martes, 26 de septiembre de 2011
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Reacciones del Cuerpo y la Mente
La esencia del Chan
Por el venerable Guo Ru

El venerable Guo Ru se convirtió en monje bajo la orientación del maestro Chan Sheng Yen (Shitu) a los 13 años de edad, y recibió la transmisión del Dharma de Shifu en el 2005. Sus retiros de Huatou son energéticos, continuando el estilo de entrenamiento Chan que Shifu empleaba en sus tempranos días de enseñanza, haciendo uso de métodos tales como gritar, golpear y presionar a los estudiantes de una manera dinámica y espontánea. Esta charla del Dharma es de un retiro intensivo de Huatou de 10 días en el Dharma Drum Retreat Center en Pine Bush, Nueva York, en junio del 2012. Fue traducida oralmente del chino al inglés por el venerable Chang Wen y transcrita y editada por Buffe Laffey.

El teniente Gritón
Hoy vamos a hablar de las reacciones que pueden ocurrir en el cuerpo y la mente cuando pasamos por un retiro. Cuando profundizamos en la meditación, diferentes fenómenos podrían ocurrir: ilusiones visuales, de sonido y de la sensación; y otras cosas como llorar, reír y movimientos de energía. También hablaremos de cómo enfrentarnos a estas variadas circunstancias en caso de que surgieran.

En primer lugar, me gustaría compartir una experiencia que ocurrió cuando hice un retiro con Shifu. Uno de los participantes fue un teniente en las furezas armadas de Taiwán; realmente tenía experiencia de la guerra. Aunque no debemos mirar a otras personas, yo podía ver de reojo que él estaba moviéndose constantemente. Obviamente él no estaba estable con su cuerpo y mente. Durante un período de sentada, de repente gritó de forma espeluznante, increíblemente fuerte. Comenzó a llorar como si sus padres hubieran muerto. Todo su cuerpo estaba temblando. Mientras eso sucedía, Shifu nos regañó: “¡No es asunto vuestro! ¡No pongáis atención! ¡Continuad empleando vuestro Huatou!” Ya habíamos estado pasando por unos días de práctica, de manera que nos enderezamos y no nos atrevimos a echar un vistazo o a pensar en lo que estaba pasando. Pero al mismo tiempo todo el mundo estaba un poco agitado.

Por supuesto yo estaba sorprendido; estaba sentado justo al lado de él. No tenía ningún indicio de lo que le estaba pasando a este hombre. He aquí un teniente que había pasado por el entrenamiento marino más extenuante, se suponía que no le tenía miedo a la muerte en cualquier situación; y aquí estaba, después de tres días de retiro, ¿y llorando como un bebé? ¿Qué tipo cobardía era esa? pensé que quizás yo fuera mejor que él ¿no? Aunque yo sentía mucho dolor, al menos no estaba llorando así. Estaba completamente perplejo; ¿cómo alguien podría llorar así? Era tan intenso, como si toda la energía que probablemente él pudiera reunir estaba en su llanto, era una locura. En un momento se cayó hacia adelante. Aún estaba sentado sobre el cojín pero su cuerpo terminó acostado en el suelo, completamente agotado por llorar tan fuerte.

La Bondad de Shifu
Shifu estuvo allí todo el tiempo. Después de que el teniente hubiera terminado, Shifu caminó hacia él y le dijo con la voz más suave y compasiva: “Bien, sólo túmbate aquí y descansa”. Y yo pensaba: “¿Qué es esto?” Shifu fue y le dio un par más de cojines cuadrados para que se recostara. Ahora esto, en el Salón Chan, el mismo lugar en donde todo el mundo está sentándose sufriendo de dolor intolerable, y he aquí esta persona recostada cómodamente sobre los cojines. Shifu puso una almohada debajo de su cabeza, y lo cubrió con toallas. Allí estaba él, tan relajado [El venerable Guo Ru demuestra con un largo suspiro de comodidad “¡aaahh!”]. El estaba durmiendo (debe haber sido un sueño profundo porque casi estaba roncando) y yo estaba pensando: “¿Qué está pasando aquí?”

