lunes, 20 de noviembre de 2011
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Peregrinaje a la India
La esencia del Chan
Charla impartida por el Maestro Sheng Yen el 6 de noviembre de 1989.

Hoy les contaré acerca de nuestro viaje a la India y algunas de mis reflexiones sobre nuestro peregrinaje al país donde nació el Buda y en donde se originó el Budismo.

¿Por qué quería ir a India? ¿Cuál era la necesidad de hacer este peregrinaje? Al fin y al cabo, la presencia de Buda está en todas las partes. ¿Por qué ir a algún otro lugar para encontrarlo? Y el Shakyamuni Buda había entrado en el Nirvana hace unos 2500 años. El Buda ya no está en la India actual.

Hay quienes piensan que hay una presencia especial, espiritual e intensa en los lugares sagrados relacionados con el Buda: donde nació, donde alcanzó la Budeidad, donde enseñó y donde entró en el Nirvana. Tales personas esperan que este poder espiritual pueda ayudarles a alcanzar lo antes posible la iluminación.

Cuando de hecho llegamos a la India, encontramos muy poca evidencia de Buda. Los budistas ya no viven en los lugares sagrados donde el Buda vivió, practicó e impartió las enseñanzas. Muchos de estos lugares han quedado inhóspitos y deshabitados por centenares de años. Ahora sólo hay unos cuidadores allí. No son budistas ni practicantes. De esta manera, cualquiera que piense que el hacer un peregrinaje a India podrá enriquecer sus conocimientos sobre el Buddhadharma se sentirá muy decepcionado.

Me enteré de la situación actual de Budismo en la India antes de realizar este viaje. Para mí, era algo parecido a mi viaje del año pasado a China continental. Comprendía que el Budismo ya prácticamente había sido destruido por los comunistas. No obstante, fuimos allí y fue un viaje que valió la pena.

Nuestra primera parada fue Katmandú, la capital de Nepal. Nuestro destino real era Lumbini, el lugar de nacimiento de Buda, pero la agencia de turismo arregló un viaje a Katmandú para que tuviéramos alguna idea de la religión y cultura de este país.

El gobierno nepalí permite a su pueblo practicar tres religiones: Hinduismo, Islamismo y Budismo. Están prohibidas las demás religiones. La mayoría de las personas nepalesas son hinduistas, y luego musulmanes. El número de los budistas es mucho menor que el de las dos religiones anteriores, representando alrededor del 15 por ciento de la población.

Los budistas en Nepal pertenecen generalmente a dos tradiciones: la tradición tibetana, que fue la primera tradición introducida en Nepal, y la tradición Theravada, que fue introducida recientemente. Un budista en Nepal me dijo que el gobierno nepalí no le da mucha importancia y consideración a los budistas, porque los altos funcionarios del Gobierno y el Rey de Nepal son todos practicantes hinduistas. En efecto, los templos budistas en Nepal, que pertenecen a la tradición tibetana, son mucho más parecidos a los de la tradición hindú. Es muy difícil distinguir unos de otros. Nos sentimos muy decepcionados ante esa situación.

Pero la situación en China continental es casi igual. Muchas personas no pueden distinguir el Budismo del Taoísmo, una de las religiones nativas de China. Por lo tanto, cuando lo piensas la situación en Nepal no es tan extraordinaria. Y ahora han ocurrido cambios en Nepal. Los monjes y lamas vinieron a Nepal después de la ocupación comunista del Tíbet y han creado nuevas ramas del Budismo tibetano, cuyos templos representan una tradición auténtica que es bastante diferente de los antiguos templos tibetanos que confunden el Hinduismo con el Budismo.

Algunas personas en nuestro grupo confundieron los antiguos templos tibetanos con los lugares sagrados e hicieron considerables donaciones. Debido a que este viaje fue un peregrinaje, pensaron que todos los sitios que estábamos visitando debían ser lugares sagrados. Pero finalmente hice la aclaración de que esos sitios no eran verdaderamente lugares sagrados budistas.

Luego, fuimos a Patna, India. En la dinastía Tang, el Maestro Tripitaka Hsuan Tsang hizo una colección de un número de sutras en esta área, y Patna fue su primera parada en India. Desde Patna fuimos a la Universidad Nalanda en donde el Maestro Tripitaka Hsuan Tsang estudio muchos años. Hicimos este viaje en autobús y vimos que en cualquier lugar que hubiera agua a ambos lados del camino estaba poblada de lotos blancos. Yo estaba bastante contento, y comenté que sin duda alguna esta era la tierra del loto. Pero ya no volvimos a ver más lotos, por lo menos hasta el último día cuando llegamos a Sravasti.

