pueden oír sus palabras. Además, si existe alguna duda en la mente de los receptores, el refugio será igualmente inválido. En la ceremonia, las palabras “tomar refugio en el Buda, en el Dharma, y en la Sangha” son lo más importante. Deberíamos tenerlo en cuenta. Las palabras, “ya he tomado refugio en el Buda, en el Dharma, y en la Sangha” son únicamente observaciones concluyentes, puesto que son secundarias al primer verso. Aliento a todos aquellos que intenten recibir las Tres Joyas a comprender el significado de estas. En el momento de la ceremonia, deberán prestar atención mientras recitan las palabras “tomo refugio en el Buda”, y etcétera. Solamente así recibirán las Tres Joyas.” (Hongyi, Esenciales del Vinaya.)

Aunque la ceremonia es simple, no es fácil recibir las Tres Joyas con éxito. Por ello, considero que muchos budistas no han recibido las Tres Joyas de manera adecuada. Si saben que no han recibido las Tres Joyas con éxito, pueden pedir a su preceptor que se las transmita nuevamente, o podrían recibirlas otra vez de otro preceptor. En las grandes ceremonias de refugio donde se presentan centenares o incluso miles de personas, las posibilidades de fracasar en la recepción correcta de las Tres Joyas son las más altas. De ser este el caso, entonces solo establecerán afinidad kármica positiva con las Tres Joyas, en lugar de recibirlas realmente.

Cuanto más solemne sea la ceremonia, más fácil será desarrollar la sinceridad. Cuanto más estrictos sean los requisitos para tomar refugio, más valiosa parecerá la ceremonia a sus receptores. Antes, la ceremonia requería a un preceptor, pero las modificaciones subsiguientes han añadido solemnidad a la toma de refugio. El maestro de precepto Jianyue (1601-1679), editó un libro llamado Prototipo para los Tres Refugios y la Ceremonia de Otorgamiento de Precepto, que se inspiró en la letanía de bodhisattva y los preceptos monásticos y hoy en día aún funciona como guía para la mayoría de los procedimientos de refugio.

El Prototipo incluye ocho procedimientos para tomar refugio en las Tres Joyas con éxito:

1. Preparación del ritual e invitación del preceptor – el procedimiento para preparar el espacio del ritual, tal como adornar la sala con flores y velas y los protocolos para invitar al preceptor.

2. Explicación del significado de la toma de refugio.

3. Invitación a la reunión sagrada – el protocolo de invitar a las Tres Joyas de las diez direcciones a ser testigos del otorgamiento del refugio. Esto también detalla la invitación de los protectores del Dharma para que vigilen el espacio del ritual y protejan a los receptores.

4. Arrepentimiento – la preparación de los receptores a través de la purificación del cuerpo, el habla y la mente para que la recepción de las Tres Joyas puras puede ser exitosa.

5. Recepción de las Tres Joyas – los versos de refugio y protocolos del refugio adecuados.

6. Promesa de votos – la importancia de hacer los votos del Bodhisattva para salvar a todos los seres sensibles.

7. Ánimo – el mérito de las Tres Joyas y el aliento a los receptores para que practiquen el Dharma adecuadamente.

8. Transferencia – la práctica ritual de transferir el mérito derivado de recibir las Tres Joyas a todos los seres sensibles, de manera que pueden liberarse del sufrimiento y renacer en las Tierras de Buda.

No obstante, el lenguaje en este manual es chino clásico y difícil de comprender. El maestro Hongyi escribió esta crítica:

”El manual editado por el maestro en la Montaña Baohua, Jieyue, estaba escrito en forma clásica. Si el auditorio de la ceremonia no puede comprender las palabras, estas serán vacías. Es aconsejable que el preceptor emplee el chino coloquial para conferir los preceptos.” (Hongyi, Esenciales del Vinaya.)

Sin embargo, las ocho secciones del Prototipo para los Tres Refugios y Ceremonia de Otorgamiento de Precepto incluyen los procedimientos indispensables para la toma de refugio. Por ejemplo, es muy importante ofrecer un ambiente propicio para que el monje o monja de precepto pueda explicarles el significado de las Tres Joyas a los receptores laicos; de ahí la importancia de preparar el espacio del ritual para la ceremonia de refugio. Puesto que el preceptor representa a las Tres Joyas, para conducir la ceremonia, es adecuado invitarle a él o ella a entrar en el espacio con reverencia. Recibir el refugio es un compromiso para renovar sus vidas, así que es lógico arrepentirse de sus karmas negativos del pasado. El núcleo de la ceremonia es la repetición de los versos de refugio, de manera que es importante explicar dichos versos de refugio, así como los protocolos de refugio adecuados. La toma de refugio en las Tres Joyas puede dividirse en tres categorías: aquellos que desean recibir el refugio por el bien de beneficiarse a sí mismos y a los demás, quienes pertenecen a la categoría superior; aquellos que desean recibir el refugio por su propia liberación, quienes pertenecen a la categoría media; y aquellos que desean recibir el refugio para evitar renacer en los reinos inferiores de existencia o para renacer en el cielo, quienes pertenecen a la categoría inferior. Por consiguiente, es importante alentar a los receptores a desarrollar el corazón altruista de un bodhisattva, a practicar el Dharma diligentemente y a transferir méritos a todos los demás. Este último imperativo disminuye el egocentrismo y nutre la compasión.

