viernes, 23 de junio de 2011
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Como un Tablero que Absorbe el Sonido – Métodos de Práctica Empleando los Oídos
La esencia del Chan
Por el Maestro Chan Sheng Yen. Traducción del chino al inglés por Ocean Cloud (De “El Maestro Sheng Yen Enseña los Métodos de Práctica del Guan Yin”) Ocean Cloud es un grupo de practicantes, estudiantes del Maestro Chan Sheng Yen, el cual se esfuerza por traer los clásicos del Budismo Chino a la comunidad de habla inglesa en el espíritu del dana-paramita. Ellos son: Chang Wen (David Kabacinsky) de Nueva York, Guo Shan (Jeff Larko) de Ohio y Guo Jue (Wei Tan) de Maryland.

El Surangama Sutra introduce la practica de la “Puerta del Dharma penetrativo completo basada en la facultad del oído”. Es a través de este método que la Bodhisattva Avalokitesvara (o Guan Yin) alcanzó la realización de la sabiduría de los Budas y la esencia del maravilloso despertar. ¿Cómo usamos este método en nuestra propia práctica? “La penetración completa basada en la facultad del oído” es un método de cultivación muy profundo y elevado. Antes de que podamos practicar a un nivel profundo, debemos prepararnos con más entrenamiento básico empleando los oídos. Estos entrenamientos básicos basados en los sonidos y la audición nos permitirán llevar nuestras mentes a un estado tranquilo y estable.

Entrenamiento Básico Empleando los Oídos
Primero, ¿qué tipo de sonido deberíamos usar? Tomemos el sonido de los pájaros como ejemplo. Cuando nos despertamos por la mañana podemos ir a un parque o a un área arbolada, respirando el aire fresco y escuchando todos los tipos de canto y gorjeo de los pájaros. Al hacer esto, es fácil volverse alegre y tranquilo. Si vives en la ciudad y no tienes la oportunidad de escuchar los pájaros en un entorno natural, puedes usar un CD de audio o casete.
Sin embargo, el sonido de los pájaros es desparejo; asciende y desciende muy frecuentemente. Mientras que dicho sonido puede traer una sensación de paz, apertura y claridad; es difícil el entrar en samadhi con él.

Bueno, escuchemos el sonido de la lluvia. No elijas la lluvia de una gran tormenta, o un repentino aguacero torrencial de las nubes. En vez, escucha la lluvia ligera que cae continuamente, junto al viento suave que la sopla en finas cuerdas danzantes, dando la impresión de que están cayendo sobre las hojas del bananero, sobre los árboles del bosque, tranquila y constantemente. El escuchar la lluvia cuyo ritmo es regular, continuo y unificado, hace más fácil calmarnos a nosotros mismos en comparación con escuchar los sonidos de los pájaros.
Sin embargo, si la lluvia es soplada por un viento fuerte y cae irregularmente, a veces fuerte, a veces suave, a veces rápido, a veces despacio, a veces pesada, a veces ligera, un principiante podría seguir fácilmente este cambio repentino en calidad de la lluvia y agitarse.
Entonces, probemos utilizando el flujo de agua. Busca un río cercano, no un rió grande, sino un arroyo pequeño. Siéntate en la orilla o en un puente que lo cruza. Cierra tus ojos y deja que tus oídos tomen el mando. Escucha el flujo de la corriente, el agua salpicando y bailando, estable y continua, con un ritmo y melodía aparentemente eternos. Escuchándolo por el día, podrías pensar que el sonido permanece el mismo durante todo el día; escuchándolo por la noche, el sonido podría parecer el mismo por toda la noche. El agua fluye, continua y constantemente. Sumérgete en el sonido y piérdete en él, olvidando el medio ambiente, hasta el punto que el sonido en sí mismo desaparece. Entonces, la mente se unirá lentamente con el sonido del agua, entrará en un estado de unificación, calma y quiescencia tanto interior como exteriormente. De esta manera es posible entrar en samadhi.

El Maestro Han Shan de finales de la Dinastía Ming describió dicha experiencia en su autobiografía. Estaba en un puente escuchando el sonido del agua. Sumergiéndose en el sonido, perdió la noción del tiempo, olvidándolo todo sobre el medio ambiente, olvidando su cuerpo, su mente, el mundo y todos los fenómenos. Cuando salió del samadhi, habían transcurrido muchas horas. Pensó a sí mismo: “Eso fue extraño, pensé que sólo recién me había sentado, ¿Por qué ha transcurrido un tiempo tan largo?”. Aprendamos del Maestro Han Shan y escuchemos el flujo del agua como una práctica. Pero debes tener cuidado. Cuando estés altamente concentrado en la práctica, podrías terminar por caerte al agua. Si entras en el samadhi estando al aire libre y el tiempo cambia, si la lluvia cae repentinamente y sopla el viento, podría ser peligroso si no hay nadie cerca para cuidarte, a menos que estés sentando en una casa al lado del río. Estos son los simples métodos de sonido que uno puede emplear para llevar su mente a un estado de paz y tranquilidad. Cada uno de nosotros puede experimentar con ellos, examinarlos y proponer una variación que sea más adecuada para nosotros mismos, basada en nuestras propias experiencias. Estos métodos de entrenamiento empleando los oídos son estacionarios, en el sentido de que uno elige un ambiente propicio de práctica según su preferencia. Sin embargo, en nuestras vidas cotidianas, cuando nos encontramos en un ambiente ruidoso, del que no tenemos elección, ¿cómo usamos los sonidos como un método de práctica para calmar nuestras mentes?

