lunes, 22 de julio de 2011
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Bodhisattvas y Arahats
Conferencias budistas
Pregunta:
¿Puede Ud., Shi-Fu(el Venerable Maestro Sheng Yen), aclararnos las diferencias entre Arahats y Bodhisattvas? Cuando alguien alcanza el estado de Arahat, ¿cuál es la razón de quedarse en ese estado sin hacer nada? ¿Puede el que ya llegó a ese estado, permanecer eternamente en él o puede transformarse en un Bodhisattva o Buda? ¿Si los Bodhisattvas no tienen más deseo, qué es lo que provoca su progreso más profundo?

Shi-Fu:
Primero tenemos que comprender la posición del Arahat. Cuando una persona ha llegado a lograr este estado, ¿qué significa? ¿Qué es lo que ha logrado y qué es lo que ha dejado atrás? ¿Debe ser necesariamente un practicante del Hinayana? ¿Puede un Bodhisattva también ser o haber sido un Arahat? ¿Bajo qué circunstancias puede cambiar un Arahat hacia el camino de Bodhisattva? ¿O permanecerá en él indefinidamente? ¿Finalmente, si un Bodhisattva ha experimentado su deseo qué factores determinan que él practique aún más?

Las personas no llegan al estado de Arahat porque lo desean, sino más bien esto sucede cuando las aflicciones cesan o han sido erradicadas a través de una larga práctica. Algunas lo logran después de haber escuchado una frase o un sutra del Buda, extinguiendo rápidamente sus aflicciones (codicia, odio e ignorancia). Estas personas son una excepción, en general el extinguir nuestras aflicciones es un proceso gradual. Hay cuatro niveles para llegar al pleno estado de Arahat. El primer nivel se alcanza cuando el practicante logra eliminar la noción del ego y erradica la duda.

El segundo nivel, cuando alivia las sensaciones de codicia, odio e ignorancia. El tercer nivel, cuando la codicia y el odio en la región del deseo son completamente eliminados. El cuarto nivel, es el pleno estado de Arahat, en el cual la codicia, el odio y la ignorancia han sido completamente erradicados de las tres regiones (región del deseo, forma y sin forma). En este momento todas las aflicciones han sido eliminadas. Las personas que practican gradualmente difieren de aquellas que alcanzan el estado de Arahat instantáneamente; sin embargo los practicantes en forma gradual no tienen la intención o el deseo de serlo. Su objetivo es exterminar sus aflicciones.

Hay un paralelo entre el Arahat del Hinayana y el Bodhisattva del Mahayana que depende de la cantidad de aflicciones que ha erradicado o aliviado. Por ejemplo: El primer nivel del Hinayana es alcanzado cuando se ha disuelto nuestra visión del ego y además hemos erradicado la duda. Duda aquí significa todo lo que nos hace dudar de la existencia de las Tres Joyas así como de que podemos trascender el Samsara y erradicar las aflicciones.

En el Budismo Mahayana esto corresponde al primer Bhumi (piso, estado o nivel) hacia la Budidad. Bhumi literalmente significa piso y se refiere al piso fértil de la práctica de donde brota la sabiduría. Hay diez Bhumis, y el décimo es el Umbral de la Budidad. El cuarto estado de Arahat corresponde al final del séptimo Bhumi. Estas posiciones en el Hinayana y en el Mahayana son extremadamente avanzadas. La diferencia entre los dos caminos es que los Bodhisattvas continúan existiendo en el Samsara, encarnación tras encarnación, relacionándose con y ayudando a los seres vivientes. Ellos hacen esto debido a sus votos. Pero, a pesar de que están dentro del Samsara, no padecen sufrimientos ni tampoco desean abandonarlo para completar la Budidad.

Por otro lado, los Arahats, tienen más afinidad por la práctica del Hinayana. Su mayor aspiración no es liberar a los seres vivientes, pero esto es temporario, ya que después de muchas vidas los Arahats pueden seguir el Camino de Bodhisattvas. Los practicantes del Mahayana tienen como objetivo cultivar mérito y virtud por el bien de los seres vivientes. Los practicantes del Mahayana están inmersos para siempre en el mundo de las aflicciones. Así, es más difícil trascender la visión del self individual y hasta que no lo logren no pueden ser considerados verdaderos Bodhisattvas. Deben continuar la práctica y hacer votos de ayudar a los otros porque el mérito y la virtud deben ser acumulados aún hasta el octavo Bhumi.

