jueves, 21 de noviembre de 2011
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¿Qué distingue al Budismo de otras religiones?
El Budismo sostiene que todos los eventos vienen y van debido a las causas y condiciones; no hay un Dios que dirija las cosas. De modo que, el Budismo es una religión ateísta. Todas las religiones, excepto el Budismo, son teístas. Sin embargo, el Budismo no niega las creencias folklóricas o las diversas religiones teístas, y cree que todas tienen su función. ¿Qué distingue exactamente al Budismo de las otras religiones?

El Venerable Maestro Sheng Yen:
Muchas personas consideran al Budismo como una religión que confunde dioses y fantasmas, o como una religión con numerosos dioses y Budas, o piensan que el Budismo es una religión de fantasmas o una religión de dioses. Todas estas ideas surgen del malentendimiento del Budismo.

Hay algunos académicos, sin emgargo, que ven una diferencia entre el Budismo y las otras religiones, por el hecho de que el Budismo habla de causas y condiciones, en lugar de un Dios Creador, o la idea de que un Dios creó el universo. Por lo tanto, el Budismo es considerado ateísta, y se equipara a filosofías ateístas como el materialismo. Algunas personas me preguntan: “Maestro Sheng Yen, usted aboga por el ateísmo, ¿eso no equivale a materialismo?” Yo diría que no: los sutras budistas hablan de fantasmas y dioses todo el tiempo. Los seres sintientes se mueven entre los seis reinos, que incluyen el reino celestial, el reino de los fantasmas y el reino de los asuras. Los asuras son dioses. El ateísmo del que habla el Budismo se refiere a las religiones monoteístas, tales como el Cristianismo, el Judaísmo y el Islam, que tienen su origen en el Medio Oriente, todas se desarrollaron de un sistema común. Además, la religión de la India antes del nacimiento del Buda Shakyamuni, el Brahmanismo, es también una religión teísta. Sin embargo, su dios es un poco diferente del Dios del Cristianismo, ya que su dios puede tener muchos nombres y aparecer en el mundo en muchas manifestaciones. Las personas creen en estas manifestaciones como separadas, pero en realidad son un solo dios. Eso es monoteísmo, pero se convierte en muchas identidades diferentes y aparece en diferentes cuerpos de transformación. Esto, parecería, es una religión teísta, en lugar de una ateísta.

La mayor diferencia entre el Budismo y las religiones teístas es su diferencia con las religiones monoteístas. El Budismo es diferente de las creencias folklóricas en que éstas sostienen que hay dioses en los cielos, y dioses celestiales que aparecen en un disfraz terrenal, y los inmortales taoístas, que son personas que han alcanzado el estado divino a través de la autocultivación, y los seres formados por las energías espirituales concentradas de montañas y ríos, y aquellas de árboles y plantas, y los animales especialmente longevos que asumen cualidades espirituales. Todos estos podrían denominarse dioses o espíritus, y en el canon budista se tratan bastante: los sutras no niegan que tales cosas existan. Pero, ¿son estas entidades un Dios que gobierna sobre la humanidad? ¿Son un Dios creador? No, no lo son. No tienen ninguna jerarquía en particular que diga que tal o cual entidad es la más elevada, y tal o cual es la más baja. No hay jerarquía. Sin embargo, el Taoísmo folklórico es un poco similar a la idea del emperador, la idea de un soberano. El emperador de Jade es como un emperador, que es capaz de conferir divinidad; muchos dioses están bajo su gobernanza. Entonces, bajo el Emperador de Jade hay muchas deidades, cada una de las cuales tiene diferentes responsabilidades en ayudar o gobernar los asuntos humanos, o infligir castigos. En el Budismo, está claro que hay más que esto.
Los diosos se consideran simplemente un tipo de ser sintiente. ¿Hay diferentes niveles de dioses como en el Taoísmo folklórico? El Budismo no reconoce tales niveles.

Así pues, en primer lugar, el Budismo no reconoce un dios solitario, un dios supremo que sea el Alfa y el Omega, quien creó el universo y a quien el universo regresará. El Budismo no acepta tal monoteísmo. La teoría del origen dependiente del Budismo es que todos los seres sintientes crean su karma individual o colectivo. El karma colectivo se expresa en un medio ambiente compartido, en el que los resultados kármicos son experimentados conjuntamente. Cuando hacemos apelaciones a varios dioses, pueden darnos un poco de ayuda, pero, esto no es ayuda en el sentido absoluto. Debemos depender de nosotros mismos para ayudarnos: de nuestra propia confianza y de nuestros propios esfuerzos. Esto es lo que determina nuestro destino; esto es lo más importante. De este modo, las deidades de las creencias folklóricas ellos mismos son solo seres sintientes. Todavía no han alcanzado el estado de Budas o Bodhisattvas. Los espíritus benignos son los protectores de los tres tesoros, protectores del Budismo. Los consideramos como guardianes del Dharma. Los malignos, demonios y espíritus malos, están en oposición al Budismo. Sabemos de la existencia de los dos tipos de espíritus. Por consiguiente, para los espíritus buenos presentamos nuestros respetos. En cuanto a los espíritus malignos, utilizamos el Dharma para convertirlos. No tratamos de exterminarlos, sino más bien convertirlos para transformar enemistad en amistad, para transformar obstáculo en asistencia. Vemos a todos los dioses y espíritus como seres sensibles. El Budismo es muy igualitario. Liberamos a todos los seres sensibles: a los seres humanos, a los dioses y también a los espíritus.