lunes, 20 de noviembre de 2011
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Vida en un monasterio Chan
La esencia del Chan
Discurso pronunciado por el maestro Sheng Yen en la Universidad de Toronto el 18 de octubre de 1991.

Hoy, me gustaría hablar de la práctica en un tradicional monasterio Chan, y os hablaré un poco de mis propias experiencias anteriores practicando en tal monasterio.

En realidad, no hay un auténtico monasterio Chan en América. No podéis encontrar ninguno aquí. Para encontrar un monasterio auténtico, debéis volver a la China del pasado.

Nosotros somos un poco ignorantes de la agenda diaria en los primeros monasterios Chan antes del Maestro Pai-chang (720-814). Pero a partir de la Dinastía Sung (960-1279) hacia delante, nosotros sabemos que había recitación y lectura de sutras y también meditación por la mañana. Asimismo, por la tarde había alguna recitación o lectura antes de la meditación.

En el Sutra de Plataforma, el Sexto Patriarca no pone mucho énfasis en la meditación sentada sino más bien hace hincapié en la práctica en la vida cotidiana. Su discípulo, Huai-jan (677-744), seguía esta tradición. No obstante, el Cuarto y el Quinto Patriarcas, así como el Maestro Pai-chang en sus Reglas Puras, mencionan especialmente la meditación sentada como un importante método de práctica. Por consiguiente, la meditación sentada se convirtió en uno de los métodos principales de práctica en la tradición Chan.

En las Reglas Puras del Maestro Pai-chang no hay mención alguna acerca de una sala del Buda para realizar postraciones, pero ha sido detallada una sala del Dharma para escuchar sermones. En aquel tiempo, la recitación de sutras y la realización de postraciones eran consideradas como algo menos importante que escuchar el Dharma.

A partir de los documentos y cuentos, sabemos que Huang-po (m.850), un discípulo del Maestro Pai-chang, enseñaba postración. Hay, por ejemplo, un gong-an de un emperador de la Dinastía Tang (618-906) quien, antes de llegar a ser emperador, pasó un tiempo como un monje novicio en el monasterio Chan de Huang-po. Su curiosidad sobre la postración ha sido registrada de manera adecuada cuando encontró al maestro realizando esta práctica.

Una vez que llega la Dinastía Sung, parece que ha habido tantas salas del Buda como salas del Dharma. La sala del Buda era usada para la recitación de sutras y liturgias tanto por la mañana como por la tarde. ¿Las charlas del Dharma eran dadas regularmente? Parece que no. Dentro de cualquier mes dado, las charlas del Dharma habían sido programadas más bien de manera infrecuente. No sabemos qué días eran especialmente designados para ellas.

También había una práctica importante llamada Invitación Universal. Esto era un tiempo cuando todos eran invitados a trabajar en los monasterios. Esto, a veces, fue llamado chu-po, que en chino quiere decir, literalmente, ir a las montañas, pero no necesariamente implicaba trabajo de campo. Podía incluir varios quehaceres alrededor del monasterio. Bajo tal circunstancia, la asistencia a las charlas del Dharma podría ser excusada. La Invitación Universal era obligatoria para monjes y monjas.

Hua-tou y gong-an se convierten en los métodos principales de práctica en la Dinastía Sung. Sin embargo, en la Dinastía Yuan (1264-1368) muchos practicantes adoptaron el método de recitar el nombre del Buda. Ya que el Chan fue transmitido a Japón durante la Dinastía Sung, este método no fue adoptado por los japoneses. A menudo, la gente no comprende la influencia del Chan chino en el desarrollo del Zen japonés.

Por ejemplo, “Las Reglas de Zazen” del Maestro Dogen es efectivamente tomado de un trabajo de un maestro Chan de la Dinastía Sung, Tsung-tse, sólo con unas palabras cambiadas allí y aquí. El Maestro Dogen nunca dijo explícitamente que esto era su propio trabajo, pero mucha gente lo considera así.

Afortunadamente, mucho de la tradición de la Dinastía Sung se puede ver en los modernos templos japoneses, tanto Rinzai como Soto, en especial Myoshin-ji y Eihei-ji. Templos tales como los mencionados arriba ya no existen en China.

El establecimiento de un monasterio nunca fue algo fácil. Tierra y edificios tenían que ser donados por los ricos, funcionarios o el propio gobierno. Típicamente, las tierras del monasterio incluirían un campo cultivado por los monjes. Algunos templos contaban con campos cultivados que quedaban bastante lejos, que fueron donados por gente que asistía al templo pero vivía a gran distancia del mismo. Siempre arrendábamos estos campos cultivados debido a que allí no había monjes suficientes para trabajar en ellos.

