martes, 26 de septiembre de 2011
páginas relacionadas con DDM

這個頁面上的內容需要較新版本的 Adobe Flash Player。

get Adobe Flash Player

En el Espíritu del Chan
Quizás alguno de vosotros haya escuchado estos dichos: “El Chan no se funda en las palabras ni en la lengua” y “El Chan es una transmisión que se aparta de las enseñanzas convencionales”. Pero si el Chan no se fía de las palabras, ¿por qué querría alguien leer un libro sobre el Chan? ¿Acaso no es esto una contradicción? Aunque el Chan no se funda en las palabras, ha dejado tras de sí, entre las muchas formas de budismo existentes en China, una gran cantidad de escritos. El objetivo principal de estas escrituras, sin embargo, es precisamente mostrar o enseñar que “el Chan no se funda en las palabras ni en la lengua”, y que “el Chan es una transmisión que se aparta de las enseñanzas convencionales”. De modo que sí hay una razón para leer este libro.

La palabra “Chan” puede traducirse como “despertar” o “iluminación”, conceptos que aquí deben entenderse con el significado de percatarse de “el primer significado” o “la última verdad”. En el Chan existe también lo que se llama “el significado secundario” o “la verdad convencional”. La verdad convencional puede expresarse mediante palabras y conceptos, pero la verdad principal, o final, del Chan no se puede expresar con palabras. En la tradición Chan, la última verdad se compara a veces con la Luna, mientras que la verdad convencional se compara con un dedo que señala en dirección a la Luna. Nadie confundiría jamás el dedo con la Luna. Las palabras, la lengua, las ideas y los conceptos son como el dedo: únicamente pueden expresar la verdad convencional. Tales palabras y conceptos tan sólo apuntan a la verdad final. La última verdad puede llamarse “mente”, “naturaleza original”, o “naturaleza de Buda”. Es algo que todos deben experimentar por sí mismos. Nunca podrá describirse completamente.