sábado, 19 de agosto de 2011
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El Noble Octuple Camino Parte III
Por el Maestro Chan Sheng Yen

En el otoño del 2003 y la primavera del 2004, el maestro Sheng Yen dio varias conferencias en el Centro de Meditación Chan en Queens, Nueva York, sobre el Noble Octuple Camino del Buda. Este artículo es el tercero de los cuatro en los que el maestro Sheng Yen habla del Noble Octuple Camino como un proceso de liberación. Los artículos son parte del próximo libro del maestro Sheng Yen sobre las Treinta y Siete Ayudas para la Iluminación. Las conferencias fueron traducidas oralmente por la Dra. Rebecca Li, transcritas por Sheila Sussman y editadas por Ernest Heau.

Tradicionalmente, la práctica budista se define como la cultivación de tres disciplinas relacionadas pero distintas, a saber: preceptos (conducta ética), samadhi (meditación,) y sabiduría (mente despertada o mente bodhi). Otra tradición es dividir el Noble Octuple Camino en tres disciplinas de la siguiente manera: la Visión Correcta y la Intención Correcta son los caminos que componen la sabiduría; el Habla Correcta, la Acción Correcta y el Medio de Vida Correcto definen la conducta ética, y el Esfuerzo Correcto, la Concientización Correcta y la Concentración Correcta son los Nobles Caminos que constituyen la práctica de la meditación, o dhyana. En este texto voy a hablar del Habla Correcta, la Acción Correcta y el Medio de Vida Correcto, los caminos que constituyen la práctica de los preceptos, o moralidad.

Habla Correcta
El tercer Noble Camino es el Habla Correcta, también llamado Habla Verdadera, o Habla Noble. El Habla Correcta significa hablar solo lo que es verdadero. El Sutra Diamante dice que un Buda no emplea los cuatro tipos del habla malsana: mentiras, vulgaridad, calumnia y habladuría frívola. Decir mentiras significa decir lo que no es verdadero, la vulgaridad significa usar el lenguaje inadecuado, calumnia significa difamar a otras personas y causar desunión, y el habla frívola significa decir cosas sin sentido, incluyendo la cháchara.

El verdadero propósito del habla es permitirnos expresar ideas, opiniones y sentimientos en las interacciones sociales, y traer apoyo, beneficio, aliento y felicidad a los demás. Cuando usamos el habla para estos propósitos nos beneficiamos también a nosotros mismos. El habla que perjudica a otras personas no es el Habla Correcta, sin importar de la manera en que se dice. Uno no debería perjudicar a los demás con palabras y luego decir: “Lo dije de una buena manera; no quería perjudicarle.” Pero si lo que dijiste causó daño, eso no es el Habla Correcta.

El habla también se utiliza adecuadamente para expresar sabiduría y, más importantemente, compasión; no para desahogar nuestras propias emociones y frustraciones. El propósito del habla tampoco es pelear, conquistar o suprimir a otras personas. Hay personas que hablan muy poco, pero cuando abren la boca están regañando y criticando. Otros usan el habla para desahogar sus emociones y frustraciones. Tan pronto como tu habla incomodia a otras personas, eso no es la práctica del Habla Correcta. Un maestro del Budismo pordía decirles a sus estudiantes: “He estado enseñándoles el Budadharma y deberíais mostrar más compasión.” O, “Vosotros no tenéis sabiduría en absoluto.” Hablando de esta manera, no está en conformidad con el Habla Correcta y tal maestro no tiene compasión ni sabiduría.

Una pareja joven peleaba todo el tiempo después de dos años de matrimonio. La esposa se quejaba de su marido diciendo: “Tú eres la única persona en mi vida. Siempre pienso en cuidarte de la mejor manera, en hacer tu vida más cómoda. Estoy dispuesta a sacrificarlo todo por ti, ¿Por qué estás tan frío conmigo ?”

El marido respondió: “Antes de casarme, comía, dormía, me ponía la ropa de la misma manera como lo hago ahora. No necesito que me cuides.”

Ellos se hablan en este sentido todo el tiempo. De modo que esta esposa se sentía muy frustrada y disgustada y vino a mí por consejo. Le aconsejé que dijera a su esposo que cuida muy bien de él porque a cambio, necesita su ayuda. Ella regresó y lo probó y le fue muy útil. Eso le dio al esposo una sensación de logro, pensando que estaba siendo útil para ella.