En su época a la Universidad Nalanda se le reconocía como un lugar célebre de aprendizaje. Centenares de profesores impartían enseñanzas y miles de estudiantes estudiaban allí. Ahora allí nadie enseña y nadie aprende. Todos los edificios y dormitorios de la universidad están en ruinas. El edificio mejor conservado es una estupa construida por Sariputra, y allí hicimos postraciones. Había poco para mirar y hacer. Algunas personas que mantienen el lugar nos vendieron flores de papel para hacer ofrendas a la estupa cuando hicimos nuestras postraciones. Luego ellos trataron de recoger del suelo las flores de papel para volver a vendérselas a los demás. Le pedí a Guo Yuen Shih que se asegurara de recogerlas antes de irnos.

De Nalanda fuimos a Rajgir, donde el Shakyamuni Buda predicó el Sutra del Diamante en Bambú Vihara. Cuando llegamos allí, no encontramos vihara, que es una residencia para monjes, pero sí que vimos algunos bambúes creciendo, a pesar de que probablemente han sido plantados posteriormente. Por allí cerca había un estanque y una glorieta donde un rey indio le pidió a Buda que predicara. Dije que porque el Buda predicó su sermón ahí, debería ser un lugar donde podríamos sentir una presencia espiritual. Le pregunté al guía turístico si sabía el lugar exacto donde el Buda impartió enseñanzas, pero fue una lástima que ni él ni nadie supiera la locación exacta, así que no fuimos capaces de encontrar el lugar exacto para hacer postraciones.

Pensaba que tal vez deberíamos visitar el estanque y hacer postraciones allí. No encontrábamos el lugar, pero finalmente localizamos el lugar donde el rey había pedido al Buda que predicara el sermón. Una estatua de Buda fue erigida allí para conmemorar este acontecimiento. Allí hicimos postraciones. Pero me sentía un poco triste. Debería ser un lugar sagrado, pero parece que no posee ninguna huella de la presencia del Buda ni cualidad espiritual en absoluto. ¿Sería verdaderamente un lugar sagrado? Más tarde, otro guía turístico dijo que incluso estaba en duda la autenticidad de este lugar. Había otro lugar, él dijo, que podría ser Bambú Vihara. Nadie sabía dónde estaba. Al principio estaba decepcionado, pero comprendí que no importa en dónde hacemos postraciones, el Buda existe en todas partes. Lo verdaderamente importante fue que teníamos un corazón sincero para ir en peregrinaje, y que hicimos postraciones con esta actitud.

Hicimos un viaje de Rajgir al maravilloso Monte Gridhrakuta (el pico de los Buitres). Mi maestro estuvo allí hace unos 15 años. Él era muy viejo para subir a la cumbre, pero como yo gozaba de buena salud, llegué a su cima. Gridhrakuta no parece muy alto si lo ves desde lejos. En realidad es uno de los picos más bajos entre las montañas circundantes. Me sorprendió saber que Buda predicó aquí en vez de en un lugar más alto. Pero cuando llegamos a la cima, vimos que es realmente un lugar extraordinario. Es Gridhrakuta donde el Buda predicó el Sutra del Loto así como otros sutras.

El Sutra del Loto describe como 80.000 los seres humanos y deidades que asistieron al discurso pronunciado por Buda. Pero había unas 80 personas en nuestro grupo y parecía que ocupamos todo el espacio del pico. Por el otro lado, hay una extensión abierta a alrededor del pico, y por lo tanto, no es difícil de ver cómo los 80000 seres humanos y deidades se sentaron en la asamblea. Un guía me dijo que había visto que el Shakyamuni Buda estaba predicando su doctrina. Le pregunté, ¿cómo podría ser posible? Dijo que todos los árboles circundantes parecían seres humanos y deidades, e imaginaba que el Buda estaba predicándoles a ellos. No creí que el Buda estuviera predicando a los árboles.

