martes, 26 de septiembre de 2011
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La Conciencia Humana en la Perspectiva Chan
La esencia del Chan
(Conferencia impartida por el Maestro Sheng Yen en el Brooklyn College el 8 de noviembre de 1990).

Hoy no tenemos mucho tiempo, por lo tanto sólo daré un resumen conciso del punto de vista Chan de la conciencia humana.

La conferencia que imparto hoy acerca de la conciencia humana puede dividirse en tres secciones: la primera trata del punto de vista budista en general; la segunda, de la perspectiva del Chan; y la última, el método del Chan a los problemas que provienen de la conciencia humana.

La Perspectiva General de la Práctica Budista

Generalmente en el Budismo se divide la conciencia humana en la Mente Falsa y la Mente Verdadera. La Mente Falsa, que a veces es llamada la mente ilusoria, se refiere a la actividad mental de los seres sensibles comunes. Esta mente está llena de innumerables aflicciones que provienen del punto de vista egocéntrico del mundo. La Mente Verdadera se refiere a la mente de sabiduría, una mente libre de aflicciones. Sin embargo, es verdad que el Budismo comprende que la Mente Falsa incluye todos los niveles de la conciencia humana y todas las actividades relacionadas con ella.

Entonces, ¿qué distingue a la Mente Verdadera? La Mente Verdadera sólo aparece cuando la actividad mental está libre de la concepción egocéntrica. En este momento, tu mente ya no está sujeta a la conciencia humana ordinaria. Cuando esto ocurre, la conciencia ya no es más subjetiva. Sólo se mantiene la actividad completamente objetiva y perfecta.

Ahora vamos a volver a la Mente Falsa. Es importante saber que la Mente Falsa es realmente lo que llamamos la conciencia humana. La conciencia tiene dos aspectos. La primera es conocida como la conciencia discriminativa y es lo que se considera como las actividades cognitivas, comprensivas y discriminativas (Por lo común, lo que consideramos como memoria, juicio, y razonamiento).

No obstante, todavía hay un aspecto de la conciencia que no hace discriminaciones. (Nótese que este “aspecto” de conciencia realmente se refiere a la séptima y octava conciencia, como son entendidas por la Escuela Yogacara, o la Escuela de “Sólo Conciencia”. En esta conferencia, llamaremos este aspecto “conciencia fundamental.” Véase Chan Newsletter No.63 para mayor información acerca de la séptima y la octava conciencia).

Según la Escuela Yogacara, es esta conciencia fundamental la que hace a una persona lo que él o ella es. Es tentador decir que esta conciencia fundamental es el “núcleo,” “esencia,” o la “entidad verdadera” de alguien, pero estos términos nos engañan haciéndonos pensar en substancia, en algo material, y eso no es la comprensión del Budismo. Estos términos a veces son utilizados para definir qué es lo que transmigra de una vida a la otra cuando renace un ser, pero definitivamente no es algo parecido a lo que el Cristianismo llama “el alma”.

Hasta ahora hablamos de la conciencia en los seres sensibles, pero ¿reconocemos tal fenómeno en los animales? En Occidente, esta pregunta es normalmente contestada por la clasificación de los animales. La corriente dominante en la ciencia occidental reconoce la presencia de conciencia en los que se consideran como “animales altamente desarrollados”, tales como elefantes, monos, o gatos, pero no reconoce una conciencia en los animales menos desarrollados, tales como las lombrices de tierra o los insectos.

A las formas inferiores de vida quizás les falte la conciencia humana discriminativa, pero todavía tienen la conciencia fundamental. Eso quiere decir que todos los seres vivientes tienen conciencias. Por consiguiente, la compasión budista va dirigida a todos los seres vivientes, no sólo a los seres humanos. Desde el punto de vista budista, todos los seres vivientes, sean humanos o no, pueden desarrollarse y alcanzar el estado más elevado, la Budeidad.

El objetivo de la práctica budista radica en liberar a todos los seres sensibles de la conciencia discriminativa, el origen de todo sufrimiento. Y para lograr verdaderamente la liberación, debemos también estar libres de la conciencia fundamental, pues es ahí donde se centra nuestro karma. Es decir, todas las semillas de nuestras acciones previas y la fuerza que ejercen sobre nosotros están almacenadas aquí. Para que aparezca la Mente Verdadera de Sabiduría, un ser humano tiene que estar liberado de la conciencia discriminativa y debe desactivar la fuerza kármica de la conciencia fundamental. Eso es la dirección de la práctica budista.

