martes, 22 de agosto de 2011
páginas relacionadas con DDM

這個頁面上的內容需要較新版本的 Adobe Flash Player。

get Adobe Flash Player

El Chan y la vida cotidiana
La esencia del Chan
Conferencia brindada por el Venerable Maestro Sheng Yen en la Universidad de Washington en Saint Louis, Missouri, EE. UU., el 17 de abril de 1990. 

Me gustaría agradecer al Prof. Grant y a la universidad de Washington por haberme invitado hoy a dar una conferencia aquí.

Dada la presentación que fue dada acerca de mí, tal vez algunos tengan la impresión de que, habiendo escrito numerosos libros sobre este tema, yo tengo enormes conocimientos de Budismo. Pero a lo largo de mi estudio y práctica del Budismo, una lección importante que he aprendido es la siguiente: una vez que has aprendido algo, asegúrate de olvidarlo. Si has escrito un libro, olvídate de sus contenidos. Ya se ha terminado. Ya ha pasado. Simplemente olvídalo. Un practicante Chan no hace hincapié en su logro.

Otra importante lección que he aprendido es la siguiente: deberías tener dinero en el banco y dinero en tu bolsillo, pero no deberías tener dinero en tu cabeza. Algunas personas creen lo contrario. Sus mentes están llenas de dinero, sin embargo, sus bolsillos están vacíos y tienen la cuenta bancaria a cero. Un practicante Chan mantiene una mente vacía.

El profesor Grant no me informó del tema de hoy hasta ayer. Treinta años atrás, yo hubiera necesitado tiempo de anticipación para prepararme. Si el tema se trata simplemente del Chan, entonces, no hay necesidad de prepararme. Si tuviera que hablar de una área donde he realizado estudios académicos, entonces, sí, hubiera tenido que tener suficiente tiempo de anticipación. Sin embargo, la secta Chan evita el uso de palabras, aunque a veces el uso de las palabras es inevitable, así que los que hablan del Chan no necesitan tomar en consideración qué es lo que van a decir de antemano. Tal vez el Chan es el método más apropiado para las personas perezosas, a quienes no les gusta trabajar.

¿A que nos referimos cuando decimos que el Chan evita el uso de palabras? Más importante aún, eso significa no depender de lo que se habló o escribió en el pasado. Para nosotros no hay necesidad aún de creer en las palabras del Buda Sakyamuni. Entonces, nos acercamos al Chan sin la carga de lo que hemos escuchado y lo que hemos leído. Otras religiones y escuelas de filosofía usan una considerable palabrería. El Chan aboga por dejarlo todo a un lado. Dejar atrás el pasado – lo que has leído, escuchado y experimentado.

Esta mañana en la Universidad de Webster, he hablado del principio de dejarlo salir y dejarlo atrás. Alguien me dijo, “Suena de miedo descartar todo el pasado y deshacerse de todas las cosas que uno sabe.” No estoy verdaderamente abogando por que nos volvamos a algún estado vegetativo, donde tu cabeza está tan vacía como una calabaza seca. Debemos aprender, pero no aferrarnos a lo que hemos aprendido. No queremos esto en nuestra cabeza. ¿Es eso posible? Ciertamente, no es fácil.

Anoche dormí en la casa del profesor Harris. Por la mañana cuando nos reunimos para desayunar, su esposa me preguntó, “¿Durmió bien ayer?” ¿Algo le molestó? Yo dije, "Dormí muy bien anoche.” Les dije que en ninguna parte del mundo uno puede liberarse del ruido y la molestia. El profesor Harris añadió que no importa dónde estemos o qué hagamos, los problemas creados por el ego siempre molestan a nuestra mente. Es verdad: nos molesta más lo que pasa en nuestras cabezas que lo que pasa alrededor.

¿Qué está pasando en nuestras cabezas? Son nuestros pensamientos que se enredan con el pasado, presente y futuro. Y no somos capaces de conseguir lo que queremos cuando lo deseamos, ni capaces de deshacernos de lo que no nos gusta cuando estamos molestos.