Después, cuando el teniente se levantó y regresó para otra sentada, estaba completamente diferente. Yo era el cronometrador; en realidad estaba supervisando, de manera que estaba dando una vuelta observando a los participantes y lo vi; él estaba sentado casi inmóvil, su respiración era muy relajada y natural. Parecía que estaba morando en la felicidad del Chan con una expresión alegre en su cara. Fue algo increíble, una transformación COMPLETA. Mientras yo estaba supervisando aún estaba pensando: ¿Qué sucedió realmente?
Después de la sentada, Shifu lo llevó a algún lugar. Después, cuando lo trajo de nuevo al Salón Chan, nos regañó a todos diciendo: “¡métanse en sus propios asuntos! ¡No pongáis atención en otras personas! ¡Esto no tiene nada que ver con vosotros! ¡No seáis curiosos!” Y yo estaba pensando: “¿No seáis curiosos? ¿Qué está pasando? ¿Por qué Shifu está tratando tan bien a este hombre?” En un momento dado, Shifu incluso estaba masajeando los hombros de esta persona, ayudándole a aliviar su dolor, y yo pensaba: “¡Esto no es justo! ¡Mira toda esta atención que el hombre está recibiendo! ¿Por qué Shifu nunca me trataba así?”

Tratando de Forzar Una Experiencia
Yo estaba pensando “Hmmmm, deben haber sido esas lagrimas. Quizás yo debería llorar. ¡Sí! ¡Voy a llorar!” De manera que comencé a decirme a mí mismo “¡Venga! ¡Llora! ¡Llora! ¡Simplemente llora! ¡Venga, llora un poco!” – tratando de forzar las lagrimas. (En realidad, desde ese retiro, y a lo largo de todos los cinco retiros que realicé con Shifu, no me salió incluso ni una lágrima). En realidad, yo estaba tratando de hacer esto para obtener, al menos, alguna atención de Shifu. Pero eso no funcionaba.

Había una secta dentro del Budismo, un grupo de monjes que se llamaban a sí mismos “Gran Cielo”, y pensaban que podían alcanzar la iluminación a través de gritar. Al comprender que todo es sufrimiento, pensaban que si gritaban con fuerza la palabra “sufrimiento” [El venerable Guo Ru demuestra: “¡AH! ¡Sufrimiento! ¡Sufrimiento!”] finalmente esto podría generar poder suficiente que podrían alcanzar la liberación. Yo escuché eso y pensaba “Hmmmm, ¡esto parece que va a funcionar!” De modo que estaba animándome a mí mismo a llorar; estaba tratando de alcanzar la iluminación de esa manera. Por supuesto que eso no funcionó; no alcancé la iluminación y comprendí que no puedes intentar forzarte a ti mismo a tener una experiencia. Todos los practicantes tienen diferente capacidad para la práctica. Las raíces virtuosas están en diferentes niveles; no podemos decir que todo el mundo va a tener exactamente la misma experiencia. Así que en tu propia práctica deberías tener cuidado de no ver a alguien que tenga una experiencia y luego tratar de emular a esa persona para ver si también puedes sentir lo mismo. Eso simplemente no funcionará. Lo más importante en nuestra práctica es emplear nuestra propia conciencia para observar lo que está pasando en nuestro cuerpo y mente. No deberíamos quedarnos atrapados en estas reacciones ni desear estos tipos de experiencias.

Emplear la Sabiduría para Observar las Reacciones
En el curso de la práctica, nuestra mente dispersa se vuelve más concentrada, incluso al punto de la unificación. A veces, cuando la mente está muy quieta y estable, es posible tener una explosión emocional. No somos capaces de controlarla en absoluto; simplemente estalla por sí misma. Muchas personas en ese estado explotan en carcajadas; otras personas podrían sonar como un terrible llanto de gran tristeza. A veces, no se puede incluso ni distinguir si está riendo o llorando. En cualquier caso, no es un tipo de emoción donde alguien esté realmente triste, o realmente enfadado, o muy excitado; no tiene nada que ver con estas emociones comunes. Es sólo un tipo de expresión que surge naturalmente cuando la mente se vuelve muy tranquila. Cuando esto sucede, no tenemos que ser curiosos ni pensar en lo que está pasando, sólo tenemos que saber que es una reacción natural.