Pero, ¿cómo podemos saber verdaderamente cuando hemos vencido el sufrimiento y alcanzado la sabiduría? Tanto el sufrimiento como la sabiduría son actividades mentales, pero la diferencia crucial consiste en que las actividades mentales que se relacionan con el sufrimiento están centradas en el ego. Es este centrarse en el ego la causa del sufrimiento. La sabiduría, no obstante, no tiene nada que ver con el ego. Con sabiduría uno puede percibir las cosas como son, sin estar influido por la subjetividad personal.

El Punto de vista Chan

No tengas la idea de que el Chan es algo diferente del Budismo. Es simplemente una parte del Budismo y su comprensión y perspectiva incluyen los principios básicos del Budismo.

En el Chan hablamos de la mente de Buda, que es igual a la Mente Verdadera mencionada arriba y eso es, la mente de sabiduría. También hablamos de la mente de los seres sensibles, que es igual a la Mente Falsa del sufrimiento.

Un término importante que se utiliza en el Chan puede traducirse como “para iluminar la mente y percibir la naturaleza de Buda.” ¿Por qué la mente necesita iluminación? Se debe a que la mente de los seres sensibles está nublada por la oscuridad, y se debe disipar esta oscuridad si quieres ver la verdadera naturaleza de la realidad. Entonces el término “para iluminar la mente y percibir la naturaleza de Buda” tiene el mismo significado que lo que hemos descrito antes – abandonar la mente del sufrimiento para obtener la sabiduría. Por lo tanto, no hay ninguna diferencia entre el objetivo de la práctica del Chan y la del Budismo.

El objetivo es lo mismo, pero las palabras empleadas son a menudo diferentes. El Chan normalmente no usa los términos tales como “idea” o “conciencia discriminativa”. El Chan simplemente utiliza la palabra “mente”. Sólo alguien bien versado en la tradición que lea los escritos de un maestro Chan es capaz de distinguir si la “mente” se refiere a la mente de Buda o a la de un ser sensible común.

Entonces la práctica del Chan gira sobre esta idea de la mente. Para el practicante que comienza, la base de toda la práctica y el camino de práctica no son más que la mente de sufrimiento – la Mente Falsa. Pero el objetivo de la práctica es la sabiduría de Buda, la Mente Verdadera.

Ahora hablemos de la conciencia desde la perspectiva occidental. A veces la palabra “conciencia”, tal como se ha entendido en Occidente, se puede utilizar para representar la palabra “mente” como es utilizada en el Chan. No obstante, la palabra “conciencia” no puede abarcar todos los significados de mente utilizados en la tradición Chan.

En Occidente se investigan, analizan y registran las actividades mentales. Pero, ¿se puede considerar el estado de la Mente Verdadera, la mente de sabiduría, una actividad mental, y puede someterse a un escrutinio de la ciencia occidental?

Si intentamos utilizar el término “conciencia” para explicar la Mente Verdadera, se creará bastante confusión. Sería posible decir que la Mente Verdadera representa un tipo de pura, inmaculada actividad mental y la Mente Falsa representa la actividad mental impura, pero eso todavía estaría poco claro. El Chan simplemente utiliza mente y evita la confusión.

Cuando hablamos de la práctica Chan, podemos ver que tanto la mente de Buda como la mente de los seres sensibles no están separadas la una de la otra. Nosotros consideramos la mente de Buda como el objetivo de la práctica y la mente de los seres sensibles como el proceso de práctica.

Cuando empiezas a practicar, es posible que te des cuenta de que tu mente no está tranquila, calmada y pacífica. Utilizas un método para transformarla. A tal un método de práctica se le llama “calmando la mente.” A este método también se le llama “serenar la mente,” en este caso el objetivo consiste en llevar la mente a una parada. El proceso también se puede considerar como “aclarar y asentar la mente.” Podemos utilizar la analogía de un vaso de agua turbia que se vuelve más clara una vez que el agua está quieta y el lodo se hunde en el fondo.

El Método Chan para los Problemas que Surgen de la Conciencia Humana

El folleto que anunció esta lectura contenía dos caracteres chinos que se pueden traducir como la “mente de principiante.” ¿Qué significa eso? Es la mente de un ser sensible común que empieza a dar el primer paso en transformar su mente hacia la iluminación. Este paso es a veces llamado, la “generación inicial de la mente Bodhi.” ¿Qué es Bodhi? Bodhi es un término sánscrito que puede traducirse como iluminación, despertar o realización.

