jueves, 14 de diciembre de 2011
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El Noble Octuple Camino Parte I
Por el Maestro Chan Sheng Yen

En el otoño de 2003 y la primavera de 2004, el maestro Sheng Yen dio varias conferencias en el Centro de Meditación Chan en Queens, Nueva York, sobre el Noble Octuple Camino del Buda. Este artículo es el primero de los cuatro en los que el maestro Sheng Yen habla del Noble Octuple Camino como un proceso de liberación. Los artículos son parte del próximo libro del maestro Sheng Yen sobre las Treinta y Siete Ayudas para la Iluminación. Las conferencias fueron traducidas oralmente por la Dra. Rebecca Li, transcritas por Sheila Sussman y editadas por Ernest Heau.

Resumen
Después de que el Buda alcanzara la iluminación, el primer sermón que predicó a sus discípulos se trató de las Cuatro Nobles Verdades . La primera noble verdad, el Buda dijo, es que el sufrimiento es una realidad de la existencia de los seres sensibles; la segunda noble verdad es que el orígen del sufrimiento radica en que las personas tienen puntos de vista erróneos (son víctimas de deseo, aversión e ignorancia); la tercera noble verdad es que es posible poner fin al sufrimiento; y la cuarta noble verdad es que, para dejar de sufrir, se debe practicar el Noble Octuple Camino. Seguir el Noble Octuple Camino, por lo tanto, significa practicar para liberarse a uno mismo del sufrimiento. En el orden indicado por el Buda, el Noble Octuple Camino consta de: Visión Correcta, Intención Correcta, Habla Correcta, Acción Correcta, Medio de Vida Correcto, Esfuerzo Correcto, Concientización Correcta y Concentración Correcta.

Si el camino para superar el sufrimiento es practicar el Noble Octuple Camino, ¿cómo deberíamos comprender el sufrimiento? En realidad, el término sanscrito “dukkha” es traducido convencionalmente como “sufrimiento”pero es matizado y también connota las ideas de “malestar,” “inquietud,” e “insatisfacción.” Con esto en mente, podemos decir que el Budismo reconoce tres tipos de sufrimiento. Estas no son tres categorías de sufrimiento separadas la una de la otra, sino más bien, son tres aspectos de la experiencia de sufrimiento en su totalidad.

El primer tipo es el sufrimiento del sufrimiento, el segundo es el sufrimiento del cambio y el tercero es llamado sufrimiento penetrante. El sufrimiento del sufrimiento consiste en todo lo que experimentamos como parte de nacer, envejecer, enfermarse y morir. En este sentido, sufrir es experimentar samsara, el ciclo de nacimiento y muerte. Esto no significa que en la vida no haya alegría ni felicidad. Los seres sensibles pueden conocer la felicidad y alegría ordinaria a través de satisfacer los cinco sentidos. En otro nivel, pueden también experimentar el deleite meditativo del samadhi. Una persona que cultiva el Noble Octuple Camino puede disfrutar estos tipos de alegría y todavía no alcanzar la iluminación. ¿Por qué? Porque la felicidad y la alegría que se derivan de los sentidos y del samadhi son transitorias. Debido a que no pueden mantenerse para siempre, el resultado final aún es sufrimiento. Al sufrimiento que resulta de la impermanencia inherente de las cosas se le llama sufrimiento del cambio. Subyacente tanto al sufrimiento del sufrimiento y al sufrimiento del cambio está el sufrimiento penetrante; es una característica fundamental de la existencia sensible, siempre que no se haya alcanzado la liberación.

Cuando alguien te alaba y te sientes feliz, ¿es eso verdadero y duradero? Por otro lado, si alguien te regaña, ¿es eso también verdadero y duradero? Un helado puede ser delicioso, pero si comieras un cucharón de helado tras otro, en un momento determinado ¿se convertiría tu alegría en repulsión? Así que la misma experiencia podría llevar tanto a la alegría como a la insatisfacción.
Una vez, en Taiwán, un discípulo laico me trajo unos nísperos. Comí unos de ellos y le dije que eran deliciosos. La siguente vez trajo diez libras de nísperos, diciendo: “Shifu (maestro en chino), parece que disfruta mucho de la fruta. La próxima vez le traeré más.” Si yo intentara comerlos todos, ¿sería esto alegría o sufrimiento?

El Buda no negó que hubiera felicidad en el mundo. Sin embargo, la felicidad y la alegría del placer sensual son breves y transitorias. La alegría del samadhi durante la meditación puede durar algún tiempo, pero por más profundo que sea el samadhi, uno inevitablemente se saldrá de él; el samadhi y la alegría se desvanecerán. A menudo, uno se queda deseando más. Esto es un ejemplo del sufrimiento penetrante (la aflicción sutil que subyace en los sentimientos más dichosos).