Me gustaría señalar que no discriminamos entre el Hinayana y el Mahayana, traducidos literalmente como “Pequeño vehículo” y “Gran vehículo”. Sin embargo, las enseñanzas tempranas del Budismo enfatizan la liberación personal. El protocolo de las ceremonias de refugio en ese momento era sencillo y solamente incluía los versos de refugio. Cuando el Budismo fue transmitido a China, predominaron las enseñanzas posteriores del Mahayana y el centro pasó a ser la liberación universal, mientras que los protocolos del ritual se volvieron más elaborados. Estos cambios fueron beneficiosos. No obstante, cualquiera que no desee dedicarse a la práctica altruista del Mahayana podrá omitir las prácticas de hacer votos y transferir méritos.

Si el espacio y tiempo son limitados, se permitirá una versión simplificada de la ceremonia. A continuación encontrarán una versión destilada de la ceremonia que yo dirijo:

Después de que el preceptor haya hecho una reverencia ante una imagen del Buda y haya asumido la posición adecuada, los receptores se arrodillan y juntan sus palmas. El preceptor explica brevemente el significado de las Tres Joyas y el refugio. El receptor repite estas líneas de arrepentimiento después del preceptor:

“Ante el Buda me arrepiento de todo el karma negativo de codicia, aversión, e ilusión
creado en el pasado a través del cuerpo, el habla y la mente.”

Después de repetir estas líneas tres veces, el receptor se postra una vez. Luego, el receptor repite lo siguiente tres veces:

”Yo (dice su nombre), hasta el final de mi vida, tomo refugio en el Buda, en el Dharma, y en la Sangha.” El receptor lo repite tres veces y se postra después de cada vez, luego dice:

Yo (dice su nombre) ya he tomado refugio en el Buda. Prefiero renunciar a mi vida a tomar refugio en los seres celestiales y demoníacos.

Yo (dice su nombre) ya he tomado refugio en el Dharma. Prefiero renunciar a mi vida a tomar refugio en las enseñanzas heterodoxas.

Yo (dice su nombre) ya he tomado refugio en la Sangha. Prefiero renunciar a mi vida a tomar refugio en las comunidades heréticas.

El receptor lo repite tres veces y se postra después de cada vez. Luego hace los cuatro grandes votos:

Yo (dice su nombre) hago el voto de liberar a todos los seres sensibles.
Yo (dice su nombre) hago el voto de extinguir todas las aflicciones.
Yo (dice su nombre) hago el voto de dominar los métodos ilimitados del Dharma.
Yo (dice su nombre) hago el voto de alcanzar la suprema Budeidad.

El receptor repite lo dicho anteriormente tres veces y se postra después de cada repetición. Luego el preceptor puede hablar brevemente de los méritos de recibir las Tres Joyas y alentar al receptor a practicar el Dharma. Después, puede repetirse un verso de transferencia del mérito.

El mérito de refugio es supremo. Lo transfiero a todos los seres.

Que todos los que sufran puedan renacer espontáneamente en las Tierras Puras de los Budas.

Homenaje a los Budas de las diez direcciones, a los Bodhisattvas-Mahasattvas, y a la gran sabiduría transcendente. (Tres veces).

Con esto se completa la ceremonia de refugio. Después, los receptores pueden hacer una reverencia al preceptor. Normalmente esto se expresa mediante tres postraciones, pero el preceptor podría pedir al receptor que haga una sola postración.

Esta ceremonia no implica la recitación, pero las palabras pronunciadas deben ser claras para asegurar la recepción adecuada de las Tres Joyas.