El método Chan para resolver los problemas de un individuo es bastante diferente de los métodos psicológicos utilizados en Occidente. En Occidente los problemas de una persona son el eje del análisis. Se analizan sus problemas, se sugieren temas, y al paciente se le pide reconocer patrones que ha desarrollado desde la niñez temprana y como romper el dominio que tienen sobre él.

El método del Chan es diferente. Cuando un practicante necesita tratar con sus propios problemas, él simplemente es instado a dejarlos atrás. Eso no significa que debas ignorar lo que tienes que hacer. Simplemente quiere decir que abandonas la idea de que lo que tienes enfrente constituye un “problema.” Sigues tratando con las situaciones, pero ya no las consideras como problemas. De esta manera, los problemas dejan de existir.

¿Qué tienes que hacer para dejar a un lado tus problemas? La solución aparece cuando desarrollas compasión hacia los demás seres sensibles. Cuando ves la aflicción y el sufrimiento que atormenta a los demás, tratas de ayudarlos a resolver sus problemas y poner fin a su sufrimiento. Te olvidas de tus propios problemas.

¿De dónde viene esta compasión? La compasión proviene de la mente Bodhi, la mente de realización. Cuando desarrollas esta mente, empiezas a dedicarte a las actividades que no son egocéntricas. Empiezas a arreglar todos los problemas de una manera objetiva. Irónicamente, es de este modo que solucionarás tus propios problemas. Con esta actitud, abandonas la mente de sufrimiento y alcanzas la mente de sabiduría.

La semana pasada hice un viaje a la costa occidental de los Estados Unidos donde impartí una conferencia en un hospital. Entre los participantes se incluían psiquiatras y otros neuro-científicos. Al final de la conferencia me hicieron la siguiente pregunta: “Usted dice que sus métodos son más fáciles que los nuestros. ¿Cómo puede ser eso?”
Yo dije, “cuando tratan con sus pacientes, ustedes tienen que averiguar bastante acerca de su historia personal. Deben plantearles muchas preguntas. A menudo ellos deben volver una y otra vez, y este proceso puede durar años. Cuando arreglo los problemas de alguna persona, yo no dedico demasiado tiempo a averiguar su pasado. Yo digo una o dos frases, y esto empieza a ayudarlos.”

Yo seguí diciendo que entre mis estudiantes, o mis pacientes si prefieren, hay muchos psicológicos y psiquiatras. Algunos de ellos vienen a mí debido a que han desarrollado problemas después de haber escuchado muchos de los problemas de sus pacientes. Otros vienen para aprender los métodos de la práctica Chan y así poder ayudarse a ellos mismos o ayudar a sus pacientes. Pero cuando uno se contacta primeramente con el Chan, no es muy fácil emplear los métodos del Chan en conjunción con la psicoterapia. Las concepciones básicas son bastantes diferentes. Generalmente hablando, el método occidental es más analítico y el método Chan es más inmediato. También es importante añadir que a menos que el maestro Chan sea extraordinario, será difícil para él ayudar efectivamente a la gente. Por lo contrario, algunos tipos de la terapia occidental se pueden aprender en una cantidad razonable de tiempo, por lo que un terapeuta puede proveer a sus pacientes con algo de alivio. Pero al principio, no es fácil de combinar los dos métodos.

Ahora vamos a ver el método Chan y las maneras en que puede ayudar a la gente a tratar con sus problemas psicológicos. El Chan reconoce que el sufrimiento, la aflicción, y la confusión son creados dentro de la mente, no de algún mundo físico externo. Es el estado de conciencia del que hablan los métodos Chan.

Los métodos de desarrollo caen dentro de dos clasificaciones generales. La primera es llamada “contemplando la mente”; y la segunda, “Siendo libre de, o transcendiendo, nuestros pensamientos.” Los métodos en cada clasificación sirven para un propósito especial. Qué categoría es la mejor depende de cada persona. A pesar de que podría suceder que una persona pueda emplear los métodos de ambas categorías.

El procedimiento general de contemplar la mente es el siguiente: mantienes tu atención en el momento presente y te enfocas en algún objeto externo, una sensación o parte del cuerpo, o simplemente un pensamiento o idea. Si te estás concentrando en un pensamiento, debido a que el concentrarse es por sí mismo un pensamiento, esto se puede describir como utilizar un pensamiento posterior para observar un pensamiento anterior. Este método nos ayuda a vencer la desorganización mental, el estado normal de tu mente. Eso es cuando tus pensamientos vienen y van de una manera desordenada y aleatoria. No obstante, este método te ayudará a estabilizar tu mente. Gradualmente, los pensamientos se vuelven más simples y menos desorganizados.