Para experimentar la verdadera felicidad, necesitamos cultivar el Noble Octuple Camino y alcanzar la liberación de las aflicciones. El mejor tipo de alegría llega cuando uno está libre de los siempre-conflictivos pensamientos y emociones. En ese momento, cualquier cosa que suceda en el entorno, sea favorable o no, no afectará al cuerpo y la mente de uno. Uno ve claramente que las cosas son solo así como son. Uno ya no tiene una necesidad egoísta de beneficiarse. Tanto la carga de la mente como la carga del cuerpo han sido removidas. Cuando la mente está exenta de cargas, es muy clara y responde adecuadamente a los eventos y sin aflicción. Cuando estás libre de la carga del cuerpo, entonces eso es el samadi duradero. Esta es la alegría de la liberación.

Cuando el padre del Buda murió, Shakyamuni regresó a casa para ocuparse del funeral. Ayudó también a llevar el cuerpo de su padre a la ceremonia ritual. ¿Piensas que en ese momento la mente del Buda Shakyamuni estaba llena de tristeza y sufrimiento? Si no tuviera tristeza en su corazón, ¿por qué volvería para ayudar en el funeral?

Estudiante: Shakyamuni tenía pesar pero sin sufrimiento.

Sheng Yen: Shakyamuni era un ser completamente liberardo y por consiguiente un Buda. Pero cuando su padre murió Shakyamuni aún necesitaba cumplir con su responsabilidad como un hijo. Aunque el padre de Shakyamuni había escuchado el Dharma de su propio hijo, todavía no estaba iluminado. Pero Shakyamuni sabía que su padre finalmente alcanzaría la iluminación. Por estas razones, para él no había necesidad de sentir tristeza.

El Camino Medio
En los tiempos del Buda en la India, había una creencia de que el propósito de la vida era disfrutar del placer sensual tanto como sea posible. Los placeres sensuales son por supuesto disfrutados a través de las facultades sensoriales: los ojos, los oídos, la nariz, el paladar y el tacto. Esta capacidad de experimentar el placer a través de los sentidos da lugar a los cino deseos. En este punto de vista hedonista, la falta de cumplir los cinco deseos resulta en infelicidad. En realidad, por mucho que deseemos y persigamos placeres, nunca podremos satisfacer completamente los cinco deseos. Por consiguiente, el resultado de perseguir placeres continuamente es aflicción, en lugar de felicidad y alegría. Además, esta conducta, a la larga provoca conflictos con los demás, produciendo más aflicción. Los sutras describen este tipo de conducta como aquella de los seres ordinarios que no son ni sabios ni santos.

En ese momento, en la India, también era prevalente la opinión contraria de que, para volverse puro, uno tenía que experimentar dolor y sufrimiento extremo, cuanto más dolor, más puro uno se volverá. Algunos ascetas se habían enterrado en la tierra hasta sus cuellos; otros se sumergían en el agua por largos períodos de tiempo, o se colgaban boca abajo desde un árbol. Incluso hoy en día, en China continental, vi a una persona que se ponía un abrigo muy pesado en verano y muy poca ropa en invierno, para infligir sufrimiento a su cuerpo. En Taiwán, vi a otra persona mirando directamente al sol por horas. Le pregunté: ¿Por qué estás haciendo esto? Dijo que, a través de mirar fijamente el sol, estaba quemando su mal karma. Si personas como estas piensan que pueden alcanzar la liberación a través de ascetismo, entonces un perro peludo correteando en los calurosos días de verano también puede alcanzar la iluminación.

El Buda Shakyamuni dijo que, si seguir el camino significa sufrimiento, el fruto será inevitablemente más sufrimiento. Infligir sufrimiento y dolor a uno mismo no llevará a la liberación. Además, los dolores que los ascetas infligen en ellos mismos no están necesariamente conectados con las aflicciones que están tratando de eliminar, e inflirgir dolores en el propio cuerpo no necesariamente pone fin al sufrimiento mental. Por consiguiente, el Buda enseñaba que practicar el Noble Octuple Camino es el Camino Medio entre los extremos opuestos del hedonismo y el ascetismo. Uno en la vida necesita artículos de primera necesidad para practicar, pero por otro lado, tampoco debe perseguir solamente placeres por su propio bien. Así pues, si uno es guiado por el Noble Octuple Camino, practicará de modo natural el Camino Medio. En otras palabras, siempre que la mente no tenga apego a esta o aquella posición, no habrá un "yo" discriminante. Pero cuando uno dice: “No estoy ni a la derecha ni a la izquierda, estoy en el medio,” todavía hay discriminación y por lo tanto un "yo".