El trabajar en la tierra fue simple en los primeros monasterios. Más tarde, con el incremento de tierra donada, el arrendamiento se volvió común, y algunos monjes cargaron con las funciones burocráticas y tuvieron que trabajar en la oficina del templo o encargarse de la gestión de la tierra.

Cuando tomé la vida monástica, el monasterio en el que fui un discípulo poseía mucha finca, por consiguiente, aprendí primero trabajar en los campos, los que estaban cercanos al monasterio y también los campos en las montañas.

Como la mayoría de nosotros quienes tomamos la vida monástica éramos bastante jóvenes, teníamos que aprender a hacer las tradicionales tareas domésticas tales como las que aprende una joven ama de casa. Tenía que hacer, remendar y lavar mi propia ropa. Tenía que aprender a cultivar arroz y verduras, y tenía que aprender cómo cocinarlos. Esto es el estilo de vida que hasta ahora mantenemos en mi propio templo en Taiwán, que es llamado Nung Chan Si. La palabra china “Nung” significa agricultura. Por consiguiente, es un sitio donde cultivamos y practicamos el Chan juntos.

Cuando un novicio o una novicia entra en mi templo, primero él o ella es enviada a aprender cómo cocinar. Nosotros también pedimos a un sastre profesional que venga a enseñar a la Sangha cómo coser. Pero la mayoría de mis discípulos sólo saben cómo remendar, pocos pueden hacer ropas. En realidad, ellos no tienen tal paciencia. Sin embargo, todo el mundo tiene que aprender cómo afeitar su propia cabeza. Ahora tenemos maquinas de afeitar. En el pasado, sólo teníamos navajas y nos quedaban muchas cicatrices en nuestras cabezas.

Cuando salí de mi casa para tomar la vida monástica, no recibí una introducción formal a la meditación o a la práctica del Chan. Cuando pregunté a mi maestro si él debería enseñarme cómo practicar, me contestó: ¿no estás practicando ya?¿El comer no es práctica?¿El dormir no es práctica?¿El trabajar no es práctica? ¿El caminar no es práctica?

Una vez que toméis la vida monástica, veráis que cualquier cosa que hacéis es práctica.

La mayoría de las personas quienes empiezan a practicar tienen la idea de que hay un modo específico de cultivación espiritual, una forma específica y un método específico. La mayoría de la gente, a menudo, ve el aspecto físico y mental de la práctica y la necesidad de entrenar el cuerpo así como la mente. Pero cuando yo era un monje joven, no había tal idea. La gente comprendía que el vivir es práctica. La gente no ahondaba en la filosofía profunda de la enseñanza.

Cuando era novicio en el templo, simplemente practicábamos. Trabajábamos y nos postrábamos. Todos los días recitábamos y leíamos sutras. No nos decían sus significados. Eso no importaba. Simplemente, pasamos por el proceso. Nosotros apaciguamos el apego a las cosas que nos rodean, rompemos la cadena de pensamientos en nuestra cabeza, eliminamos nuestras discriminaciones. Esto, para nosotros, fue un buen método. No obstante, para los laicos modernos, tal entrenamiento sería inadecuado.

Muchos de mis discípulos han cuestionado estos métodos. No cabe enfatizar en que ellos piensan que la práctica es: meditación, postraciones y recitación. Les parece que la vida en el monasterio no es particularmente diferente de sus vidas en casa. Preguntaron cuál era el sentido de dejar la vida del hogar. En casa trabajamos, aquí trabajamos. En casa cocinamos y también aquí cocinamos. ¿Por qué nos molestamos en tomar la vida monástica?¿Dónde está la práctica?

¿Qué diríais a tales discípulos? ¿La vida en casa es igual que la vida en el monasterio? Alguno mencionó recién la actitud, y es enteramente correcto. El modo en que nos acercamos a lo que hacemos en el monasterio no es igual que el modo en que la mayoría de los laicos se acercan a lo que tienen que hacer.

No practicamos por nuestros logros personales sino simplemente como un modo de vida. Una vez que un practicante se haya entrenado a sí mismo al estado donde la mente es estable y pocas discriminaciones se originan, es muy importante que él dependa de los principios y conceptos del Budhadharma como su guía. Si no, a lo mejor los practicantes podrían desarrollar una actitud nihilista y concluir que en la vida no hay nada que merezca la pena. Esto es un error y un gran malentendido de lo que se trata la práctica.

Al depender de los principios y conceptos del Budadharma, un practicante llevará su vida de tal manera que es altruista pero aún está muy implicado en lo que pasa alrededor del mundo. Tal persona muestra una preocupación genuina por todos los seres vivos, y trabaja de manera diligente por los beneficios de los demás.