Hay muchos métodos específicos de contemplar la mente. Por ejemplo, puedes concentrarte en los movimientos arriba-abajo de tu bajo abdomen cuando respiras, o puedes concentrarte en la inhalación o exhalación de tu respiración. O, como el método arriba mencionado, puedes contemplar tus pensamientos cuando aparecen y perecen. O puedes tratar de mantener tu mente en un estado libre de pensamientos. Con este método, si aparece algún pensamiento, lo ignoras e intentas traer tu mente al estado libre de pensamiento.

Estos métodos parecen bastante simples, pero no son tan fáciles de hacer. Necesitan mucha práctica. Tenemos una clase de 8 horas en nuestro centro exclusivamente para enseñar el método más fundamental de contar las respiraciones. Eso se debe a que en este método hay muchos aspectos sutiles y muchos principios que yacen detrás de el. Comprendido y realizado inadecuadamente, el método va a dejar que tu mente esté fuera de control no importa cuán grandes sean tus esfuerzos para contenerla.

Transcendiendo tus pensamientos, la segunda categoría, es un método que consiste en mantener la actitud de que no te preocupas por ti mismo o por los demás. El objetivo de este método es descrito aproximadamente por una frase Chan que se traduce como, “separado, o liberado, de la mente, de los pensamientos, y de la conciencia.” Estar libre de todo esto es estar en el estado de iluminación.

No importa qué método elijas, solo debes recordar de que cuando practicamos en la tradición Chan, nos abstenemos de utilizar palabras o lenguaje. ¿Por qué es eso? Eso se debe a que las palabras representan ideas, conceptos y descripciones mentales. Y sólo a través de dejar atrás estas cosas, podemos empezar a comprender la Mente Verdadera.

Dos dichos Chan expresan esta idea: Primero, “Cualquier pensamiento es erróneo.” En otras palabras, cualquier cosa que estás pensando es errónea, no importa cuan clara o exacta lo creas. Y segundo, “Todo lo que dices es erróneo.” No importa cuán correctamente sean elegidas o cuán claramente sean pronunciadas, tus palabras dependen de pensamientos e ideas, y por consiguiente, son fundamentalmente erróneas.

Sin embargo, te darás cuenta de que los maestros Chan hablan mucho. A veces escriben mucho también. Pero el significado de lo que hablan o escriben radica en transmitir que todo lo que piensas o dices es erróneo. Eso es el contenido de todas mis conferencias. Ninguna palabra o descripción será suficiente para describir el estado de realización. Eso no es la tradición Chan. Cualquiera que intente describir tal estado será considerado por un maestro Chan como un demonio inteligente, no un ser iluminado.

Por lo tanto, muchos maestros Chan no usan palabras cuando enseñan a sus discípulos. Usan movimientos o gestos. O a veces, cuando utilizan palabras, las utilizan de manera no convencional. Si un estudiante hace una pregunta acerca de A, el maestro dará una respuesta que se refiere a B, algo totalmente no relacionado.
Estos métodos son diseñados para ayudar a los estudiantes a abandonar la costumbre de razonar ellos mismos en la Mente Verdadera. El razonamiento no te liberará de tu mente, pensamiento o conciencia.

Una historia de la dinastía Tang narra acerca de un discípulo quien le hizo esta pregunta a su maestro de Dharma: ¿Cómo puedo calmar mi mente? El maestro replicó, “Estoy tan ocupado que no puedo hablar contigo ahora. ¿Por qué no vas a consultar a tu primer hermano en el Dharma?” Él hizo lo que le dijo el maestro y planteó la misma pregunta. El primer hermano en el Dharma dijo, “Tengo dolor de cabeza, no puedo hablar ahora. ¿Por qué no hablas con tu segundo hermano en el Dharma?” Pero el segundo hermano en el Dharma dijo, “Tengo dolor de estómago, ¿por qué no vas a hablar con nuestro maestro de Dharma?” Así que volvió a su maestro y se quejó, “Nadie me dijo nada. Nadie dio respuesta a mis preguntas.” Pero el maestro le dijo con reproche, “Eres realmente un tonto. Todo el mundo te ha dado la respuesta.” Debido a eso, el discípulo alcanzó la iluminación.

¿Es esto claro para ti? Si tienes preguntas, yo te aconsejaría acudir al Prof. Lee. Tal vez te puede decir lo que deseas saber.