miércoles, 19 de junio de 2011
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Postraciones
Conferencias budistas
Pregunta:
¿Podría Ud. explicar la práctica y el significado de las postraciones? ¿Con qué actitud debemos hacerlas? Algunas veces usted nos ha dicho que debemos postrarnos con intención de arrepentirnos, otras veces prestando atención al movimiento del cuerpo y otras con sentimiento de gratitud. Ha dicho también que existen varias forma de postrarnos y que hay diferentes niveles de realización posible a través de esta práctica.

Shi-Fu (el Venerable Maestro Sheng Yen):
La práctica de las postraciones es muy antigua, presente en la India mucho antes de que el Budismo apareciese 2.500 años atrás. En esa época, la religión era una fuerza dominante y se aceptaban diferentes formas de interacción entre las personas, las divinidades y la región espiritual. Cuando una persona se queda parada o sentada, la cabeza queda en la parte superior y la mirada es dirigida hacia adelante. Cuando hacemos una postración, colocamos nuestra cabeza simbólicamente a los pies de quien o de lo que prestamos homenaje y al volver las palmas de las manos hacia arriba, en forma simbólica estamos sujetando sus pies. La cabeza es la parte superior del cuerpo y los pies la parte inferior, o sea, el practicante usa la parte más digna de su cuerpo para tocar u homenajear la parte inferior del cuerpo del otro. En esta posición es más fácil que surjan sentimientos de la humildad, molestia e imperfección en la mente del practicante.

En esta posición y en este estado de la mente, nuestro apego al yo disminuye. La mente tiende a quedar más clara, los problemas pueden ser focalizados y resueltos más rápidamente. Cuando estos sentimientos surgen, es más fácil entrar en contacto con las divinidades. Si estas divinidades existen o no, no es el tema en discusión. Creo que no podemos decir que la religión es simplemente superstición y negar o desconocer la existencia de la región espiritual. Estas regiones existen realmente y los humanos interactúan con ellas, estando conscientes o no de ello. Solamente por esta razón, las postraciones son benéficas. Es una forma de trascender nuestras limitaciones humanas y entrar en contacto con la realidad espiritual. En el tiempo de Buda, las personas que se tornaban sus discípulos, hacían dos cosas: primero, tomaban refugio en las Tres Joyas (Buda, Dharma y Sangha u Orden Monástica); segundo, mostraban cortesía y respeto a Buda. La cortesía implica un gesto, un ritual o una acción, en cambio el respeto es más una actitud mental.

Tomar refugio o mostrar gratitud a las Tres Joyas es una acción simbólica con la cual la mayoría de los budistas están familiarizados. La cortesía y el respeto se pueden demostrar de dos formas: una es hacer ofrendas y la otra a través del ritual. El respeto puede ser expresado en muchas formas o rituales, la más simple es juntar las palmas de las manos, mirar hacia la punta de los dedos y hacer una reverencia. El más profundo y completo de estos gestos es la postración. Hay dos formas de postraciones: una es tocar el suelo con las rodillas, codos y frente, con las palmas extendidas y vueltas hacia arriba. Otra forma es estirar el cuerpo entero en contacto con el suelo, se llama a esto una “postración completa”. Cuando hacemos las postraciones, es importante mantener la cabeza y el cuerpo en línea recta cuando se está agachado, para que no cause dolores de cabeza.

Estudiante:
¿Qué significa hacer ofrendas?

Shi-Fu:
Significa lo que la palabra expresa, usted ofrece lo mejor de sí mismo a las Tres Joyas. Si tiene medios económicos las ofrendas pueden incluir dinero, pero el dinero no es la única forma de ofrenda, usted puede ofrecer agua, comida, flores o sus servicios. Recuerde, son su mente y su intención lo más importante. Hacer postraciones es como hacer una ofrenda con nuestro cuerpo. Según los sutras hay seis formas de práctica:

1. Leer sutras.

2. Copiar textos sagrados.

3. Hacer postraciones.

4. Hacer ofrendas.

5. Arrepentirse.

6. Exponer el Dharma.


La meditación y la contemplación son parte de una práctica más expecializada. Antiguamente, cuando las personas cultivaban el Dharma, siempre comenzaban con estas seis prácticas. Mucha gente cuando medita tiene obstrucciones físicas y psicológicas, las cuales son manifestaciones de su karma previo; algunas se quejan de sentir somnolencia o su mente se dispersa, si leen en voz alta se cansan, si leen silenciosamente pierden la concentración. En ese momento, la práctica de las postraciones es aconsejable.

