viernes, 21 de julio de 2011
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El Sexto Paramita: La Sabiduría

Comentario del maestro Sheng Yen

Esta es una charla sobre el sexto paramita, la sabiduría (prajna), impartida por el maestro Chan  Sheng Yen, en el Centro de Meditación Chan en Elmhurst, Nueva York, el 13 de mayo de 2001.

El sexto y último paramita es la sabiduría, o prajna. El término sánscrito “prajna” es traducido al chino como “zhi-hui,” a menudo traducido al inglés como “wisdom” (sabiduría). “Hui”, el segundo carácter, se refiere a tener fuertes raíces con una mente muy clara. “Zhi”, el primer carácter, se refiere a emplear esta mente clara para tratar las situaciones adecuadamente. Uno puede decir que “hui” es la esencia y “zhi” es la función. En chino, hay otro carácter para “prajna”, que significa luminosidad, siendo absolutamente transparente y sin obstrucción. Otro significado para prajna es la cualidad de ser muy agudo, perceptivo y flexible.

Voy a hablar del prajna en el contexto de los métodos de práctica hacia la iluminación para un Arhat o un Bodhisattva. Estos métodos incluyen las Cuatro Nobles Verdades, el Noble Óctuple Sendero, los Seis Paramitas y los estudios de preceptos, samadhi y sabiduría.

Prajna es una parte esencial del Budadharma. El Shakyamuni Buda dijo que aunque uno practique todos los principios de iluminación, sin la guía de prajna, no está realmente practicando Budadharma. Por ejemplo, cuando mantienes los preceptos o practicas la generosidad sin prajna, en realidad, solamente estás cultivando mérito, que te permite recibir buena retribución, tal como renacer en el reino de los seres humanos. También, al cultivar samadhi sin prajna, podrías experimentar los cielos-dhyana, pero, una vez que este samadhi desaparezca, volverás al mundo encontrándote en el mismo estado que antes.

Para alcanzar sabiduría, necesitas recibir la guía del correcto prajna. ¿Qué es este correcto prajna? En los Agamas, las antiguas escrituras budistas, el Buda dijo: “Esto surge, por consiguiente, eso surge; esto perece, por consiguiente, eso perece.” A lo que se refirió el Buda es que cuando surgen la ignorancia y aflicción, realizamos ciertas acciones, y luego recibimos la retribución de tales acciones. Al recibir la retribución, nuestra aflicción nos hace cometer más acciones, prolongando esta larga cadena de sufrimiento, que al final es la cadena de nacimiento y muerte. Éste es el significado de “Esto surge, por consiguiente eso surge.”

¿Qué significa “Esto perece, por consiguiente, eso perece”? La ignorancia es la raíz causal de nuestras aflicciones. Cuando la ignorancia perece, perecen todas las aflicciones en el resto de la cadena. Por lo tanto, cuando uno práctica hacia la iluminación y la ignorancia es eliminada, el sufrimiento del nacimiento, vejez, enfermedad y muerte también perece, junto con la preocupación, pena, agonía y aflicción emocional. 

Formas de Ver el Prajna

Podemos ver el prajna de tres maneras diferentes: La primera clasificación es distinguir el prajna según las tres dicotomías. La segunda clasificación distingue el prajna en tres categorías funcionales. La tercera clasificación distingue el prajna en cinco categorías funcionales. Esto es un poco complicado de manera que por favor ténganme paciencia. Si no pueden comprender la teoría, está bien, con tal de que entiendan la última sección en donde voy a hablar del prajna en la práctica.

Prajna General y Prajna Específico

La primera dicotomía en los diferentes tipos del prajna es que el Buda enseñó el prajna general a las personas con raíces kármicas más torpes, y el prajna específico a aquellos con raíces kármicas más agudas. Las personas con raíces más torpes incluyen a los shravakas (personas que han escuchado el Dharma), así como a aquellos que ya están en el camino del Bodhisattva. Para ellos, el Buda enseñó los métodos de liberación tales como los Cinco Skandhas y los Doce Enlaces (nidhanas) de origen dependiente. Por supuesto, debido a que somos seres ordinarios con raíces torpes, este prajna general es bueno para nosotros. Para aquellos que tienen raíces más agudas, el Buda enseñó el prajna específico. Es importante recordar, sin embargo, que el prajna específico siempre incluye el prajna general.