Ahora voy a hablar del voto de “no tomar refugio en los seres celestiales y demoníacos,” “no tomar refugio en las enseñanzas heterodoxas,” y “no tomar refugio en las comunidades heréticas”. Con estas tres líneas el refugio comienza a cumplir la función de preceptos. Estas no son palabras difamatorias con respecto a otras tradiciones religiosas, pero, de acuerdo a nuestra tradición, la sabiduría del Buda es insuperable. Después de tomar refugio en el Buda no hay necesidad de tomar refugio en los seres celestiales. El Dharma es un depósito de toda la sabiduría en el mundo. Cuando practiquemos el Dharma, seremos capaces de aliviar el sufrimiento y conocer la paz. Por lo tanto, no hay necesidad de depender de otras enseñanzas. La Sangha representa la pureza y es el maestro de hombres y dioses. Por consiguiente, no hay necesidad de depender de otros practicantes. El propósito de estos votos es asegurar que una vez que hayamos entrado en el camino correcto, no hay necesidad de recurrir a otros caminos.

Después de que hayamos tomado refugio en las Tres Joyas, podría suceder que realizáramos o participáramos en rituales de otras tradiciones religiosas por el bien de nuestra famila, país, o por otras razones. Siempre que no abriguemos la intención de tomar refugio en esas otras tradiciones, no perderemos nuestro compromiso hacia las Tres Joyas.

Después de tomar refugio en las Tres Joyas, deberíamos estar atentos a ciertos preceptos. Por ejemplo, deberíamos tratar de guardar los cinco preceptos de no matar a los seres sensibles, no tomar lo que no nos pertenece, no tener una conducta sexual inadecuada, no mentir a los demás, y no hacer uso de alcohol u otras drogas adictivas. El último precepto es preventivo, pues nos ayuda a mantener una mente clara y su cumplimiento nos protege de romper los cuatro preceptos anteriores. Si no podemos renunciar al alcohol debido a las obligaciones sociales, debemos intentar, como mínimo, moderar nuestro consumo. Estos preceptos ayudan a cultivar la sabiduría y la compasión. Después de que hayamos tomado refugio, deberíamos tratar de guardarlos en nuestras vidas. Cuando pensamos que estamos preparados, podemos recibir formalmente estos cinco preceptos de nuestro maestro de precepto.

Por compasión, es mejor hacerse vegetariano. Pero si esto es imposible, deberíamos evitar comer cinco tipos de carne de animal: la carne procedente de un animal sacrificado para nuestro exclusivo consumo; la carne procedente de un animal al que vimos ser sacrificado; la carne procedente de un animal al que escuchamos ser sacrificado; la carne procedente de un animal que murió voluntariamente; la carne procedente de un animal devorado parcialmente por otros animales. También hay ocupaciones que debemos evitar, tales como carnicero, vendedor de alcohol, prostituta, jugador, etcétera. Además, cada mes comprende días de ayuno rituales en que se prohibe comer después del mediodía. En occidente, esta práctica no es ampliamente conocida, pero en Asia muchos budistas laicos se dedican a ella. Estas fechas son los 8, 14, 15, 23 y los últimos dos días de cada mes de acuerdo al calendario lunar chino. Según las escrituras, si observamos estos días de ayuno, renaceremos en la asamblea del futuro Buda, Maitreya, y alcanzaremos la liberación completa.

Deberíamos también recordar que estamos tomando refugio en las Tres Joyas de las diez direcciones y de tres períodos de tiempo (pasado, presente y futuro.) Recitamos: “Homenaje a los Budas de las diez direcciones y los tres tiempos, y a los bodhisattvas-mahasattvas, y a la gran sabiduría trascendente.” La primera parte se refiere a la Joya del Buda; la segunda a la Joya de la Sangha; la tercera a la Joya del Dharma. Estas tres partes incluyen las Tres Joyas Principales y Fenomenales. Tomamos las Tres Joyas Fenomenales como nuestro refugio inicial; por consiguiente, deberíamos reverenciar todas las imágenes de Budas y Bodhisattvas, todas las escrituras budistas, y todos los miembros de la Sangha.

Nuestro primer y principal maestro es el Shakyamuni Buda. Nuestro maestro de refugio es nuestro preceptor. Para expresar nuestra gratitud por recibir las Tres Joyas, es natural que hagamos hincapié en el Shakyamuni Buda y en nuestro preceptor. Pero si solamente reconocemos al Shakyamuni como Buda y negamos la existencia de otros Budas en otros sistemas del mundo mencionados en las escrituras, no estaremos en concordancia con una enseñanza budista adecuada. De igual forma, es incorrecto mostrar respeto únicamente hacia nuestro propio preceptor y no hacia otros miembros de la Sangha, ya que esto mostraría favoritismo a un único tipo de comportamiento virtuoso y negaría la bondad de otros incontables actos virtuosos, lo que sería como plantar semillas en un acre de tierra e ignorar el resto de la granja, es decir, un acto insensato.