Las postraciones de arrepentimiento son una buena práctica. En la tradición tibetana, en la escuela Vajrayana, los devotos comienzan la práctica espiritual con cuatro métodos preliminares. El primero de éstos es la realización de 100.000 postraciones completas, cuando sean finalizadas, las condiciones psicológicas y fisiológicas de la persona habrán cambiado y le será más fácil la práctica de la meditación. En China en el tiempo de la Dinastía Sui (581-618 d.C) especialmente en la secta Tien-Tai, se compusieron varios tipos de práctica de arrepentimiento con postraciones. Una de ellas es la llamada “Arrepentimiento del Dharma del Sutra del Loto”, otras pertenecen a otros sutras.

Para la mayoría de las personas, el Samadhi (concentración) no es fácil de alcanzar, entonces es importante y benéfico realizar postraciones de arrepentimiento. Las postraciones pueden ser hechas lenta o rápidamente, pueden también ser hechas frente a la imagen de los Budas, o simplemente con la imagen de las Tres Joyas en nuestra mente, o podemos estar solo bien atentos a nuestros movimientos. Estar conscientes de nuestros movimientos tiene como finalidad olvidar momentáneamente nuestro cuerpo y nuestra mente. En profundo Samadhi ellos desaparecen y permiten que las postraciones fluyan libremente.

Hay cuantro niveles de absorción mental que nuestra mente puede alcanzar cuando hacemos las postraciones sólo focalizando el movimiento. El primero es prestar atención a todos los aspectos del movimiento del cuerpo, cada uno de los detalles es importante. El segundo nivel es no prestar atención a los detalles, pero estar consciente de la dirección del cuerpo. En el tercer nivel, uno ya no dirige su cuerpo, ni piensa en el cuerpo como siendo propio sino que uno lo ve haciendo postraciones. En el cuarto nivel, uno ya no está consciente del cuerpo ni de un ser moviéndose. Alcanzar el nivel de Samadhi no es fácil. Aquí en el Centro Chan, he visto muy poca gente llegar al tercer nivel, en el cual, dicen que parece que están obserbando a otra persona.

He estado hablando también de hacer postraciones lentamente. Cuando las hacemos lentamente, podemos tener pensamientos que nos perturben. Si esto sucede, puede mejorar si las hacemos más rápido y las asociamos con la repetición del nombre de Buda.

He hablado de cuatro variedades de postraciones:

1. Postraciones para demostrar respeto.

2. Postraciones para demostrar gratitud.

3. Postraciones para demostrar arrepentimiento.

4. Postraciones como práctica de Samadhi.


Observando las primeras tres clases de práctica, no se pude hacer las postraciones manteniendo aquellas actitudes mentales por un largo período. Ud. puede hacer unas pocas postraciones con gratitud pero después este estado mental desaparece. Lo mismo ocurre con las actitudes de respeto y arrepentimiento. Las postraciones de arrepentimiento incluyen un tipo de liturgia que es recitada antes o después de la sesión de postraciones. Esta liturgia expresa sentimientos de arrepentimiento. La parte principal de la práctica, de todas formas, es la postración. No debemos mantener estos sentimientos en nuestro corazón. Una vez que nos arrepentimos debemos dejar este sentimiento de lado.

Estudiante:
Si la persona coloca este sentimiento de lado. ¿Las postraciones serían una práctica de Samadhi?

Shi-Fu:
Hay una diferencia. Primero, existe la recitación de una liturgia antes, o después de la sesión de postraciones. También en este tipo de práctica la persona recita el nombre de diferentes Budas o Bodhisattvas a cada postración. Debido a esta recitación es imposible entrar en Samadhi, pero por otro lado cuando se hace esta práctica por un período de tiempo necesario la mente quedará más tranquila y la meditación sentada será más fácil. Hay personas que hacen las postraciones de arrepentimiento sin ser acompañadas por una liturgia. Por ejemplo, cada día pueden ser hechas 500 postraciones con el pensamiento de arrepentimiento. Esto no significa que es un arrepentimiento forzado; solamente uno se recuerda a sí mismo antes de comenzar las sesiones de postraciones, que ellas serán para ese fin. Es una práctica muy buena que yo hice cuando era un joven monje y obtuve una respuesta muy especial a través de ella. Sentía una sensación fresca en mi cabeza y después mi mente se aclaraba muchísimo.