Parece que algunas personas siempre pueden alcanzar lo que quieren. Imagínate a un rompecorazones del campus. Tal vez tiene tres novias que puede visitar en cualquier noche dada. Parece que puede tener a quienquiera que deseara, pero aún tiene que elegir a una de las tres. ¿Puede tener las tres en el mismo momento? Al final, llegas a un límite.

Pensarán que es muy fácil deshacerte de lo que no deseas, pero no es necesariamente así. Muchas personas se casan simplemente para darse cuenta de que desean estar solteros o solteras nuevamente, pero no es fácil disolver un matrimonio.

En tomar decisiones, normalmente nos conectamos con el pasado, presente y futuro, y el proceso está cargado de contradicciones. A mí no me molesta pasar por todo eso. Me veo envuelto en una larga lista de actividades y tengo muchos discípulos tanto en Taiwan y como aquí, en los Estados Unidos. Siempre estoy muy ocupado. Sin embargo, no me molestan las obligaciones que tengo y la cantidad de trabajo que debo hacer. La gente me pregunta cómo consigo tratar con todo eso. Es que no me incluyo a mí mismo en la forma en que lo hago. No hay nada que yo desee o no desee hacer por logro personal. Hago lo que tengo que hacer con todo mi corazón. No hago lo que no se me permite, lo que no es necesario, y lo que me siento incapaz de hacer.

¿Eso significa que cambio constantemente mi rumbo, intento hacer una cosa, la abandono, y luego hago otra cosa? No, debido a que hay un propósito central que subyace a todas las cosas que yo hago. Trato de mantener la actitud de un Bodhisattva, y por consiguiente intento beneficiar en todo lo posible a los demás. Está bien si lo que hago por los demás es también beneficioso o por lo menos no me causa daño. Incluso el sacrificio de uno mismo es a veces necesario. Viendo el mundo de esta manera y manteniendo esta actitud, no tengo aflicciones.

Asegúrate de comprender que la buena voluntad de sacrificarse es realmente la señal de un santo. No es algo que la mayoría de nosotros podamos hacer. No estés abrumado por las peticiones poco realistas que te haces a ti mismo. Haz lo que puedas con las capacidades que tienes ahora. No pienses que tienes que ser un santo y realizar actos milagrosos. Es el Confucianismo el que aboga por esforzarse después de alcanzar la santidad. Es verdad que el Budismo aboga por el ideal del Bodhisattva. Pero eso es para los que están preparados, si no, todo a su tiempo. Si te toman como un Bodhisattva cuando no has alcanzado ese estado, sí que hay problemas.

A veces me encuentro con personas que me tratan como si yo fuera un gran maestro. A tales personas les digo, “Siento mucho decepcionarte, pero por favor, no me consideres como un santo. Si no, acabarás causándome daño.” ¿Por qué alguien quisiera causarse sufrimiento representando el ideal de algún otro, siendo la ilusión de alguien? Con mucha frecuencia, nuestro sufrimiento proviene de las peticiones poco realistas que nos hacemos a nosotros mismos o los demás nos hacen a nosotros.

Muchas personas piensan que el Chan es un producto exótico de Oriente que no sirve para nada en Occidente. Una actitud similar surgió en China cuando el Budismo fue introducido por primera vez. Muchos chinos pensaban que eso fue una imposición extranjera que era inadaptable para la cultura China. Algo que sólo es útil para una nacionalidad, cultura, o grupo es efectivamente inútil y no tiene ningún valor en absoluto.

