viernes, 21 de julio de 2011
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Una actitud correcta como apoyo a la práctica de meditación.
La esencia del Chan
Charla impartida por el maestro Sheng Yen en la Clase de Meditación de Nivel Intermedio, el 18 de julio de 1981.

Desde el principio hemos mencionado que el objetivo de la Clase de Meditación de Nivel Intermedio es unir el cuerpo con la mente, tanto como a uno mismo con el universo. Cuando tu cuerpo y mente sean uno solo, te sentirás muy cómodo y a gusto tanto física como mentalmente. Si puedes ir aún más lejos y alcanzar el estado donde lo interno y lo externo se unifican, sentirás que en el mundo nada está separado de ti mismo. El bienestar de todo el mundo te concierne directamente. Sin embargo, para la mayoría de vosotros que no habéis sido capaces de alcanzar este objetivo, ¿qué deberíais hacer? Por un lado, todavía deberíais continuar vuestra práctica de meditación regular. Por otro lado, deberíais desarrollar, a su vez, actitudes de apoyo en la vida cotidiana que os ayuden a lograr este objetivo. Deberías comprender que nuestras maneras de pensar tienen gran fuerza. Por consiguiente, si orientamos correctamente nuestra mente y actuamos adecuadamente, se reducirá el tiempo que nos llevaría alcanzar este objetivo a través de la sola meditación.

Las dos áreas importantes para trabajar en cuanto a la actitud son nuestra actitud para con nosotros mismos y para con los demás. En lo que concierne a nosotros mismos, debemos tratar de deshacernos al menos de un poco de nuestro egoísmo. Al realizarlo, podríamos disminuir nuestras aflicciones internas y ser más capaces de trabajar por el beneficio de los demás. El egoísmo puede ser definido como el buscar adquirir más de aquello que deseamos, y el buscar evitar o deshacerse de aquello hacia lo cual sentimos aversión. El deseo de adquirir lo que nos gusta y el miedo a perderlo una vez obtenido, así como el deseo de evitar o deshacerse de lo que no nos gusta son motivados por una actitud psicológica que se centra en el ego. De hecho, la mentalidad predominante de los estadounidenses, por lo general, es estar demasiado preocupados por su propio beneficio, y, por consiguiente, por el beneficio de los Estados Unidos. De este modo, aunque el nivel de vida pueda ser alto en este país, la mayoría de las personas son afligidas por la escasez espiritual, es decir, no son capaces de encontrar seguridad, tranquilidad y felicidad.

La solución fundamental radica en aceptar el hecho de que todo lo que va a venir vendrá a su debido tiempo y todo lo que se va a ir se irá en su debido momento. Todo lo que tienes ahora mismo es lo que a tí te pertenece. Así que no hay razón para estar orgulloso de tus éxitos o lleno de remordimientos por tus fracasos. No hay necesidad de preocuparte por la desgracia o peligro venidero o soñar con un futuro dorado que te espera. Nuestra situación actual de vida depende mucho de nuestro trasfondo familiar, educación y de nuestros propios esfuerzos. Podemos percibir fácilmente estos factores porque están relacionados con ésta vida. Pero hay muchas circunstancias que no se pueden explicar con estos factores solamente. Por ejemplo, dos personas de igual trasfondo familiar e inteligencia no se encuentran necesariamente con fortunas similares. Esto es debido a que la relación de causas y consecuencias no radica solamente en esta vida sino en un número incontable de vidas en el pasado. Entonces si nos encontramos con desgracia deberíamos considerarla como el pago de una deuda del pasado. Y deberíamos sentirnos contentos por el hecho de que al pagar la deuda es menos lo que ahora debemos. Por otro lado, si nos encontramos con éxito, significa que estamos sacando la riqueza que hemos depositado en nuestras vidas pasadas, así que no hay razón para sentir ningún orgullo. De hecho, cuanto más sacamos, menos riqueza quedará en el “banco” invisible. Así que deberíamos tener cuidado con no agotar nuestro depósito, e incluso debemos hacer un esfuerzo para depositar más a través de la dedicación a actividades significativas en esta vida. Si aceptamos la verdad de que varias desigualdades están arraigadas en las causas y consecuencias, tanto en esta vida como en las vidas pasadas, no abrigaremos tantos resentimientos y seremos capaces de tomar más acciones positivas al moldear nuestro futuro.

El segundo punto concierne a nuestra relación con los demás. La mayoría de nosotros somos demasiado críticos y tendemos a esperar demasiado de las otras personas. Si actúan con menos de un ciento por ciento de perfección de acuerdo a nuestra idea preconcebida de cómo deberían actuar correctamente en una situación dada, nos sentimos molestos. En lugar de hacer tales demandas estrictas en alguien, podríamos cultivar una actitud más piadosa y compasiva al preguntarnos a nosotros mismos cómo habríamos actuado en su lugar y al considerar las razones por las que éste pudiese haberse comportado de tal modo. Entonces, no sólo podremos disminuir nuestras aflicciones, sino que los demás encontrarán más fácil ser nuestros amigos e incluso podrían acudir a nosotros en busca de ayuda. Hay un dicho que reza “el pez no puede vivir en el agua que es completamente clara.” en otras palabras, siempre deberías seguir el principio de estar satisfecho con sólo el ochenta por ciento.

Por supuesto no se puede negar que sí existen personas con intenciones negativas. Hay quienes mantendrán su distancia cuando realmente necesitas ayuda y cuando estás en buen estado te ofrecen su apoyo, esperando que seas más amable con ellos. Pero no deberías considerar que tales personas son malvadas. Incluso si las personas se aprovechan de ti, deberías sentirte agradecido por tener la oportunidad de liquidar la deuda por una acción errónea que podrías haber realizado en el pasado. En cambio, si añades resentimientos a tu situación ya difícil y piensas en vengarte de aquella persona, también tratará de vengarse de ti, y así sucesivamente en un ciclo interminable. Pero más bien deberías tratar de conmoverlo con compasión, es decir, no sólo deberías olvidarte del incidente, sino que la próxima vez que ésta necesite ayuda, deberías ofrecérsela voluntariamente y sin reservas. Podría ser conmovido por esto y podría convertirse en tu mejor amigo. Hay una frase popular en el Budismo: “Las causas y condiciones son inconcebibles.” Esto quiere decir, las relaciones y las situaciones están cambiando constantemente. No podemos predecir lo que podría ocurrir incluso en un segundo a partir de ahora. Si por casualidad una persona te engaña ahora, es sólo el resultado de una combinación de causas y condiciones contribuyentes. Podría cambiar completamente con una serie determinada de diferentes causas y condiciones. Una comprensión adecuada de esta verdad no sólo te despojará de tu fuerte aversión o resentimiento hacia todo lo que te ocurra, sino que te permitirá influenciar a los demás hacia el bien y crear un mejor ambiente alrededor tuyo.