Si eres la persona que lo oye, no tienes que pensar: “¿Qué le pasa a esa persona? Suena como si fuera a enloquecer, perdiendo el control”. No hay necesidad de tener miedo. Ahora sabemos que es sólo una expresión natural que puede ocurrir en algún momento. Si eres la persona que lo está experimentando, quizás al principio pensaras: “¿Qué está pasando? ¿Por qué lloré de esa manera? ¿Por qué todavía estoy llorando? ¡Tengo que detenerme!” Si intentas suprimir este tipo de expresión emocional podrías descubrir que tu mente se volverá incluso más dispersa e inestable, y te sentirás muy agitado. Si eres la persona que está llorando, sólo tienes que saber que es una reacción natural. No hay necesidad de pensar que vas a volverte loco. Simplemente déjalo suceder y luego descubrirás que te sentirás mucho más tranquilo y mucho más cómodo. Después de haber pasado por esto, realmente serás capaz de mantener continuamente tu mente en tu método.

Para las personas que cuidan de esta persona, el cronometrador y los supervisores, es bueno dejarles recostarse después de que hayan reído o llorado, porque probablemente estarán muy agotados después de liberar toda esa energía. No es como si tuvieras que llevarlos en una camilla fuera del Salón Chan. Simplemente déjalos recostarse en donde estén; asegúrate de que estén cómodos y abrigados y déjalos descansar. Con este tipo de experiencia, las personas no pierden el control de sí mismos; no se vuelven locos. En realidad, después se sienten calmados, estables y tranquilos. No sólo eso, también es posible que después de haber tenido ese desahogo, la persona pueda pasar por una transformación de su punto de vista sobre la vida. También tendrán una confianza reforzada en su método, en esta práctica espiritual y en el Dharma.

Experiencias Místicas
Las experiencias que hemos descrito hasta ahora todas son categorizadas como experiencias místicas o religiosas. Ya sea que provengan de la meditación sentada, de hacer postraciones o de leer los sutras, una persona, habiendo pasado por esto, desarrolla una verdadera conexión con su fe. Piensan que la práctica se vuelve más poderosa. Se vuelven más estables y confían en que los maestros, los Budas y Bodhisattvas, todos tienen sus méritos y sus fortalezas y pueden ayudarlos.

Al dedicarnos a la práctica, si todo nuestro esfuerzo fuera sólo en términos de pensamiento, esto no tendrá ningún gran impacto en nosotros. No se trata de dedicarnos al conocimiento o al pensamiento, sino más bien se trata de dedicarnos enteramente al método. A una persona que pueda unificar su propia mente, o llegar al punto de no-mente, le será muy fácil experimentar y estar verdaderamente en sintonía con la realidad de todas las cosas. Descubrirán que su fortaleza en la práctica es muy grande, y que su confianza es ahora muy estable. Esto sólo es posible si nos dedicamos verdaderamente a la práctica, en lugar de sólo pensar o reflexionar sobre ella.

En el curso de la práctica, cuando somos capaces de estabilizar y unificar nuestra mente y alcanzar algún grado de samadhi, es posible tener todo tipo de experiencias místicas. No sólo reír o llorar, sino algunas personas podrían ver imágenes del Buda, o de los Bodhisattvas, o de los protectores del Dharma, y pensar que estos santos han llegado para enseñarles. Cuando una persona experimenta estos tipos de imágenes podrían pensar que son algo muy bueno. Y podríamos decir que es así. En realidad, el hecho de que sean capaces de ver estas cosas es un resultado de haber cultivado raíces buenas y virtuosas. Estas cosas están surgiendo de sus propias mentes. Otras personas podrían ver escenas terribles u horribles, y diríamos que esto es una manifestación de las raíces negativas o insanas, y de nuevo, una creación de sus propias mentes.