Voy a hacer una analogía para explicar la diferencia entre el prajna general y el específico. Recientemente, leí acerca de un chico de 16 años que ya ha obtenido su doctorado y está preparado para enseñar en una universidad. ¿Tiene también este chico joven con título de doctor los conocimientos de un estudiante de escuela elemental, secundaria y universidad? Si esta es una analogía adecuada, entonces pueden ver que este chico posee tanto los conocimientos generales de toda su educación como así también los conocimientos específicos relacionados con su doctorado. ¿Dirían que este chico tiene raíces intelectuales agudas?

La enseñanza fundamental del prajna general es que no hay ‘yo’. Este es el significado esencial de los Cinco Skandhas. El primer skandha es la forma, el aspecto material de nuestra existencia. Los demás cuatro skandhas (sensación, percepción, voluntad propia y conciencia), forman parte de los aspectos mentales de nuestra existencia. El prajna general enseña que las interacciones entre los skhandas nos dan la ilusión de tener un ‘yo’, pero, puesto que cada uno de los skhandas es en realidad vacío, no hay un ‘yo’ permanente.

Los Doce Enlaces de Origen Dependiente describen el origen de nuestra existencia en el tiempo como una secuencia causal. Empieza por la ignorancia y va paso a paso hasta el último enlace, que es la muerte. Cuando comprendemos verdaderamente los doce enlaces, vemos que en ninguna parte de la cadena surge un verdadero ‘yo’.

Ahora bien, ¿de qué se trata el prajna específico? Éste nos enseña que no deberíamos tener apego o miedo a la ignorancia en sí misma, o a cualquiera de los demás enlaces que van del nacimiento a la muerte. Más bien, uno no debería ser influenciado por la ignorancia; debería ser capaz de permanecer en el samsara sin estar afectado. En principio, el prajna general tiene más que ver con escapar de la ignorancia, la fuente de nuestro sufrimiento. Intentamos liberar nuestro cuerpo y mente del sufrimiento hacia otro estado. Por otro lado, el prajna específico dice que no necesitamos escapar de nuestro cuerpo y mente para alcanzar la liberación. Si podemos existir en el samsara sin ser afectados por la ignorancia y por nuestro cuerpo y mente, esto de por sí es liberación. No hay necesidad de escapar a otro mundo para alcanzar la liberación. Con tal de que podamos dejar el apego a nuestro cuerpo y mente, eso ya es liberación. Si podemos permanecer en el samsara y aún estar liberados, eso sería el ideal del Bodhisattva. El prajna específico dice que no deberíamos pensar en beneficiarnos a nosotros mismos, sino solamente en beneficiar a todos los seres sensibles, ya sean cercanos a nosotros o no. Deberíamos pensar en cómo podemos servir mejor a los demás sin considerar nuestro propio logro o pérdida. Con una actitud ya no molestada por el egocentrismo, estaremos practicando el camino del Bodhisattva, el camino Mahayana.

Prajna de Esencia y Prajna de Iluminación

La segunda dicotomía en el prajna está basada en el punto de vista funcional. El primero es el prajna de esencia, que está presente sin importar que lo sepamos o no. Luego está el prajna de iluminación, que está presente una vez que hayamos alcanzado la sabiduría. Luego de que nuestros ojos de sabiduría se hayan abierto, tenemos una mente no-egocéntrica; podemos aplicar este prajna para el beneficio de las personas y del medio ambiente. No tenemos un punto de vista específico del mundo; sólo está este prajna, que empleamos para percibir y comprender el mundo. El prajna de iluminación se refiere a una función activa, mientras que el prajna de esencia es inactivo. El prajna de esencia esta ahí aunque uno tenga o no sabiduría y el prajna de iluminación se refiere a la función de la sabiduría de ver el mundo a nuestro alrededor.