viernes, 22 de septiembre de 2011
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El origen del Chan
¿Cuál es el origen del Chan? De acuerdo con el tradición Chan, fue el monje Bodhidharma quien trajo el Chan desde la India hasta China, aproximadamente hacia el año 500 d. C., más de mil años después de la muerte del buda Shakyamuni. Pero en la historia india se conservan pocos documentos del período provisional, así que sabemos relativamente poco sobre los orígenes de la práctica del Chan.

Sí conocemos, en cambio, diversas historias y leyendas que describen los orígenes del Chan. La más famosa es la que da cuenta de la transmisión del Dharma (“Verdad” o “Ley” en el budismo) a uno de los principales discípulos de Buda, Mahakashyapa, que se convirtió en el Primer Patriarca del linaje Chan. La historia es ésta: un día, durante un sermón en el Pico del Buitre, el buda Shakyamuni cogió una flor en su mano delante de la asamblea allí reunida y no dijo nada. En aquel momento nadie parecía saber lo que significaba tal ademán, pero Mahakashyapa sonrió. El buda dijo: “El Tesoro del Ojo del Dharma Verdadero, la Mente Maravillosa del Nirvana; solamente Mahakashyapa los comprende.” Este acontecimiento marca el comienzo del linaje Chan y de la transmisión “de maestro a discípulo” que continúa hasta nuestros días. Esta narración permaneció oculta a la historia budista hasta la dinastía Song, en el siglo X. Pero la verdad literal de la historia no es tan importante como el mensaje que contiene sobre la naturaleza del Chan.

El buda Shakyamuni tenía otros dos discípulos, uno muy brillante y el otro absolutamente torpe. El primero de ellos, Ananda, tenía una mente poderosa y una memoria de fábula. Sin embargo, nunca consiguió alcanzar la iluminación en vida de Shakyamuni. Ananda pensaba que el buda recompensaría su inteligencia con la iluminación. Pero esto nunca ocurrió. Después de que el buda entrara en el nirvana, Ananda esperaba que Mahakashyapa le ayudara.

Tras la muerte del buda, Mahakashyapa intentó reunir a 500 discípulos iluminados para recoger y guardar las enseñanzas del buda, pero solo pudo encontrar 499. Algunos sugirieron que invitara a Ananda, pero Mahakashyapa dijo que Ananda no era un iluminado, y por lo tanto no se encontraba calificado para ser miembro de la asamblea. Más aún, aseguró que prefería no celebrar la reunión antes que permitir la asistencia de Ananda.

Pero Ananda no cejó en el empeño. Mahakashyapa lo despachó tres veces. Ananda le dijo a éste: “El buda ha entrado en el nirvana. ¡Ahora solamente usted puede ayudarme a alcanzar la iluminación!” A lo que Mahakashyapa contestó: “Estoy muy ocupado. No puedo serte de ayuda. Solamente tú puedes ayudarte.” Por fin, Ananda se dio cuenta de que tenía que depender de sus propios esfuerzos si deseaba conseguir la iluminación. Así que se marchó a un lugar solitario y aislado. Y justo cuando estaba a punto de sentarse, ¡consiguió la iluminación! ¿Por qué? En ese momento no dependía de nadie y se liberó de todas las ataduras.

Otra historia nos describe a un discípulo lerdo llamado Suddhipanthaka, conocido también con el sobrenombre de Pequeño Sendero. Todos excepto Pequeño Sendero podían recordar las enseñanzas de Buda. Si trataba de recordar la primera palabra de una frase, olvidaba la segunda, y viceversa. Buda le dio el trabajo de barrer la tierra, puesto que aquél no parecía apto para hacer otra cosa.

Después de barrer la tierra por un tiempo muy largo, Pequeño Sendero preguntó: “El suelo está limpio, pero ¿acaso está mi ‘mente-suelo’ limpia?” Y en ese preciso momento su mente se liberó por completo. A continuación fue a ver al buda, quien se mostró muy contento con su logro y afirmó que Pequeño Sendero había despertado.

En los textos tempranos estos hechos se recogen como historias verdaderas, pero su significado va más allá de su contexto original. La primera historia ilustra que, en la práctica, los conocimientos y la inteligencia no garantizan necesariamente la iluminación; mientras que la segunda historia demuestra que incluso una persona torpe puede lograr el despertar. Aunque el buda Shakyamuni, Mahakashyapa y Shariputra eran tres personas de fenomenal aprendizaje, el Chan tiene menos que ver con el aprendizaje auténtico que con el problema de una mente llena de ataduras. El despertar se puede alcanzar solamente cuando nuestra mente se libra de todo apego.

Se dice que, a partir de la época de Mahakashyapa y hasta la de Bodhidharma, el Primer Patriarca del Chan chino, se sucedieron hasta veintiocho generaciones de transmisiones. Sus enseñanzas fueron transmitidas mediante una sola línea a cinco generaciones, hasta la época del sexto patriarca, Huineng (638-713), cuyos numerosos discípulos fundaron muchas ramas, algunas de las cuales sobreviven todavía hoy. Yo soy el 62 poseedor del linaje Chan desde Huineng, y la 57 generación de la tradición Linji (810?-866). Dentro del linaje Caodong, soy el 50 descendiente de la generación de su co-fundador, el Maestro Dongshan (807-869).

El Chan no es precisamente el budismo traído por Bodhidharma de la India, si bien éste sí trajo ciertas revelaciones a China, y la tradición Chan se relaciona con éstas. Aquél nos enseñó que todo proviene de la mente, que la naturaleza de la mente es “naturaleza de Buda”, que la naturaleza de Buda es inherente a cada ser sensitivo, y que el método esencial para darse cuenta de esta naturaleza original es contemplar la mente. Estas ideas eran polémicas cuando fueron presentadas al principio en China, porque parecían contradecir las filosofías y las prácticas más complicadas de otras escuelas budistas, pero realmente son solo budismo básico, despojado de su esencia.

Hay una historia famosa sobre la iluminación de Huike, discípulo de Bodhidharma, que ilustra la naturaleza de mínimo indispensable del Chan de Bodhidharma. Huike fue adonde se encontraba

Bodhidharma y le dijo: “Maestro, podría usted apaciguar mi mente por mí?” Bodhidharma le contestó: "¡Encuentra primero tu mente y yo la calmaré por ti!” Huike buscó dentro de sí, y después le dijo a Bodhidharma que no podía encontrar su mente. Entonces Bodhidharma le dijo: “¡Eso es!, ¡ya he apaciguado tu mente por ti!” Esta es la descripción del despertar de Huike. Aquellos de vosotros que habéis estado de retiro y habéis sufrido mucho dolor en vuestras piernas a causa de la meditación sentada, aparentemente no teníais que haber actuado así. Desafortunadamente, vosotros no conocisteis a Bodhidharma.