Cuando Lo Sagrado Se Convierte en Demoníaco
Cuando estas situaciones suceden, ya sean sanas o insanas, agradables o desagradables, ya veas a los Budas o a los demonios, lo más importante es saber que es una creación de la mente. Sabes que todas estas formas e imágenes son vacías e ilusorias. Con ese tipo de actitud, una persona no será molestada o distraída. No serán envueltos por estas experiencias; serán capaces de dejarlas ir. Sin embargo, cuando las personas ven estas cosas que surgen en su mente como algo real, como algo fuera de sí mismos y sólido, ahí es donde el problema puede surgir. Porque cuando ven a los Budas o Bodhisattvas, podrían pensar que ellos mismos son Budas o algún ser santo, y meterse en todos los tipos de problemas. Aquí es cuando una circunstancia aparentemente sagrada puede convertirse en algo demoníaco. Se convierte en un estado demoníaco porque la persona no está consciente de que es simplemente una creación de sus propios apegos y pensamientos engañosos. Sin comprender que sólo es un estado ilusorio, quedan atrapados en él. Una persona puede provocarse mucho daño a sí mismo a través de obsesionarse con estos tipos de imágenes.

De manera que lo más importante es que, independientemente del tipo de fenómeno que suceda, inmediatamente nos digamos a nosotros mismos que es ilusorio, que es una creación de la mente. De ese modo estaremos empleando la sabiduría; estaremos utilizando el punto de vista correcto para mirar estas cosas. Sólo los consideramos como a un resultado del proceso de la práctica, algo a lo que llamamos una experiencia mística o religiosa. Si lo sabemos, entonces cualquier fenómeno que surja estará bien, no nos molestará. Lo dejamos ir y seremos capaces de continuar con la práctica.

Empleando la Espada de la Sabiduría
Algunas personas, especialmente cuando las imágenes negativas o insanas aparecen en sus mentes, están completamente aterrados por ellas, tan perturbados que después incluso podrían no atreverse a realizar la meditación sentada. Pero sin importar si es un fenómeno aterrador, o un así llamado fenómeno sagrado (viendo a los Budas o Bodhisattvas), cualquiera que aparezca deberíamos cortarlo y descartarlo. Como reza el dicho: “Si el Buda viene lo cortamos; si los demonios vienen los cortamos”. Cualquiera que surja, debemos emplear la espada de la sabiduría para ver a través de estas cosas. Si sabemos que son ilusorios, entonces está bien; no somos atraídos ni tenemos miedo. De esta manera, no estaremos obstruidos y seremos capaces de regresar a nuestro método y continuar el proceso de la práctica.

El Bodhisattva Manjusri, aunque esté sentado al lado del Buda, siempre está sosteniendo una espada, ¿y sabes por qué es eso? ¿A quién se supone que mata con esa espada? En realidad, es la espada de la sabiduría. Es para ser utilizada en cualquier tipo de estado ilusorio del cuerpo y la mente que surja dentro de los practicantes. Debemos usar esta espada de la sabiduría; emplear la manera adecuada para ver estas cosas, emplear la manera adecuada para tratarlas, para que estos estados no nos provoquen ningún problema. Sólo cuando empleemos la sabiduría para manejar estas cosas, seremos capaces de tener compasión hacia nosotros mismos y hacia los demás seres sensibles.

Apoyo de los Amigos Virtuosos
De manera que en el curso de la práctica Chan hay todo tipo de estados corporales y mentales que pueden surgir. Lo más importante es que los veamos como algo ilusorio. De esta manera, seremos capaces de dejarlos a un lado y ninguno de estos estados nos provocará problema alguno. Aunque ahora escuchamos esta explicación, a veces eso simplemente no es suficiente, puesto que cuando nos suceda realmente podríamos no saber cómo manejarlo. Este es el porqué es realmente importante estar en un centro de práctica cuando estás realizando la práctica intensiva. En un centro de práctica tenemos amigos virtuosos; tenemos maestros, personas que pueden guiarnos y ayudarnos a salir de estas situaciones. Cuando estamos solos, es muy posible que pudiéramos quedar atascados en estos estados. Pero cuando estamos en un centro de práctica, estos amigos virtuosos pueden brindarnos incluso sólo una palabra o un gesto; podrían hacer algo simple que podrá ayudarnos a ver la situación adecuadamente y sacarnos de ella. De modo que es muy importante que tengamos un entendimiento de estas cosas, también es muy importante que tengamos el apoyo de los centros de práctica, los maestros y los amigos virtuosos (los instructores orientadores de un retiro intensivo).