Una historia Zen es la siguiente: Había un monje quien le preguntó a su maestro, “¿Qué trajo Bodhidharma cuando vino a Oriente?” El maestro replicó, “No trajo nada.” El monje siguió preguntando, “¿Bodhidharma no trajo el Budadharma, la enseñanza del Shakyamuni Buda, de Occidente?” El maestro replicó, “No, el Budadharma ha estado siempre en China.” El monje se quedó perplejo, “Bueno, eso suena extraño. Si el Budadharma ya estaba aquí, ¿por qué Bodhidharma se tomó la molestia de venir a China?” La respuesta del maestro fue muy interesante: “Debido a que el Budadharma ya estaba aquí, eso fue la razón por la que Bodhidharma tenía que salir de la India y venir aquí” ¿Lo entiende todo el mundo?

¿Qué nos dijo Bodhidharma? Él dijo que todo el mundo puede convertirse en Buda. Todo el mundo tiene la naturaleza de Buda, pero nadie la realizó. ¿Cómo podemos obtener esta realización? Nos dio dos métodos. El primero es el método de principio. El segundo es el método de práctica.

En el primer método no hay nada que hablar ni que hacer. No usas la lógica y no hay necesidad de practicar; simplemente haces que tu mente sea igual a una pared. Puedes ver a través de la pared; es transparente. No se mueve. Sin embargo, puedes colgar cosas en la pared y también puedes escribir en la pared. Pero la pared por sí misma no cambia. De este modo, tu mente podrá contener conocimiento y experiencia sin estar afectada por ellos. En realidad, está vacía de todo simplemente como la substancia de la pared no se aumenta ni se reduce por lo que se cuelga en ella.

Cuando la mente está confundida, crees que tú eres lo que está almacenado en ella. Entonces intentas continuamente sacar fuera algunas cosas y poner otras cosas nuevas en la mente. El movimiento y la confusión aumentan en la mente. La mente es extraña. Cuando no usas algo almacenado en tu mente, sale y te estorba. Cuando necesitas algo de tu mente, a menudo sucede que no lo puedes encontrar en ninguna parte.

Esta tarde alguien acudió a mí pero se le olvidó lo que me iba a decir.¿Se oculto de él? ¿Por qué?

Si tu mente está en calma y tranquila, no hay necesidad de buscar desesperadamente información. Con una mente en calma, lo que necesitas está disponible. Cuando estás confundido, se debe a que tu mente está llena de ansia, recelo y aflicción. Cuando tu mente es como una pared, entonces es como la mente del Buda.

¿Puedes hacer tu mente como una pared? ¿Puedes quitar todo tu conocimiento y experiencia del pasado y encerrarlo en un deposito? ¿Puedes evitar su escape? ¿Quién de entre ustedes piensa que puede hacerlo?

Frecuentemente nos encontramos con personas que hablan constantemente. A veces, no tenemos más remedio que decirles que se callen. Eso es fácil. Pero, ¿qué pasa cuando es tu mente la que estás tratando de acallar? ¿Eres capaz de decirle a tu mente que acalle sus pensamientos errantes? Probablemente no.

Esta es la razón por la que Bodhidharma también nos dio el segundo método, el de práctica. Él dividió el método de práctica en cuatro etapas.

La primera etapa tiene que ver con el sufrimiento. Sabes que los problemas y dificultades que te ocurren provienen de tu karma previo. Todo lo que ahora existe tuvo su origen en algún otro lugar y momento. No somos capaces de conocer ese origen. Todo lo que nos ha pasado y todo lo que nos rodea en este momento tiene sus raíces en las innumerables vidas pasadas. Pero la mayoría de nosotros no podemos examinar profundamente el pasado, y no hay forma de que podamos probar la existencia de las vidas pasadas. Incluso en esta vida hay muchas cosas que no somos capaces de recordar. Cuando hacemos frente al disgusto e infelicidad en el presente, debemos saber que todo tienen sus raíces en lo que hemos hecho en el pasado. Somos incapaces de percibir exactamente cuál fue la causa, sin embargo, debemos comprender que el origen está en nosotros mismos y aceptar las consecuencias a las que ahora hacemos frente.

