jueves, 22 de junio de 2011
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¿Por qué tomar refugio en las Tres Joyas?
Por el maestro Sheng Yen

Introducción

El Budismo valora nuestra inteligencia y nuestras propias elecciones en la vida. Nos alienta a cultivar al máximo la sabiduría y la compasión y a ser responsables de todas nuestras acciones. Esta actitud no sólo puede aplicarse a cómo nos aproximamos al budismo y al mundo, sino también a nuestra propia relación con sus tradiciones, prácticas y rituales. Si deseas ser reconocido formalmente como budista, en primer lugar se te alienta a aprender y tratar de entender las enseñanzas. Si ellas realmente resuenan contigo, entonces el paso siguiente es hacerte budista y empezar el camino de cultivarlas. Este folleto es para aquellos que ya han leído sobre el budismo, han practicado algunas de las enseñanzas, las han encontrado útiles, y ahora desean avanzar más en el camino.

El primer paso importante para cualquiera que desee convertirse en budista es participar en la Ceremonia de Toma de Refugio en las Tres Joyas. ¿Por qué? Porque el núcleo del Budismo es las Tres Joyas, el Buda, el Dharma y la Sangha. Muchas personas tienen ideas erróneas sobre el significado de la ceremonia de refugio. Antes de que discutamos a profundidad sobre las Tres Joyas, vamos a examinar primero algunos conceptos equivocados.

En Occidente, muchas personas, aunque no han participado formalmente en la Ceremonia de Toma de Refugio en las Tres Joyas, son crecientemente atraídas por el Budismo. Tienen miedo de que la toma de refugio les ate a la tradición del Budismo, de manera que mantienen la actitud de quien sólo va a las tiendas a mirar los escaparates. O quizás consideran a la toma de refugio como una analogía de casarse precipitadamente, sin conocer suficientemente al futuro cónyuge y se preocupan de si las personalidades pueden chocar la una con la otra, los intereses diferir y producirse el divorcio.

Pero la toma de refugio en las Tres Joyas es completamente diferente al matrimonio. Se trata de dedicar la propia vida al camino que conduce al despertar, que es, de hecho, liberar en lugar de atar. Es una relación que implica a todos los seres sensibles, no sólo a dos personas. Si reconocemos que la enseñanza budista es beneficiosa y significativa para nuestras vidas, entonces el paso siguiente es tomar refugio en las Tres Joyas. Cuando nos hacemos budistas, nos dedicamos a traernos la liberación genuina a nosotros mismos y a todo el mundo que nos rodea. Este es el camino budista.

Tratar de aprender budismo sin tomar refugio es ser espectador y no participante. Si nos sentimos obligados a tomar refugio, entonces el Budismo no es un camino hacia la liberación. Podría ocurrir que finalmente abraces una serie de principios o desarrolles una línea de razonamiento que te conduzca a desviarte de las enseñanzas. Después de tomar refugio, todavía es posible seguir otras religiones o incluso decidir no creer en ninguna religión. La toma de refugio no es un contrato escrito con sangre o sobre piedra. Lo precioso del Dharma es que después de dejar el Budismo, la puerta siempre está abierta, dispuesta a dar la bienvenida a cualquiera que decida regresar.

Aquellos que creen que tener un corazón puro y sincero es suficiente para cualificarse como practicantes budistas y aquellos que no ven la necesidad de pasar por la ceremonia de refugio formal, no son realmente budistas. Si quieres lograr una educación, primero debes matricularte y luego pasar por las escuelas elemental, secundaria y superior hasta que llegues a la universidad – y en ella quizás llegar tan lejos como a un doctorado. Es imposible progresar en la educación sin tomar estos pasos sucesivos.

De manera similar, los autoproclamados budistas no son verdaderos budistas. Ellos son como las personas a quienes les gusta otro país, emigran allí, pretenden ser sus ciudadanos, pero nunca solicitan la ciudadanía. Aquellos que se niegan a tomar refugio, pero se empeñan en llamarse budistas, podrían obtener algunos beneficios de las enseñanzas, pero la esencia del Budismo siempre les eludirá. La toma de refugio es un proceso requerido, no opcional. Los sutras o escrituras budistas nos dicen que incluso las personas que realizan buenas obras no serán capaces de erradicar el karma negativo a condición de que tomen refugio en las Tres Joyas.

Algunas personas creen que su comprensión de los sutras budistas, que consideran ser uno y lo mismo con el Dharma, es suficiente para ayudarles a avanzar directamente hacia la iluminación completa. No ven la necesidad de practicar la meditación o de recibir los Tres Refugios. Mientras éste sea su parecer, están en un error serio.

Los sutras budistas fueron enseñados por el Buda y sus discípulos, y luego coleccionados y escritos por los miembros de la Sangha. Concentrarse en estos textos sólo produce un entendimiento limitado de la Joya del Dharma. Esto podría conducirnos a ignorar al Buda, quien impartió estas enseñanzas, y a la Sangha, quien difundió el Dharma. El Budismo pone énfasis en el Dharma – el camino que conduce al cese del sufrimiento – sólo conjuntamente con el Buda y la Sangha. Los tres no pueden separarse. Es verdad que tomar refugio requiere investigar las enseñanzas del Buda, pero también necesita participar en la ceremonia de toma de refugio, que debe ser dirigida por un maestro de precepto, quien normalmente es un miembro de la Sangha. Esto te concede el reconocimiento formal de que eres budista.

Los maestros de precepto también comenzaron su práctica por tomar refugio en las Tres Joyas. Cada maestro de precepto consecutivo representa la transmisión continua del Dharma. Nadie puede tomar refugio sin un maestro, no puede hacerlo por sí mismo. En este sentido, la ceremonia es un testimonio de la unidad de las Tres Joyas. Al tomar refugio en las Tres Joyas – reconocemos al Buda por descubrir el Dharma y a nuestro propio Buda interior – nuestro potencial para la liberación. También reconocemos a los que transmiten el Dharma a lo largo del tiempo, los miembros de la Sangha. A través de ellos comprendemos el Dharma.

Por consiguiente, aliento a todo el mundo a tomar refugio en las Tres Joyas en una ceremonia formal. No importa si ya te consideras a ti mismo como budista, estás preparando para hacerte budista, estás explorando el Budismo, o estás siguiendo otra religión. No hay daño en dejar de lado tus ideas preconcebidas, de manera que puedes tomar refugio. Obtendrás beneficios genuinos sin perder la libertad. Si tomas refugio de todo corazón, es casi imposible que abandones las Tres Joyas.