La tarde fue soleada en Gridhrakuta. Fue una ocasión importante, así que me afeité la cabeza y no me atreví a llevar sombrero. El sol colgaba y ardía en el cielo sobre nuestra cabeza. Sentía que la piel se quemaría y pelaría por la exposición al sol. A pesar del calor me sentía energético, y al final de ese día pensaba que había visto verdaderamente al Buda. Luego fuimos a Bodh Gaya, donde Buda obtuvo la iluminación. Ahora hay unos 20 monasterios en Bodh Gaya. Fueron construidos por monjes de China, Birmania, Sri Lanka, Japón y Tíbet. Los monasterios tibetanos predominan sobre los demás. En Bodh Gaya hay una estupa y al lado de ella, el árbol bodhi. Bajo el árbol está el Asiento Diamantino donde el Buda se sentó a meditar y alcanzó la Budeidad. Yo había visto pinturas de estos acontecimientos antes del viaje. Cuando estuve allí, me senté bajo el árbol bodhi por más de media hora. Saber que ese fue el lugar en donde el Buda alcanzó la iluminación me hizo sentir muy bien. Nada ocurrió cuando me senté allí, pero dos hojas del árbol bodhi cayeron sobre mi cabeza, por lo que me sentí muy agradecido. Guo Yuan Fa Shih (discípulo del Maestro Sheng Yen) tuvo más suerte que yo. Alguien le ofreció un árbol bodhi cuando salió de Bodh Gaya. Yo tenía dos hojas, y el obtuvo el árbol entero. En realidad, el árbol estaba a la venta, pero cuando Guo Yuan Fa Shih no quiso comprarlo, se lo dieron de todas maneras.

Nuestra parada siguiente fue Sarnath, el Parque de los Ciervos, donde el Buda predicó su primer sermón delante de cinco monjes. Vimos algunos ciervos, pero estos también son adiciones recientes. Hay una estupa para conmemorar al primer sermón que predicó el Buda a los cinco monjes y un museo con los artefactos recientemente desenterrados. A mí me pidieron impartir una conferencia sobre el Dharma, pero no acepté esa petición porque pensaba “ ¿cómo me atrevo a impartir una conferencia sobre el Dharma en el lugar donde el Buda predicó su primer sermón?” Cuando el Buda dio su sermón, los cinco bhikhus se convirtieron en Arhats en aquél entonces. No soy arhat. No tengo derecho a impartir una conferencia aquí.

El Parque de los Ciervos en Sarnath es un lugar muy importante para el Budismo porque es el sitio donde se integraron por primera vez las Tres Joyas: el Buda, el Dharma y la Sangha. En Bodh Gaya, Buda alcanzó la iluminación, pero fue en Sarnath en donde predicó su primer sermón a los cincos Bhikhus. Exponía el Dharma y los cinco monjes se convirtieron en la Sangha, la comunidad monástica budista. Sarnath entonces fue testigo de la primera finalización de las Tres Joyas.

Me sentí bastante emocionado en Sarnath. El Buda sólo pasó un verano aquí, pero durante ese período finalizó las Tres Joyas. Me quedé allí por un largo rato. En realidad, no quería irme de allí. Hicimos postraciones en donde el Buda predicó su primer sermón, donde meditó, y también a la estupa de Ananda. Hicimos postraciones a la estupa de Ananda porque él fue el responsable de recolectar los sutras después de que el Buda entrara en el Nirvana. En Sarnath, pensaba que yo había visto al Buda, al Dharma y a la Sangha.

Las personas que están al cuidado de Sarnath son designadas por el gobierno. No son budistas y nos miraban constantemente. No nos permitieron hacer fotos, especialmente con vídeos, a menos que les pagáramos. Si le pagábamos a una persona, vendrían luego los demás para buscar dinero también. Al final, decidí que era justo que pagáramos a estas personas porque, después de todo, están cuidando de un lugar muy sagrado y a todos les debemos nuestra gratitud.

Después visitamos Kushinagara, lugar donde el Buda entró en el paranirvana. Kushinagara no está muy lejos de Sarnath, así que fuimos allí el mismo día. Cuando llegamos, el sol se estaba poniendo. Hicimos postraciones ante la estupa, y me sentí bastante triste, como si el Buda verdaderamente nos hubiera dejado. De acuerdo con un sutra, el Buda entró en el estado de Parinirvana por la tarde, y cuando llegamos era de tarde también. Buda entró en el Nirvana entre dos árboles, pero no pudimos encontrar los dos árboles originales cuando estuvimos allí. Los dos árboles que vimos allí han sido plantados recientemente. Tuvimos que salir lo antes posible de Kushinagara porque nuestros guías turísticos nos advirtieron que los bandidos amenazan esta área por la noche.

Al día siguiente regresamos a Nepal para visitar Lumbini, lugar de nacimiento del Buda. Lo que vimos era una tierra estéril. No había flores y sólo había unos pocos árboles. Cuando nació Buda, fue un parque hermoso pleno de flores por todas partes. Las flores ya no están. Todavía hay un estanque. Tal vez es el lugar donde Mahamaya, madre del Shakyamuni Buda, tomó un baño antes de dar a luz al príncipe Siddharta Gautama. Sólo vimos unos pocos gansos y nada más.

