martes, 11 de diciembre de 2011
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¿Por qué los monjes y las monjas tienen que afeitarse su cabeza?
Maestro Sheng Yen:

En la antigua India era una costumbre de los practicantes el afeitarse su cabeza para mostrar que habían renunciado a los cinco deseos. Nuestro cabello adorna nuestro cuerpo, así que se puede decir que representa deseo sensual. Si no nos afeitamos la cabeza, entonces todos los días tendremos que pasar algo de tiempo peinándolo, recortándolo para que se vea bien, para que se vea lindo y bonito. Por consiguiente, el pelo también simboliza aflicciones. Puesto que cada cabello representa una aflicción, se dice que uno tiene “3000 hilos de aflicción.” Pero el hecho es que, tenemos mucho más que 3000 cabellos en nuestra cabeza, así que el afeitarnos la cabeza simboliza la erradicación de nuestras aflicciones.

En la antigua India la mayoría de las personas estaban llenas de una profunda religiosidad; aun, los sacerdotes no tenían necesariamente que afeitarse su cabeza. Solo los monjes y las monjas, quienes habían abandonado la vida de familia, se afeitaban su cabeza, puesto que llevando una vida austera de práctica espiritual no tenían tiempo para recortar el pelo, o cuidar de ello. Cuando estaban practicando muy diligentemente, los monjes y las monjas necesitaban tener la cabeza afeitada. Del mismo modo, si no te deshaces de tu cabello ni lo arreglas, entonces estarás despeinado y desarreglado y también será muy antihigiénico.

Los monjes y las monjas, además, necesitan tener contacto con la sociedad. Si fueran a mendigar comida entre las personas sin haberse ocupado bien de su cabello, parecerían muy descuidados, lo cual sería descortés. Si tuvieran que cuidar de su cabello, eso tomaría unos cuantos minutos cada mañana. Y otra cosa, si te dejas crecer el cabello sin nunca arreglarlo o lavarlo, contraerás piojos y otros bichos que afectarán tu cuero cabelludo con enfermedad. Eso es obviamente muy antihigiénico.
Por consiguiente, es más fácil simplemente afeitarte la cabeza una vez cada dos semanas o cada mes, para mantenerla limpia. De esta manera, cuando te levantas cada mañana, puedes lavar tu cara y lavar tu cabeza al mismo tiempo, salpicando el agua en tu cara y cuero cabelludo, limpiando las dos de una sola vez. Es muy fácil y eficiente. De esta manera puedes ahorrar mucho tiempo valioso, y no parecerás sucio, despeinado o desarreglado, y no estarás antihigiénico. Por esta razón, la cosa más conveniente de hacer es simplemente afeitarte la cabeza. Cuando el Buda Shakyamuni se convirtió en monje, la primera cosa que hizo fue afeitarse la cabeza
para deshacerse de todo su cabello. Nuestro cabello representa el enredo en los asuntos mundanos y emociones. Si no te afeitas la cabeza, te preocuparás frecuentemente por cómo deberías recortar el pelo. Siempre estarás preocupado por cómo se ve. Pero si te deshaces de todo el cabello, entonces todas estas molestias desaparecen de una vez. Además, debido a que los monjes y las monjas usan vestidos que son muy sencillos y muy simples, el tener cabello realmente no se correspondería.

Si tu cabeza está adecuadamente afeitada, al llevar ropa simple te verás bastante dignificado; eso inspirará respeto y reverencia en las personas. Para uno mismo, se libera de cuidados y preocupaciones, y se ahorra mucho tiempo. Para otros, será menos perturbador e incluso inspirará fe y respeto. Por eso es que los budistas tenemos el hábito de afeitarnos la cabeza. En el contexto budista, sin embargo, no he oído nunca que los practicantes monásticos que no se afeitan la cabeza tengan algún problema grave. De hecho, hay algunos monjes que no se afeitan la cabeza; en tiempos modernos, el V. Maestro Xuyun no se afeitaba la cabeza. Y el Maestro Chan Laigu tampoco se afeitaba la cabeza. Así que, incluso sin afeitarse la cabeza, estos dos maestros todavían eran monjes. Pero no les pregunté nunca, nunca tuve la oportunidad de preguntarles si el cabello les había causado algún problema. Sin embargo, de acuerdo con la práctica común, los monjes y las monjas deberían afeitarse la cabeza.