Realizando tu práctica de meditación sentada en casa, sólo realizando un poco de sentada todos los días, descubrirás que no es posible que estas experiencias sucedan. Puesto que no es frecuente que una persona que sólo realice la práctica de meditación sentada ocasionalmente, sea capaz de tener una práctica verdaderamente sólida donde su mente esté unificada y su aplicación del método sea continua. Pero hay personas que sí se dedican mucho tiempo a la práctica intensiva en casa. Si te encuentras en uno de estos tipos de situaciones cuando estás en casa, lo mejor que puedes hacer es simplemente abrir tus ojos, extender tus piernas, masajearte y terminar la sentada. Simplemente te levantas de la sentada; no te dejes hundir en alguno de aquellos estados.

Si estás en el Salón Chan, entonces no hay necesidad de preocuparte por ello. Si entras en cualquiera de estos estados, simplemente deja a los monjes y a los líderes del retiro para cuidarte. No tienes que preocuparte por nada. El maestro puede ayudarte en explicarte estas etapas diferentes a las que te estás enfrentando. Si tienes la orientación adecuada, estos fenómenos te ofrecen oportunidades para generar realmente la sabiduría. De esta manera, las obstrucciones aparentemente molestas, en realidad se convierten en material para nuestro auténtico progreso en la práctica. No es fácil, sin embargo, sin la adecuada orientación es incluso más difícil el ser capaz de dejar de lado todos los fenómenos y tener una experiencia de no-mente.

Forzado versus Natural
Estas cosas surgen naturalmente en la práctica de una persona cuando entra en el estado de unificación. Es importante no forzar a que sucedan. Especialmente para aquellas personas que emplean el método de Huatou usando mucha tensión; en un momento determinado podrían sentir que tienen que gritar en voz alta para liberar la presión. O quizás piensan que pueden entrar en algún estado aun más profundo a través de gritar; si ese fuera el caso, sería el camino erróneo a seguir. No te permitiremos hacerlo (porque ese tipo de grito es intencional y muy forzado). Si lo haces, te golpearemos con el palo de incienso para recordarte, puesto que esa no es la manera apropiada de practicar.

Hay una manera de distinguir la diferencia entre algo que está surgiendo naturalmente de la experiencia de una persona, como opuesto a algo que es forzado o intencional. Si el llanto o las risas suceden naturalmente, entonces es realmente una explosión muy intensa y de larga duración. Mientras que cuando algo es forzado, quizás la persona podría llorar o reír durante unos segundos, o gritar un poco, pero luego no son capaces de continuar, sólo lo pierden.

Podrías encontrarte en una situación donde sientes que algo surge y tienes el pensamiento: “Bueno, quizás no debería llorar porque voy a molestar a otras personas”. En realidad, en ese momento deberías saber que no es natural, puesto que si surge ese pensamiento, obviamente tu mente no está unificada, claramente tienes discriminaciones, preocupaciones e inquietudes. Después, definitivamente deberías decirte a ti mismo: “Bien, relájate, no llores”. No intentes hacer que este tipo de experiencia suceda. Pero si es natural, si surgiera por sí sola, no te preocupes por ello. No vas a molestar a nadie.

Punto de Vista Adecuado sobre Estas Reacciones
Si este tipo de estallido ocurre naturalmente, no tienes que tener miedo. Simplemente sucede y luego ya es del pasado. Pero si descubres que está pasando repetidamente, y QUIERES que suceda (en realidad en ese momento deberías asegurarte de no dejar que suceda), no te dejes caer en la necesidad de este tipo de estados para practicar. Simplemente dite a ti mismo: “Bien, no hay necesidad de llorar, simplemente relájate”. Respira varias veces profundamente. Abre tus ojos. Asegúrate de no sumergirte en este tipo de estados una y otra vez. Si una persona dependiera de dichos estados para sentir que está practicando, al final esto se convertirá en su obstrucción. Entonces, si sucediera naturalmente una vez, está bien. Pero no lo esperes ni intentes hacer que suceda otra vez. Si surge por sí mismo, contrólalo. No dejes que suceda continuamente.

Estos tipos de experiencias podrían suceder durante la meditación de caminata rápida, cuando los líderes del retiro están gritando y presionando a todo el mundo. En esta situación, es posible que puedas tener un incontrolable estado emocional que surja repentinamente. Si ese es el caso, está bien. No tienes que preocuparte de que otras personas te mirarán y pensarán que es extraño. Simplemente déjalo suceder si sucede. Si eso te está sucediendo, o ves que eso le sucede a otra persona, no tienes que tener miedo de que sea algo extraño. Ahora tienes una preparación mental, de manera que sabes que es simplemente una reacción emocional natural.