El objetivo final del Camino es comprender el no-yo, lo cual es el segundo significado del Camino Medio. Cualquier cosa que uno experimenta, piensa, dice o hace, mientras que se implique un "yo", no ha alcanzado la liberación. Entonces, ¿qué significa comprender no-yo? Quiere decir que aunque todo exista, el apego egocéntrico no existe.

Algunos budistas consideran la práctica del Noble Octuple Camino como perteneciente solo al antiguo Budismo de las escrituras Nikaya. Sin embargo, las posteriores escrituras Mahayana también fomentan el Noble Octuple Camino. Por ejemplo, el Sutra Amitabha, el Sutra Vimilakirtinirdesha, el Sutra Lankavatara, así como el Prajnaparamita Shastra, todos fomentan el Noble Octuple Camino como una base del camino del Bodhisattva. Es decir, desde el punto de vista Mahayana, el Noble Octuple Camino es correcto Budadharma.

En el Budismo Nikaya antiguo, el enfoque estaba en liberarse a uno mismo del sufrimiento y entrar en el nirvana, tras lo cual uno no necesita regresar al reino de los seres sensibles. Sin embargo, sería un error pensar que el camino de la liberación y el camino del Bodhisattva están separados. De hecho, un entendimiento adecuado sería que son dos etapas necesarias de práctica. Un practicante del camino de la liberación podría convertirse en un arhat y permanecer en el nirvana por un período de tiempo, pero al comprender que hay seres sensibles que necesitan ayuda, estos seres liberados se embarcarán en el camino Mahayana y realizarán trabajos para beneficiar a los seres sensibles. De hecho, el Sutra Saddharmapundarika (Sutra del Loto) dice que uno que acaba de entrar en el nirvana es como una persona intoxicada que no es consciente de que hay seres sensibles que todavía están sufriendo. De manera que estos seres liberados finalmente se dan cuenta de que deberían ayudar a los seres sensibles. En ese momento, generarán la mente bodhi y realizarán trabajos para liberar a los seres sensibles a través de seguir el camino del Bodhisattva.

Una vez me encontré con un hombre quien me dijo: “Shifu, la práctica del camino Mahayana conlleva demasiado trabajo. Se trata de ayudar y cuidar de otras personas. Soy muy egoísta y realmente no dispongo de tanto tiempo. Así que, ¿podría enseñarme el camino de la liberación de manera que pueda liberarme del sufrimiento y las aflicciones?”

Le pregunté: ¿Tienes esposa e hijos?

El dijo: “Sí, tengo, pero esa es precisamente la cuestión. Mi familia es muy molesta y fastidiosa, y ésta es la razón por la que deseo alcanzar la liberación.”

Le pregunté: “¿Si alcanzaras la liberación, aún mantendrías a tu familia?”

“Por supuesto que la mantendría, pero después de que yo alcance la liberación, ya no me irritarán más.”

Ese es un pensamiento bastante idealista. Le dije: “No es tan sencillo y no vas a salirte con ello tan fácilmente. Incluso si alcanzaras la liberación y los miembros de tu familia no, continuarán molestándote y apegados a ti. Todavía tendrás aflicciones.”

Sólo esforzarse por la liberación de uno mismo sin ser capaz de dejarlo ir todo en la vida, no es alcanzar verdaderamente la liberación. Un método mejor sería ayudar a los seres sensibles a generar menos aflicciones. De este modo, uno puede ser alegre y feliz y, como resultado, su familia no será una causa de irritación. Le dije a este caballero que éste es realmente un método muy efectivo.

Otra persona venía a menudo a los retiros Chan y siempre era muy diligente en su práctica. Sin embargo, debido a su enfoque intenso en la práctica, ignoraba a su esposa e hijos. Incluso descuibada su propia carrera. Como consecuencia, su familia se quejó ante mí: “Shifu, nuestro padre ha estado estudiando el Dharma con usted pero como resultado ya no nos sentimos seguros. Nos sentimos desesperanzados. ¿Es este el resultado que se logra con su enseñanza?

Así que le pregunté a este hombre: “Has estado estudiando el Budismo Mahayana”

Dijo: “Por supuesto, Shifu enseña el Budismo Mahayana y eso es lo que práctico. De hecho, practico muy duro porque deseo liberarme de manera que pueda liberar a los seres sensibles.”

Le dije que, por el contrario, el camino del Bodhisattva enseña que uno tiene que prometer liberar primero a los demás antes de liberarse a uno mismo. Esa es la manera correcta de generar la mente de Bodhisattva y practicar el camino Mahayana.