Hacer de Nuestros Oídos un Tablero que Absorbe el Sonido
Cuando te encuentras agitado, afligido, sintiendo la pena o el dolor de la aflicción, he aquí un método que puedes usar. Sin importar tu postura, si estás acostado, de pie o sentado, simplemente usa tus oídos para “disfrutar” de los sonidos. Nuestro vivido medio ambiente es un paisaje sonoro con un espectro infinitivamente rico. Simplemente escucha sin intención alguna, sin hacer ningún esfuerzo en escuchar algo en particular. Para “disfrutar” de los sonidos, simplemente déjalos venir de manera espontánea. Cualquier sonido que llegue a tus oídos, simplemente acéptalo completamente. No busques activamente ningún sonido, sino más bien, escucha pasivamente, como un tablero que absorbe el sonido; cualquier cosa que entre en contacto con él, se disolverá inmediatamente. No mantiene ni almacena nada, sin reflexión ni reacción; puesto que si refleja los sonidos, será un reflector, en lugar de un absorbedor.

Entrenémonos nosotros mismos de manera que nuestros oídos se convierten en un tablero que absorbe el sonido. Simplemente escucha, escucha y escucha... Si el sonido es fuerte, no generes ninguna resistencia; si el sonido es débil, no te esfuerces para escucharlo. Todo lo que estás haciendo es simplemente escuchar, aceptándolo todo sin ninguna discriminación. Más importante aun, no des un nombre a los sonidos. Podrías escuchar a una chica chillando, un chico maldiciendo, un perro ladrando a la vuelta de la esquina o un gato maullando en el tejado. También podrían ser que los sonidos de los pájaros, gallinas, vacas, o incluso los sonidos de coches tocando las bocinas, televisiones, radios, motocicletas, aire acondicionado, todos se te presenten a la vez. Incluso en ese momento, escucha sin darle nombres, sin hacer ninguna discriminación o distinción del espectro. Simplemente desempeña tu papel como un tablero que absorbe el sonido, sin buscar ni seguir nada, sin hacer nada de eco de lo que resuene en tus oídos.
Un tablero que absorbe el sonido es en sí mismo silencioso y tranquilo. Cuando los sonidos llegan hasta él, serán disueltos naturalmente y dejarán de existir. ¿Cómo? Bueno, se disuelven porque el oyente no genera un segundo pensamiento o una reacción, pensando: “¿Qué es ese sonido? ¿Cómo debería responderlo?” Si las personas te maldicen, no reaccionas, puesto que eres simplemente un tablero que absorbe el sonido; si las personas te alaban con palabras dulces, tampoco reaccionas a ello porque, de nuevo, eres simplemente un tablero que absorbe el sonido. Sólo permaneces claro respecto de lo que escuchas; simplemente “sabes” que son palabras dulces de alabanza, o palabras profanas de maldición, o mentiras y engaños. Simplemente estás consciente de lo que es el sonido sin generar reacción alguna. De esta manera, serás un practicante que práctica bien al poner el método verdaderamente en buen uso. Además, práctica de manera que el ruido del medio ambiente que te rodea, los sonidos llenos de “toxinas” y elementos no saludables, ya no pueden contaminarte, estimularte, excitarte o tentarte. De esta manera, en todo momento, serás una persona que está muy libre y a gusto. Éste es el motivo por el que lo llamo un placer.
Todas las personas desean sumergirse en sonidos placenteros y hermosos (sonidos que son agradables para ellos) Al escuchar, generan una sensación de placer y alegría. Pero en este método de entrenamiento, la esencia radica en simplemente usar tus oídos para escuchar atentamente, sin generar ninguna reacción emocional (dolor o aflicción, pena o tristeza, euforia o agitación, ni siquiera una sensación de alegría) El estado de no-reacción es en realidad una forma muy tranquila y quiescente de satisfacción y alegría.
Entonces, por favor recuerda esto! Si puedes ser un tablero que absorbe el sonido, incluso en medio de este ruidoso mundo, vivirás muy bien, sin estrés ni presión, libre y a gusto. Éstos son métodos básicos de entrenamiento a través del uso de los sonidos. Te permitirán entrar en los estados poco profundos de samadhi y aliviar las aflicciones en tu vida. Sin embargo, no abrirán tu mente a la sabiduría, ni te harán alcanzar la penetración completa.