La mayoría parte de los discípulos de Buda fueron Arahats. Es obvio que ellos se preocuparon por el bienestar de los seres vivientes. Mahakasyapa fue el Primer Patriarca, Ananda y Sariputra aparecen en muchos sutras. Ellos le hacen preguntas al Buda por el bien de los seres vivientes o sea que no son totalmente Hinayanas en su forma de pensar. También en el Sutra del Loto, se dice que los discípulos de Buda llegarán a ser Budas.

Una vez que ellos (los discípulos de Buda) llegaron a ser Arahats fueron enviados a enseñar a otros seres vivientes; o sea que los primeros cinco discípulos de Buda fueron también Bodhisattvas. Después de lograr el estado de Arahats se dedicaron a la enseñanza. El Buda los envió a diferentes lugares para que esta enseñanza pudiese ser difundida a muchas personas.

Entre los 1250 Arahats que continuamente estaban con el Buda, solamente unas pocas docenas son continuamente nombrados. ¿Por qué los Arahats no desean seguir el Camino de Bodhisattva? No es porque no sean compasivos. Ellos también siguen las enseñanzas del Buda y saben que deben ayudar a los otros; pero liberar a los seres vivientes no es su mayor aspiración. También existe la posibilidad de que ellos crean que ya no les queda más nada por realizar. En las escrituras hay una estrofa que dice:

Terminaron mis nacimientos y muertes;
he alcanzado la purificación;
todo lo que debía hacer ha sido realizado;
no habrá más retribución.

Los Arahats, cuando recitan estas líneas que describen sus propias experiencias, sienten que han realizado su objetivo supremo. Están seguros de que su práctica terminó, después de todo Buda les confirmó su liberación. Si ellos piensan que no hay nada superior, entonces no tienen motivos para querer volver a la región de los seres vivientes. Quizás algunos sienten que en esta región hay demasiado sufrimiento, pueden haber ayudado a otros en lo que restó de sus vidas pero piensan que su deber ha terminado.

Algunos Arahats cambian su actitud antes de morir y comienzan a seguir el Camino de Bodhisattvas; pero otros prefieren entrar en el Nirvana. Desde el punto de vista de Buda, los últimos pueden haber alcanzado la liberación pero no tienen el suficiente mérito y virtud. O sea que los sutras dicen que estos Arahats que piensan que han logrado la liberación, sólo están descansando temporariamente en el Nirvana, pero finalmente volverán. Desde esta perspectiva, no hay ningún practicante Hinayana permanente. Todos los Arahats que hayan logrado el Nirvana deberán retornar y seguir el Camino del Mahayana.

Los Bodhisattvas, al principio, están fuertemente centrados en su yo, pero han aprendido que para hacer progresos y alcanzar la Budidad deben ayudar a los seres vivientes. No hacerlo será realmente egoísta y su ego no disminuirá. Es por eso que el primer Gran Voto debe ser ayudar a los seres vivientes. A través de este proceso el ego puede ser paulatinamente eliminado.

También hay Bodhisattvas que están entre el 1° y el 8° Bhumi y que han eliminado completamente su ego, pero su meta es todavía ayudar a los otros. Finalmente, los Bodhisattvas en el 8° Bhumi que ya están ayudando a los seres es como si estuvieran andando en bicicleta cuesta abajo. No necesitan hacer más esfuerzos para mantenerse en movimiento. Podemos usar una analogía. Una vez que el cuerpo está en movimiento, continuará hasta que encuentre una resistencia. Antes del 8° Bhumi, han acumulado poder, ímpetu y mando; o sea que cuando alcanzan el 8° Bhumi aunque no tuvieran más intención de ayudar a los seres vivientes, aún así continuarían haciéndolo. Mientras los seres vivientes existan, los Bodhisattvas seguirán ayudándolos.

Estudiante:
Ud. dice que en cierto momento tanto los Arahats como los Bodhisattvas han eliminado el ego, pero todavía tienen algunas aflicciones, ¿cómo puede ser?

Shi-Fu:
Aquí haremos una analogía: El sentido del ego es como la raíz de un árbol muy grande. Una persona que ha eliminado este sentido del ego es como un árbol al que le han cortado las raíces. Las raíces ya no están pero el árbol es grande. Todavía hay un montón de savia dentro de él; puede mantenerse vivo por algún tiempo. Quizás aún le brotarán flores, pero sus días están contados. Todas las actividades que continúan en el árbol después que sus raíces fueron cortadas son como las aflicciones que restan después que el sentido del ego ya no existe.