Si una persona está pasando por esta práctica intensiva y los instructores están empleando esta manera muy estricta de presionar a las personas, por supuesto que la mejor situación sería que nuestra conciencia discriminativa fuera cortada, o que nuestra mente sólo se detuviera, y en ese momento deberíamos ver nuestra propia naturaleza. Por supuesto que esa es la mejor situación. Es importante saber que un retiro Chan no es un lugar para hacer enloquecer a las personas. Simplemente saber que estos tipos de reacciones pueden ocurrir. Verlo como algo normal y no ser molestados por ello. Lo más importante es dedicarte al método cuando esta presión intensiva y gritos estén sucediendo.

Movimiento del Qi (Chi) y Obstrucciones
Ahora voy a hablar del movimiento de la energía (qi) y cómo tratarlo. En realidad, si no hacemos mucha meditación sentada en casa, es difícil comprender que existe esta energía dentro de nuestro cuerpo, y que a menudo se está movilizando. Pero si nos sentamos durante un período suficientemente largo, y si practicamos poniendo atención y concentrados en el tantien (esta área aquí en el bajo vientre) después de un tiempo sentiremos que esta energía comienza a circular. También, a veces es posible sentirlo cuando estamos caminando. Cuanto más concentrada la mente, más obvias estas sensaciones. Si estamos conscientes de esta energía, podríamos descubrir que comienza aquí en el abdomen y empieza a moverse lentamente a través del cuerpo, pero en algunos lugares podrías sentir que desaparece o se queda atrapada. ¿Por qué se queda atrapada en algún punto? Bueno, es posible que puedas haber tenido una lesión de forma que el qi no es capaz de pasar por ese punto.

Por ejemplo, cuando yo era un joven monje novicio, tomé esta bicicleta tan vieja y estropeada para salir a dar una vuelta. Cuando estaba acelerando cuesta abajo en una gran colina, ¡sólo entonces me di cuenta de que la bicicleta no tenía frenos! Para detenerme, me dirigí hacia un terreno elevado y derrapé. El manubrio de la bicicleta me golpeó en el pecho y di una vuelta y caí en una roca. Al principio me dolía mucho, pero luego parecía que estaba bien de manera que me levanté y regresé. Pero por supuesto, yo no podía contarle esto al Gran maestro Dong Chu porque él era realmente muy severo (y él no había dicho que yo podía tomar la bicicleta para dar una vuelta). De modo que sólo traté de aguantarlo y sin decirle a nadie. Pero después de un tiempo descubrí que aún me estaba doliendo mucho. Durante todos esos años, hasta el retiro con Shifu, sólo entonces que comprendí que la lesión había creado un moretón interno muy profundo (el término en la medicina china es yuxue).

En ese retiro con Shifu, yo estuve sentado por un largo período sin moverme, hasta el punto que mis piernas estaban matándome. Shifu estaba sentado al lado mío, de manera que no me atreví a moverme. Pero también sabía que Shifu me había dicho: “No pongas atención a nada; si mueres, mueres, ¿a quién le importa?” De modo que sólo me quede sentado allí. Para ese entonces ya había contraído cáncer y tenido un tumor en el cerebro, que hizo que la mitad de mi cuerpo casi se quedara paralizada. Normalmente, un lado de mi cuerpo estaba caliente, el otro lado estaba frío; un lado tenía sensación, el otro casi no tenía. (Incluso hoy puedes ver que un lado tiene más sudor que el otro). Normalmente no podía sentir mi cuerpo, pero en ese momento el dolor era tan intenso que mi cuerpo entero estaba temblando. Pensaba que el corazón me iba a explotar. No sabía lo qué iría a pasar, pero sólo continuaba tratando de soportarlo. Finalmente sentí que esta energía subía y cuando llegó al área del corazón sentí esto [el venerable Guo Ru hace un ruidoso chasquido] y pensaba “Oh, eso es todo, estoy muerto”. Pero, en realidad, comencé a sentirme muy cómodo.