La manera en que empleas las palabras puede hacer diferencia. Si expresas una idea de una manera que hace a la otra persona sentirse cómoda y feliz, también te beneficias de la interacción. Si expresas la misma idea de una manera que hace a la otra persona sentirse incómoda, también sufres de la consecuencia. Por consiguiente, cuando regresas e interactúas con tu familia y amigos, cualquier cosa que le digas a ellos, si los haces sentirse felices, estás practicando el Habla Correcta, cualquier cosa que le digas para hacerles sentir infelices o incómodos, o les das sufrimiento, en ese momento recuérdate a ti mismo: “Esto no es el Habla Correcta que estoy practicando.”

Cuando practicantes de mucho tiempo parecen sufrir mucho, algunas personas podrían preguntar: “¿Porqué algunos budistas que practican tanto aún sufren mucho?” En parte, eso podría tener que ver con el hecho de que no ponen atención al Habla Correcta, sin asegurarse de expresarse en maneras que lleven felicidad y armonía en sus relaciones. Es verdaderamente importante expresarse de una manera que traiga felicidad y armonía a los demás. De esa forma podrás ser verdaderamente capaz de alejarte del sufrimiento. Cuando las personas te tratan justa o injustamente, podrías sentir una urgencia de responderles y herirlos con el habla. En cambio, deberías generar compasión y mente bodhi y desear que la otra persona se comporte más armomiosamente en el futuro. De esa manera, automáticamente no estarás tan disgustado ni sentirás la urgencia de reaccionar con habla insana. Si te permites disgustarte, no eres diferente de la otra persona. A través de practicar la Intención Correcta, serás capaz de manejar la situación y evitar generar más ignorancia.

Acción Correcta
El Cuarto Noble Camino es la Acción Correcta, o Acción Noble. Es la idea de que cada acción nuestra debería estar de acuerdo con el Budadharma. La Acción Correcta también se refiere a la eliminación de los tres tipos de conducta corporal insana: matar, robar y conducta sexual inapropiada. Para las personas laicas, la conducta sexual inapropiada significa tener sexo con cualquier otra persona aparte del propio cónyuge. Para los monásticos, la conducta sexual inapropiada se refiere a cualquier tipo de interacción sexual. Las razones por las que las personas cometen los tres tipos de actos insanos son: no tener la Visión Correcta; ceder a la codicia o el deseo; y tener odio o aversión. Sin tener la Visión Correcta, las personas no serán capaces de ver estos tipos de conductas como inapropiadas. Otras visiones erróneas son pensar que estos tipos de conducta insana podrán producir ciertos beneficios tales como fama, poder, riqueza o salud. Codicia y deseo pueden engendrar conducta insana cuando tenemos deseos que pensamos que necesitamos satisfacer. Y debido al odio y al enfado, las personas desean herir o tomar represalias contra los demás, o desahogar sus emociones y frustraciones a través de matar, robar o de la conducta sexual inapropiada.

¿Qué provoca el conflicto entre las naciones y las culturas que les hacen matarse el uno al otro como tenemos hoy en día? Parte de la respuesta es el odio y la necesidad de represalia. Es también debido a la ignorancia acerca de las consecuencias malsanas de la guerra y el conflicto. La misma lógica se aplica a robar y a la conducta sexual inapropiada. Algunas personas roban debido al odio o al deseo de venganza. Esto podría adoptar la forma de robar propiedad, el cónyuge de alguien, o en efecto, una nación entera. Lo mismo se aplica a la conducta sexual inapropiada, que también puede ser provocada por odio así como por deseo. Pero si uno puede generar compasión y la mente bodhi, no dará lugar a estos tipos de conducta malsana.

Desde el aspecto positivo, la Acción Correcta expresa el amor por los seres sensibles y el deseo de cuidar el ambiente en la propia vida, así como en la vida de los demás. También se refiere a dedicarse a una relación sexual sana y armoniosa sólo con el propio cónyuge, sin pensar sólo en uno mismo y sin herir a otros individuos o la comunidad. Además, uno debería cultivar relaciones positivas con la gente, dedicarse a la caridad y demás, y al mismo tiempo dándose alegría a uno mismo. Las relaciones positivas y actos caritativos son por consiguiente dos caminos adecuados para la Acción Correcta. Por lo que respecta a la caridad, uno no debería dar indiscriminadamente a toda causa o a cualquier persona que pida, sino dar a la persona correcta, en el momento adecuado y de la manera apropiada.