El Noble Octuple Camino es la esencia de las Cuatro Nobles Verdades porque contiene los métodos a través de los cuales los seres sensibles pueden liberarse de la ignorancia y el sufrimiento. En la vida cotidiana, las personas sufren conflictos en sus ideas, actitudes y emociones. Estos tipos de sufrimiento podrían parecer similares pero son diferentes. Mientras los conflictos conceptuales pueden resolverse y aclararse a través de lógica y la teoría, las aflicciones psicológicas no pueden resolverse fácilmente a través del razonamiento. En el mundo de hoy hay muchas ideologías: algunas personas alaban los beneficios de la democracía; otros abogan por totalitarismo. También hay muchas creencias, cada una de ellas creyendo que es la mejor, y los conflictos religiosos estallan en guerras santas. Todos estos tipos de conflictos están basados en las personas que tienen diferentes visiones del mundo.

Los problemas psicológicos, por otro lado, tienen lugar en un nivel más personal. Las personas desean sentirse seguras y lograr beneficios y felicidad tanto como sea posible. Sin embargo, las oportunidades no son muchas. Las personas casi nunca están contentas: temen perder lo que poseen, desean más y lamentan lo que han perdido. Como resultado, nunca se sienten verdaderamente seguros. Estas aflicciones afectan nuestro sentido del "yo", nuestra salud y nuestras relaciones; nos sentimos insatisfechos, frustrados e inestables. Estas son todas irritaciónes.

Hace poco tiempo atrás tuvimos invitados de Taiwán, una madre e hija. Ellas planeaban quedarse en el Centro por una semana, pero después de solo dos días, desaparecieron sin decir nada. Estabamos tan preocupados que llamamos a su familia en Taiwán. La familia nos informó de que las mujeres tampoco estaban allí. Además, nos criticaron por no haber brindado buena atención a nuestros invitados. Cuatro días después, las mujeres aparecieron nuevamente.

Les pregunté: ¿Dónde habéis estado?

Ellas dijeron: “Queríamos divertirnos un poco, de manera que fuimos a Las Vegas. Era tan bonito allí que decidimos quedarnos por un tiempo.”

Le pregunté por qué no nos dijeron cuando se iban, ni nos llamaron. Ella respondió: “Bueno, no soy una miembro del Centro Chan, ¿por qué tengo que llamarle cuando me marcho? Ahora me tengo que ir . Adios.” Este es un ejemplo de aflicción en las relaciones sociales. Tenemos apego a las personas y las cosas; no podemos separarnos de ellas. No tenía aflicciones antes de que aparecieran; después de que aparecieron, tenía aflicciones.

Resumen
El Noble Octuple Camino nos ayuda a resolver las aflicciones en el reino de
los conceptos y de las emociones. Los dos primeros caminos, Visión
Correcta e Intención Correcta, nos ayudan a lidiar con nuestros puntos de vista erróneos y quizás sean los más importantes, porque son los fundamentos para todos los demás caminos. La Visión Correcta se logra cuando uno acepta las Cuatro Nobles Verdades como método para deshacerse del sufrimiento. Cuando miramos el mundo a través de la perspectiva de las Cuatro Nobles Verdades, somos capaces de materializarlas en el pensamiento, la acción y el habla. Al aplicar las enseñanzas de las Cuatro Nobles Verdades, podremos deshacernos del sufrimiento y alcanzar la felicidad y la alegría.

Guiados por la Visión Correcta, podemos investigar y comprender de verdad lo que está a nuestro alrededor. Esto nos permitirá desarrollar la Intención Correcta y después ser capaces de manifestar pureza en nuestra habla y acciones. La pureza significa no causar aflicciones a uno mismo o a los demás a través de palabras o acciones. Cuando nuestra conducta es pura, esto abarca los siguientes tres caminos: Habla Correcta, Acción Correcta y Medio de Vida Correcto. Luego, a través del Esfuerzo Correcto, practicamos diligentemente la meditación para alcanzar la Concientización Correcta. Con la Concientización como fundamento, cultivamos la Concentración Correcta o samadhi. Cuando cultivamos plenamente el samadhi, podemos generar la sabiduría que lleva a la liberación en el nirvana.

Así pues, a través de seguir el Noble Octuple Camino, podemos transformarnos a sí mismos de seres sensibles sufrientes en santos liberados con profunda sabiduría. El camino es llamado noble porque facilita nuestra transformación hacia la santidad y el nirvana. El nirvana es la extinción de las aflicciones, el cese del ciclo del nacimiento y muerte. En el Nirvana, las aflicciones ya no surgen y, sin surgir, tampoco desaparecen. En el Noble Octuple Camino, practicamos el camino de la liberación mientras también aspiramos al camino del Bodhisattva. (Continuará)