Lumbini desempeña un papel muy importante en el Budismo, porque es el lugar donde nació el Shakyamuni Buda. Sin la aparición del Shakyamuni Buda en este mundo, no existiría el Budismo tal como lo conocemos. Cuando estuve allí esperaba que Lumbini pudiera reconstruirse y recuperar parte de su gloria pasada. Efectivamente, algunos lugareños me dijeron que el gobierno nepalí está tratando de recaudar dinero de los budistas de todo el mundo para restaurar Lumbini.

Nuestro último destino fue Sravasti. Allí Buda dedicó varios años a practicar y predicó muchos sermones. Buda permaneció 23 veranos allí, es el lugar donde el Buda pasó más tiempo y expuso la mayoría de los sutras. Muchos llegaron a convertirse en Arhats allí. Pero, ¿cómo es Sravasti ahora? Es un lugar que está en ruinas. En un tiempo había allí muchos edificios y viharas, pero la mayoría de ellos fueron destruidos cuando los musulmanes llegaron a la India. Sólo últimamente se desenterraron algunos de los cimientos originales. Básicamente, lo que vimos era ruinas.

El Budismo ya no es una religión importante en India. Muchos hindúes tienen respeto por el Buda, pero no muestran respeto por los lugares sagrados budistas. Ciertamente, no dedican mucho esfuerzo en restaurar estas áreas. Sólo últimamente muchos budistas han venido de todos los rincones del mundo para hacer peregrinajes a India. Los japoneses han sido especialmente activos en este aspecto. Gracias a los nuevos peregrinos el gobierno de la India ha empezado a poner mayor atención a estos lugares sagrados. Pero, que yo sepa, no existe ningún plan para restaurarlos. Espero sinceramente que cada vez haya más budistas viniendo de otras partes del mundo para hacer peregrinajes a India. Si más personas van allí y prestan ayuda financiera, el gobierno de India dará una protección adecuada o incluso restaurará esos lugares sagrados.

¿Por qué debemos proteger y restaurar esos lugares sagrados? Debido a que esperamos que el Budismo pueda reavivarse o por lo menos se perciba su existencia en India. Ahora mismo el Budismo no existe verdaderamente en India. En los últimos cincuenta años el Budismo tibetano ha hecho muchos progresos en India, y en ciertas áreas hay 200.000 tibetanos que viven en comunidades organizadas por Su Santidad el Decimocuarto Dalai Lama. Hasta el momento estos budistas tibetanos no han tenido un impacto significante en los pueblos de India.

Hay otros budistas en India, pero la mayoría de ellos son budistas theravadas. Se estima que la mitad del 1% de la población de India es budista, pero creo que esta cifra es demasiado elevada. En realidad, no hay muchas posibilidades de que el Budismo chino vuelva a transmitirse a India. Es verdad que cada uno de los ocho lugares sagrados del Budismo en India tiene un templo chino, pero sólo dos de esos templos están al cuidado de los monjes chinos. Los demás son mantenidos tanto por monjes birmanos como por monjes de Sri Lanka. Estoy muy decepcionado de que muy pocos budistas chinos tengan ganas de ir a India. A lo mejor es la pobreza la razón por la que no quieren hacer un peregrinaje allí. Las condiciones probablemente sean iguales a los tiempos del Shakyamuni Buda, y no debería ser un problema para los budistas de hoy.

Cuando llegué por primera vez a India, le dije a un funcionario de inmigración que India es la madre patria del Budismo. El funcionario me miró y dijo, “No, este no es.” Me consideraba como un descendiente de India, pero el funcionario parecía rechazar lo que yo sentía. Debe haber sido que él simplemente no creía que hubiera alguna conexión entre el Budismo y la India.

Empecé mi charla diciendo que el peregrinaje a India había sido un viaje que valió la pena. Yo sabía que el Budismo había desaparecido de India, pero ir allí me dio la oportunidad de ver y sentir los lugares en donde el Buda se movió y sentir el entorno en el que Buda nos dio sus enseñanzas. Tuve el sentimiento más profundo de lo que el Buda aspiró y alcanzó. Lo que logró el Buda fue algo maravilloso y extraordinario. Ninguna persona ordinaria podría haber hecho lo que él hizo. De este modo nuestro peregrinaje nos ayudó a consolidar nuestra confianza en el Dharma y fortalecer nuestra determinación de difundir el Dharma para el beneficio de todos los seres sensibles.