Medio de Vida Correcto
El Medio de Vida Correcto es la verdadera manera de garantizar las necesidades de la vida y la manera adecuada de comportarse en la vida cotidiana. El sentido convencional del medio de vida es ganarse la vida, pero el Medio de Vida Correcto significa hacerlo de acuerdo con la sabiduría y compasión. Esto quiere decir no provocar irritaciones y aflicciones a uno mismo o a los demás. No es el Medio de Vida Correcto si tu trabajo hace que los demás pierdan el suyo; asegurar la propia subsistencia no debería causar infelicidad a los demás. Un medio de vida que trae mucha seguridad pero hace que otras personas se sientan inseguras tampoco es el Medio de Vida Correcto y no es compasivo.

Al tomar un empleo, las personas deberían considerar si es legal o si traerá muchas aflicciones. Hay medios de vida que son legales pero dañan a los demás. No es sabiduría ni compasión tomar tal empleo a sabiendas. Para un practicante laico, el principio fundamental es ganarse la vida manteniendo al mismo tiempo los cinco preceptos.

¿Cuáles son las ocupaciones que implicarían la violación de los cinco preceptos? Principalmente, sería un trabajo que requiera la matanza de los seres sensibles, especialmente los seres humanos. El segundo precepto prohibe el robo, de modo que esto excluiría trabajos que impliquen la adquisición inadecuada de la propiedad de otras personas. Por supuesto que uno tampoco debería tomar un empleo que implique la conducta sexual inapropiada, la cual es prohibida por el tercer precepto. El cuarto es el precepto contra las mentiras, de manera que los empleos que se deben evitar son los que implican engaño y decir mentiras. El quinto precepto, no usar intoxicantes, prohibe ganarse la vida traficando drogas ilegales o la adición al juego.

En resumen, los empleos que contradicen el mantenimiento de los preceptos, que causan daño a las personas y caos a la sociedad, no deberían ser tomados por los practicantes. A primera vista, algunos de estos empleos parecen traer mucho beneficio para uno mismo, pero si uno los examina más claramente, puede haber más daño que beneficio. Por ejemplo, las personas que están involucradas en la matanza de los animales podrían pensar que solo están ofreciendo un servicio a la sociedad. Sin embargo, la matanza de los animales les causa sufrimiento a ellos y no es una manera muy compasiva de ganarse la vida.

Alguien que tomó refugio conmigo proviene de una familia que han sido criadores de cerdos por tres generaciones. Su granja tenía alrededor de mil cerdos en todo momento. Los cerdos a los tres o cuatro meses ya están para la matanza, y en un año típico esta granja procesaba alrededor de 3000 cerdos.

Este discípulo me dijo: “Shifu, soy muy compasivo al cuidar de mis cerdos. Me aseguro de que esten bien alimentados, los hago ponerse gorditos; amo a estos cerdos.” Le pregunté: “¿Qué pasa con estos cerdos después de que cuides de ellos?” El dijo: “Los vendemos al matadero.” “¿Qué pasa en el matadero?” “Bueno, son sacrificados.” Luego él dijo: “Si aquellas personas que trabajan en el matadero pudieran tener alguna ayuda para reformar sus mentes.” Pregunté a esta persona: “¿Podrías traer estas personas a mí de manera que pueda darles ayuda y reformarles un poco?”

Así pues, este discípulo trajo a los dos dueños del matadero a mí. Les pregunté: “De todos los posibles empleos, ¿por qué matan cerdos?” Uno de ellos dijo: “Shifu, en realidad, soy realmente muy compasivo. En el pasado, los cerdos eran matados de una manera realmente muy cruel. Trabajabamos muy duro para averiguar un sistema de matar los cerdos de forma que no sea cruel, así que estos cerdos son muy afortunados. Además, todo esto es porque la gente desea comer carne de cerdo.”

Les dije: “Sin embargo, estos cerdos aún están siendo matados.” Uno de los dueños dijo: “Maestro, incluso si no matamos estos cerdos, otras personas lo harán. Así que si quiere tratar este problema, haga que las personas dejen de comer cerdo. Las personas que comen cerdo son las que no son compasivas.”

Otras dos personas presenciaron esta conversación. Les pregunté: “¿Estáis de acuerdo con que si las personas dejan de comer cerdos, no habría necesidad de personas que maten cerdos? ¿Coméis carne de cerdo?” Su respuesta fué: “Bueno, no es que tengamos que comer carne, es solo que donde quiera que vayamos sirven carne. Si dejaran de matar cerdos no habría carne en los restaurantes y ya no la comeríamos. Está fuera de nuestro control.”

Como podéis ver, este es un ciclo muy interesante. Las personas del matadero dicen que es debido a la demanda de carne de cerdo, los consumidores de carne dicen que es porque les sirven la carne. Ninguno de ellos admite su responsabilidad y todos reclaman que son compasivos. ¿Qué pensáis?