La energía continuó moviéndose hasta la cima de mi cabeza. En este momento yo estaba pensando: “Oh, wow, ¿qué es esto?” Si lees las novelas chinas acerca de los superhéroes y maestros de kung fu, dicen que cuando el qi va hasta la cima de tu cabeza, entonces la órbita interior y el pequeño universo y todos estos campos de circulación del qi se unen y tienes poderes especiales. Yo estaba pensando: “Wow, ¿es esto como los relatos en los libros?” Cuando llegó a la cima de mi cabeza también hizo un [ el venerable Guo Ru hace un chasquido] y de repente sentí una energía circulando por todo mi cuerpo. También tenía sensación y calor retornando al lado izquierdo de mi cuerpo. Me sentí muy a gusto, muy cómodo con esta circulación del qi por todo mi cuerpo. Mi experiencia con el movimiento del qi y la circulación me ayudó a sentirme más tranquilo y alivió mucho el dolor y la disconformidad de mi cuerpo. No me hizo el maestro de kung fu más grande del mundo, sin embargo, fueron muchos los beneficios que obtuve.

El Participante Rebotante
Mi experiencia fue enteramente interna; mi cuerpo físico no fue movido ni empujado por el qi, y esto es una cosa. Pero ahora me gustaría compartir con ustedes las experiencias con el qi de mi hermano del Dharma, que fueron algo completamente diferente. Mi hermano monje era en realidad una persona laica en aquel momento, en uno de aquellos retiros con Shifu donde era el cronometrador. Yo estaba dando una vuelta haciendo la supervisión y cuando llegué a donde mi hermano del Dharma estaba sentado, estaba sorprendido, (en realidad asustado) él estaba sentado sobre su cojín en la postura del loto, y lo vi voltear 360°, ¡y luego simplemente se sentó allí otra vez! Dio una voltereta y cayó un poco al lado de su cojín; afortunadamente no cayó sobre nadie que estuviera al lado de él.

Esta voltereta sobre el cojín fue una cosa, asombrosa en sí misma. Pero otras cosas sucedieron durante la meditación caminando. Él estaría caminando y ocasionalmente sólo se detendría. Las personas lo ignorarían y caminarían alrededor de él. Pero hubo unas pocas veces cuando se detendría y permanecería inmóvil, y luego de repente ZAS! ¡Se caería completamente recto como un cadáver! Sabes que normalmente si nos caemos, tenemos que empujarnos nosotros mismos y volver a levantarnos. Pero cuando él se cayó, ¡Zas! volvería a levantarse como si rebotara del suelo y aún permaneciendo recto como un cadáver. Podría caerse en cualquier dirección y luego simplemente volver a levantarse, como un muñeco Daruma. Yo estaba completamente sorprendido por esto. Todo el mundo que lo vio estaba sorprendido; incluso Shifu estaba sentado allí como [el venerable Guo Ru imita a Shifu con ojos muy abiertos]. Shifu mismo no tenía ni idea de qué le estaba pasando a esta persona.

Esto estaba pasando durante todo el retiro; todavía de vez en cuando escucharías estos sonidos y sabrías que era él cayéndose y volviendo a rebotar. Después de un tiempo, Shifu decidió hacer algo al respecto: tomó el palo de incienso y le dio un golpe diciendo: “¡No te muevas! ¡No te permitas mover!” Al principio esto parecía funcionar, pero después de un rato él estaba rebotando otra vez por todo el lugar. Al final del retiro compartió con nosotros diciendo: “Bueno, no sé qué estaba pasando”. Él mismo no lo comprendió; no estaba tratado de hacerlo a propósito. (Shifu también compartió que una vez, cuando él estaba dirigiendo otro retiro, presenció a una persona sentada en meditación y rebotando del cojín a diferentes partes de la habitación, acabando con sus piernas aún en la posición del loto)

No sólo era asombroso que mi hermano del Dharma se cayera y volviera a rebotar, sino que no sufrió contusión alguna ni se hizo daño, ¡ni incluso en las veces cuando golpeó su cabeza contra la pared!
Vi lo que sucedió y me dije a mí mismo: “Oh no, esto es todo, esta es la última vez”. Pensé que probablemente tendría daño cerebral o algo. Pero cuando golpeó la pared, ¡no sólo su cuerpo permaneció recto, sino que no hubo sonido alguno! También había mesas y sillas en el Salón Chan y en una de las veces se cayó y su cabeza golpeó la mesa, pero otra vez no hubo sonido y simplemente volvió a levantarse nuevamente (muy extraño). Sólo había algo de sonido cuando golpeaba el suelo, pero si golpeaba otras cosas no había sonido, y no se lesionó. Yo pensaba que estaba viendo algo de una de esas novelas acerca de los maestros de kung fu.