¿Es esta aceptación incondicional un signo de que el enfoque del Chan es pasivo o negativo? No en absoluto. A través de comprender que hemos puesto el fundamento para nuestro sufrimiento en el pasado, podemos ver que el aquí y ahora es el fundamento para el futuro. Podemos determinar una nueva causa ahora mismo para contrarrestar nuestro sufrimiento presente y ponernos a nosotros mismos inmediatamente en un curso que será más positivo. Haciendo esto podemos saldar las deudas que hemos acumulado en las previas encarnaciones.

Es muy importante entender que el pagar las deudas consiste en actuar adecuadamente en este momento con lo que tenemos a mano. Eso no significa rendirse. Si se declara un fuego en el edificio, hay una causa para que eso ocurra. ¿Qué haríamos? ¿Intentaríamos sofocar el fuego? ¿O nos sentaríamos y trataríamos de pensar cómo empezó el fuego? Para nosotros no hay necesidad de preocuparnos por la razón de esto. Lo que debemos hacer es apagar el fuego ahora mismo. Cuando hemos hecho todo lo humanamente posible, sólo entonces podemos aceptar inequívocamente las consecuencias sin quejas.

En la segunda etapa, desarrollamos la conciencia de que lo que encontramos bueno o agradable es también el resultado de causas en el pasado, y no nos vemos envueltos en sentimientos de regocijo. No consideramos la buena suerte como un signo de que somos especiales o grandiosos. No dejamos que tales cosas se añadan al sentido del ego. Al fin y al cabo, cuando algo bueno nos ocurre, simplemente estamos experimentando las consecuencias del trabajo diligente que hemos hecho en el pasado. Es como si retiráramos dinero del banco. ¿Y cómo podría ser tan maravilloso sacar dinero de nuestra propia cuenta?

Debemos comprender que los acontecimientos agradables no son todo lo que parecen. Algunas personas todavía encuentran maneras de sentirse infelices en las circunstancias agradables. Muchas de estas personas, a pesar de que cuentan con riqueza, poder, y posición, no son necesariamente felices. Incluso un evento simple y común tal como un chico que se encuentra con una chica podría no crear felicidad para las dos partes. Eso no quiere decir que ellos sean necesariamente infelices. Pero la buena suerte y los acontecimientos felices no deberían hacernos sentir orgullosos o satisfechos consigo mismos. Muchas personas olvidan quienes son cuando empiezan a saborear el éxito.

He aquí una historia en China acerca de un mendigo que ganó la lotería. Él escondió el billete de lotería premiado en su bastón de caminar de bambú. Cuando se dio cuenta de que había ganado el premio, estaba tan contento que decidió que no seguiría mendigando. En un estallido de alegría tiró todas sus viejas ropas y posesiones en un río cercano. Desgraciadamente, el bastón de caminar fue una de las cosas que tiró. Demasiado tarde se dio cuenta de esto y su nueva vida flotó río abajo.

Un practicante Chan debería mantener una actitud de ecuanimidad. Si el dinero viene, viene. Si se va, se va. Ninguna circunstancia debería crear desenfrenadas fluctuaciones en su mente.

En la tercera etapa, el practicante llegará a mantener una actitud de no búsqueda. Por supuesto, estés en Oriente o en Occidente, parece que nada se podría lograr si no te propones llevarlo a cabo. Normalmente, tenemos deseos y objetivos que nos esforzamos por conseguir. Eso es lo que nos motiva, y es muy natural. Pero frecuentemente ocurre que no somos capaces de obtener lo que buscamos.

He aquí un dicho chino: “Si tienes la intención de plantar una flor, la flor no va a florecer. Pero un sauce crecerá incluso si nadie lo planta.”

La mayoría de ustedes son bastante jóvenes, pero ya son lo suficientemente grandes para haber tenido muchas ideas acerca de lo que quieren hacer en sus vidas. Quizás habrán tenido alguna carrera en mente incluso en sus años preescolares. ¿Cuándo llegaron a la escuela primaria cambiaron sus objetivos? ¿Y en escuela secundaria? ¿Y en su primer año en la universidad?