Estudiante: Esto suena muy familiar, porque la mayoría de las personas son consumidores de carne. Cuando nos abstenemos de comer carne, nuestras familias nos critican y nuestros colegas de trabajo hacen sus comentarios, de manera que es un problema familiar.

Sheng Yen: Da la casualidad de que eres vegetariano. Quizás otras personas no estarían de acuerdo contigo.

Estudiante: ¡Otras personas piensan que no soy muy compasivo con las zanahorias y el brócoli!

Sheng Yen: Uno puede distinguir entre las cosas vivas que tienen un sistema nervioso y memoria, versus aquellas que no lo tienen. Los seres humanos y las formas más elevadas de animales que tienen un sistema nervioso y memoria son capaces de sufrir. Algunas formas simples de vida tienen un sistema nervioso pero no tienen memoria. Las plantas tienen células pero no sistemas nerviosos ni memoria. El budismo considera que no es compasivo comer las cosas vivas que tienen sistema nervioso y memoria porque son capaces de sufrir. Las plantas carecen de sistema nervioso y no son diferentes de las uñas o cabellos, que se nutren de nuestro sistema circulatorio, pero no experimentan dolor cuando son cortadas. Debido a la compasión, uno se abstiene de matar o comer animales porque no queremos causarles miedo ni sufrimiento. Por lo tanto, por el Medio de Vida Correcto, deberíamos evitar cualquier empleo que implique la matanza de animales. La abstención de causar daño a los demás no solo es para con los animales; de hecho, el énfasis debería ponerse en dirigir la compasión hacia otros seres humanos.

El segundo precepto prohibe hurtar (tomar algo de otros sin su permiso) o robar (tomar algo por la fuerza). Una buena cantidad de ocupaciones en el mundo implican hurto o robo. La piratería es un ejemplo vívido de una profesión que implica robar a la gente por la fuerza.

Hubo un caso en Taiwán sobre unas personas que fueron a un remoto parque nacional para recolectar especímenes de roca y hierbas medicinales raras, los cuales podrían vender. Alguien descubrió lo que estaban haciendo e informó a las autoridades. En el juicio, los acusados declararon que las rocas y las hierbas estaban allí y nadie estaba usándolas. Reclamaron que estaban realizando un servicio que creó riqueza para la sociedad, pero la corte los halló culpables. Estas personas tenían el medio de vida incorrecto .

El Medio de Vida Correcto significa asegurar el propio sustento y al mismo tiempo seguir los principios budistas de sabiduría y compasión. Las personas laicas tienen familias así como carreras, así que el mantenimiento de los preceptos es adecuado para asegurar que estén practicando el Medio de Vida Correcto. Aquellos que han "salido de casa" (monjes y monjas) reciben los ofrecimientos de seguidores y discípulos. Para ellos no hay necesidad de dedicarse a trabajos o carreras para asegurarse sus necesidades diarias. De hecho, a los monásticos no se les permite ganar dinero para las necesidades materiales. Sin embargo, el estándar para el Medio de Vida Correcto en los monasterios budistas también puede variar de una cultura a otra. Por ejemplo, en la India de los tiempos del Buda, los monjes contaron con el apoyo de las personas laicas y la realeza, de manera que sus necesidades materiales fueron suministradas. También, los monjes hindúes iban por los alrededores con un cuenco de limosnas, recibiendo ofrecimientos del público. En China, las personas laicas también ofrecieron apoyo para la comunidad monástica, pero no al mismo nivel como en la India. En cuanto a los monjes y monjas chinos, la agricultura formaba parte del Medio de Vida Correcto y no había una fuerte tradición mendicante.

En tiempos antiguos, se consideraba inadecuado vender sutras budistas, que se suponía que deberían ser gratuitos como una manera de ayudar a los seres sensibles. El vender un sutra era como vender el Budadharma y no era Medio de Vida Correcto. Cuando yo era un monje joven en China, si un maestro budista cobraba una tarifa por enseñar el Dharma, habría sido calificado de ganar dinero con el Budadharma. El problema es que en la sociedad moderna, si no hay cuota de admisión, sería difícil recaudar suficientes fondos para mantener o alquilar instalaciones para enseñar y practicar. Una vez pregunté a un famoso maestro budista si el cobrar entrada por una conferencia era vender el Budadharma. Él contestó: “La manera adecuada en que deberían pensar es que están haciendo una ofrenda al Budadharma.”