Tratando con los Movimientos del Qi
Mi hermano del Dharma compartió con nosotros que había leído en diferentes clásicos y sutras que cuando los niveles de energía comienzan a crecer y circular uno tras otro, pueden llegar a generar mucho poder. Entonces, para el cuerpo es simplemente una reacción natural el ser empujado por esta energía (mientras manteniendo su postura). Este es un tipo de movimiento del qi, es muy diferente de mi experiencia [de un bloqueo de energía siendo liberado]. También hay otro tipo de movimiento del qi donde el cuerpo de la persona se moverá. Quizás sus manos comienzan a moverse, luego sus brazos y luego todo el cuerpo comienza a balancearse. Si le dices a esas personas: “¡No te muevas!” Podrían decir: “¡Oh, no puedo evitarlo!” Y podrían decir que cuando se mueven se sienten más cómodos, más tranquilos y con menos pensamientos vagabundos. De manera que terminan por estar apegados a moverse como así.

Cuando este movimiento surge, lo más importante es no desear este tipo de sensación, no continuar profundizando en ello. En realidad, algunas personas se obsesionan con este tipo de práctica, no sólo esperan a que suceda, sino que cuando sí sucede, están tan absortos que pierden todo el sentido de conciencia de ellos mismos. Esta falta de conciencia puede ser similar a la ignorancia; después de un rato no saben realmente lo qué está pasando. En realidad, en ese momento, podría ser fácil para las influencias externas el entrar en su cuerpo. De manera que no querrías meterte en ese tipo de situación peligrosa.

Si experimentas esto, ¿cómo manejar la situación? Bueno, puedes emplear la sabiduría para observar este fenómeno. Relájate, dite a ti mismo de no moverte, abre tus ojos, respira profundamente. Al hacerlo, descubrirás que el movimiento de la energía puede debilitarse y podrías quedar liberado de él. Pero incluso más hábil, sería el usar la contemplación de la vacuidad. Esto no significa pensar en la vacuidad. Al momento de este tipo del movimiento del qi, puesto que tu mente ya está muy estable y tu conciencia es muy aguda y clara, puedes aprovechar esta oportunidad. Si generas un Huatou tal como “¿Qué es Wu?” o diciendote “Todo es vacío, ¿cómo puede estar sucediendo esto?” y sólo te estimulas a ti mismo con esta pregunta, tu observación será tan aguda en ese momento que podrás captar la verdadera esencia de la real naturaleza vacía de este fenómeno. Tendrás una oportunidad de generar sabiduría. De modo que lo más importante es tratar de no escapar de este tipo de sensación o movimiento. Por supuesto que no queremos tener ansiedad por ello, pero lo más importante, podremos emplear todas estas reacciones del cuerpo y la mente como una oportunidad para cultivar la sabiduría.

Resumen
Así que voy a resumir: en el transcurso de la meditación, cuando profundizamos en los estados de concentración, en los estados de samadhi, naturalmente podríamos experimentar el surgimiento de estos variados tipos de fenómenos. Todo el mundo tiene diferentes tipos de atributos, diferentes estados del cuerpo y de la mente basados en su propia experiencia con la práctica, su propio entendimiento del Dharma y su propio estado mental y físico. Debido a esto, todos tienen reacciones levemente diferentes y por lo tanto estas diferentes cosas pueden suceder.

No le des mucha importancia. Por favor, no esperes a que estas cosas sucedan. Nuevamente, no hay necesidad de tener miedo a estas cosas si realmente sucedieran. Todo lo que necesitamos es tener el punto de vista de que estas cosas son normales. No hay necesidad de ser curiosos o pensar que son algo extraño o malo, por supuesto que no lo son. Sólo son reacciones naturales que provienen de la práctica intensiva.