Cuando hablé con el Prof. Harris, me dijo que es doctor en filosofía, y la enseña también. Obtuvo una maestría en música, y ahora está estudiando masaje y terapia física. Me pregunté cuál era su verdadera meta, su propósito central. Pero aunque se ha dedicado a diversos temas, no creo que eso haya sido un problema para él. Está emprendiendo su propio camino.

Es como una casa con muchas entradas. Puedes entrar por el lado este u oeste. Puedes tomar un helicóptero y entrar en la casa desde arriba. Podrías ir por un camino, y si no te gusta lo que ves, probar otra entrada.

No importa por qué puerta entras, lo que ves cuando entras en el interior de la casa es lo mismo. Pero si te empeñas persistentemente en una entrada y no puedes pasar por la puerta, eso es un problema. Verás a las demás personas entrando por aquella puerta, pero si no puedes, tienes que encontrar otra manera para entrar. No importa lo qué piensen de ti los demás.

No busques nada, no hay un único objetivo que alcanzar. No obstante, debemos trabajar mucho. Sin trabajo duro, la vida no tiene ningún sentido. Necesitamos trabajar. Necesitamos motivación para llevar a cabo las tareas cotidianas. Pero en términos del desarrollo espiritual, el guardar un objetivo específico en la mente por sí mismo es un obstáculo para la consecución del objetivo. Los objetivos ordinarios se pueden llevar a cabo por deseo y esfuerzo directo, pero el objetivo más elevado no se puede alcanzar de esta manera.

Por ejemplo, si prácticas para alcanzar la iluminación, te darás cuenta de que tu objetivo está cada vez más y más lejos de ti. ¿Qué significa iluminación? Quiere decir liberación, tanto de las restricciones impuestas por uno mismo como de aquellas impuestas por el mundo exterior. La búsqueda, incluso si es para alcanzar la iluminación, es simplemente otra restricción.

Ahora llegamos a la cuarta y última etapa de práctica. Cada método alcanza progresivamente a un más alto nivel. El primero es bastante fácil de llevar a cabo. Por consiguiente, el segundo también, pero el tercero plantea más de un problema. Pocos pueden ponerlo en práctica.

En el cuarto nivel de práctica uno simplemente hace lo que se debe hacer. Cualquier cosa que necesiten de mí, lo hago. Uno que sólo ha llegado al tercer nivel podría hacer bien una tarea, pero habría alguna negatividad en su actitud. Pero en el cuarto nivel de práctica, el practicante manifiesta positivas, francas acciones.

Una vez me encontré con un joven que había querido ser abogado desde el momento en que se graduó de la escuela secundaria. Lamentablemente, él fue incapaz de pasar el examen de admisión, así que finalmente estudió Bibliotecología. Al principio, estaba bastante decepcionado. Después de graduarse, se fue a Francia para hacer estudios sobre el sistema de biblioteca francesa. Al final, obtuvo su doctorado en Bibliotecología allí. Entonces, fue invitado a volverse a Taiwan porque allí había muy pocos doctores en la ciencia bibliotecaria, y necesitaban alguien para la biblioteca central. Él acudió a mí para pedir consejos y le cité un dicho chino: “Una vez que embarcas en un bote de piratas, sé pirata”. Le dije que hiciera todo lo posible con la ciencia bibliotecaria. Volvió de Francia y me agradeció. Las cosas mejoraron para él, y probablemente mucho mejor que si se hubiera hecho abogado.

En cualquier situación en que te encuentres, esfuérzate por hacer lo mejor posible en ella, en vez de caer en la ilusión del miedo o el ansia. Cuando las cosas cambien, cambia con ellas. Con esta actitud, llevarás una buena vida sin problemas, y tus problemas y molestias serán muy pocos.