Primero las hacía porque mi maestro me decía que para ser más inteligente debía hacer postraciones para Kuan Yin (Avalokitesvara). Estaba con miedo de que mi maestro me castigara y por eso las hacía. Más adelante, las hacía porque me sentía bien, sin el objetivo de obtener algo a través de ellas. Las hacía con la mente de arrepentimiento y después sentía todo mucho más claro.

Estudiante:
¿Cuántas veces por semana recomienda Ud. hacer las postraciones en sustitución de la meditación, una o dos veces por semana?

Shi-Fu:
Las postraciones pueden ser parte del esquema de práctica diaria, pero no pueden sustituir la meditación. De cualquier forma, si cuando usted se sienta a meditar, su mente y su cuerpo lo incomodan, una buena opción es hacer postraciones. Pero debe practicar ambas cosas: meditaciones y postraciones.

Estudiante:
Durante los retiros, algunas veces, Ud. dijo que deberíamos reflexionar sobre nuestras imperfecciones y después olvidamos y concentramos sobre las postraciones. ¿Cuál es el propósito de esto?

Shi-Fu:
Cuando le aconsejo reflexionar sobre sus imperfecciones y también hacer postraciones a los Tres Tesoros es para que en ustedes se produzcan sentimientos de arrepentimiento o gratitud. Cuando tenemos este tipo de sentimientos es más fácil que nuestra mente se calme y nuestra energía se asiente. Esto es bueno para la meditación.

Estudiante:
Encuentro difícil saber cómo hacerlo. Durante los retiros trato de inspirar en mí, sentimientos de arrepentimiento y gratitud. No estoy seguro si es en este sentido hacia donde debe ir mi concentración. Si debo concentrarme en esto al principio y después dejarlo atrás, en mi mente, concentrándome sólo en los movimientos. Me siento confuso y tenso.

Shi-Fu:
Si Ud. puede producir un sentimiento de arrepentimiento o gratitud, esto es importante. Si no lo puede sentir genuinamente, sólo puede decir algunas palabras y concentrarse en los movimientos. No debe forzar este asunto. Algunas personas hacen postraciones durante los retiros y algunos desean derramar lágrimas y sentir remordimientos. En realidad, yo no estimulo este tipo de reacción.

Estudiante:
¿Qué me puede explicar sobre las postraciones a los maestros del Dharma? Durante el retiro lo hice frente a Ud. (Shi-Fu) antes de nuestra entrevista y también durante varios servicios y ceremonias. Muchas personas se postran ante los maestros, monjes y monjas, cuando los reciben. Imagino que esto es parte de la tradición oriental pero muchos occidentales encuentran esta práctica poco confortable. ¿Hay alguna actitud especial que se deba tener en esos momentos?

Shi-Fu:
Nosotros demostramos nuestro respeto a las Tres Joyas haciendo postraciones. Las hacemos a todos los Budas del pasado, presente y futuro. Son los Budas que traen el Dharma al mundo. Hacemos postraciones al Dharma, las enseñanzas del Buda. Hacemos postraciones al Sangha, la comunidad de monjes y maestros espirituales que corporizan las enseñanzas del Buda. Por eso, los monjes y maestros espirituales son representantes de las Tres Joyas. Además, cuando usted hace postraciones a un miembro del Sangha, debe hacerlo con la actitud de pretar homenaje al representante de las Tres Joyas y no al individuo en sí. Por otro lado, los monjes no deben verse a sí mismos como algo especial cuando los discípulos le prestan homenaje. Ellos deben verse a sí mismos como representantes de Buda. La gente laica no debe hacerles postraciones en circunstancias informales; sólo si lo desean.

Hay circunstancias especiales, como en los retiros, cuando las postraciones forman parte de la práctica y del ritual diarios. Después de la ceremonia matinal se pueden hacer postraciones al maestro en gratitud por las enseñanzas recibidas. Esta es la tradición budista china. Si la tradición continuará en Occidente dependerá de las causas y condiciones.

Los monjes hacen postraciones a otros monjes en circunstancias especiales; o cuando se encuentran por primera vez o después de una larga ausencia. Si los miembros del Sangha se encuentran todos los días, no es necesario hacer estas postraciones. Si los monjes ven a su maestro todos los días no es necesario hacerlo con frecuencia; sólo en ocasiones especiales. Una simple reverencia es suficiente.