Tal vez te acuerdas del cuento en el Sutra de la Plataforma, cuando el Sexto Patriarca, Hui-neng (638-713), se encontró con el Quinto Patriarca, Hung-jen (602-675). Hui-neng fue enviado a la cocina para hacer molienda de arroz, y no fue hasta por lo menos seis meses después, que Hung-jen le explicó el Sutra del Diamante.

Guiado por los mismos principios, sigo enviando monjes novicios a trabajar en los campos o en la cocina cuando dejan el hogar para tomar la vida monástica. Al principio, de hecho, no hay oportunidad de escuchar las charlas del Dharma. Tal vez muchos se quejan. Por lo general, a ellos les digo que si quieren aprender, tienen que hacer lo que hizo el Sexto Patriarca en el pasado—trabajar en los campos y en la cocina. Si uno empieza simplemente por escuchar las charlas del Dharma hará que la iluminación sea más difícil de alcanzar. La vida en un monasterio Chan lleva al cuerpo y a la mente a un estado armonioso. De este modo, te vuelves más receptivo a las enseñanzas del Buddhadharma. Luego, puedes practicar genuinamente el Dharma Chan.

El establecimiento de una buena fundación para el Buddhadharma en Taiwán ha sido un proceso lento. Aquí el Budismo no tenía la base histórica como la tenía en China continental. Sólo empezamos a tener progreso auténtico en los últimos 40 años. Para nosotros, todavía nos quedan muchas cosas por hacer.

No obstante, estamos trabajando diligentemente para construir un nuevo ambiente monástico en Taiwán. Tenemos alrededor de 100 acres donde construiremos un complejo inspirado por la disciplina y el estilo de vida de los grandes monasterios de la Dinastía Tang.

Por supuesto que he recibido muchos beneficios del tiempo que pasé en los monasterios Chan, pero esta no fue mi práctica exclusiva. Se debe a que he seguido trabajando diligentemente por cuenta propia que he obtenido mis logros actuales. En efecto, dos maestros Chan recientes, Hsu-yun (1840-1959) y Lai-kuo (1881-1953), ambos alcanzaron la iluminación fuera del monasterio a pesar de que habían practicado durante muchos años en los confines de templos Chan. Esto en sí mismo proporciona material suficiente para una charla del Dharma. Déjame terminar aquí y tomar unas preguntas sobre lo que he dicho hoy.

Pregunta: ¿A qué se refiere con auténtico, genuino monasterio Chan?

Shih-fu: Aquí me refiero a un sitio donde la gente lleva una vida monástica basada en la tradición Chan durante todo el año. Hoy día, en muchos de los famosos monasterios en China, los monjes no hacen más que limpiar el suelo y vender billetes de entrada a los turistas. Aquí en Taiwán hay tres o cuatro sitios que tienen planes para las personas que quieren dedicar un tiempo a practicar, pero sólo por un tiempo limitado. El retiro no sigue durante todo el año. Por lo general, la gente va a practicar 5 días ó 7 días, y después llegará un nuevo grupo.
El centro Chan en Nueva York es similar. Tenemos servicios por la mañana y por la tarde y la meditación sentada, por eso se parece un poco a un monasterio Chan, pero sólo tenemos retiros que duran 4 semanas durante todo el año. En los tradicionales monasterios chinos hay retiros largos en verano e invierno que duran desde 49 hasta 120 días. Actualmente hay muy pocos templos en China o en Taiwán que ofrecen tales oportunidades extendidas para la práctica.

Pregunta: Tengo dos preguntas. Primera, ¿qué método enseña a sus estudiantes, gong-an o recitación del nombre del Buda? Y la segunda, ¿qué piensa de los prospectos para propagar el Buddhadharma en Occidente?

Shih-fu: Primera, no uso un método particular. A algunos doy un gong-an, a otros un hua-tou. Algunos principiantes usan simplemente el método de contar la respiración. Yo apenas recomiendo el método de recitar el nombre del Buda, pero hay algunas personas quienes han empezado por este método y rechazan otros métodos. A tales personas les enseño un método por el que recitan el nombre del Buda y lo siguen mediante contar un número. Es un método muy parecido al de contar la respiración. Cuando uno recita el nombre del Buda, y le lleva al punto en que surgen pocos pensamientos vagabundos y su mente es muy clara, pido a mis discípulos que se pregunten a sí mismos esta pregunta: "¿quién está recitando el nombre del Buda?" Se hacen esta pregunta a sí mismos continuamente sin interrupción. Esto es realmente el método hua-tou.
Segunda, veo que la práctica Chan se ha desarrollado en Occidente en un proceso estable y continuo. No es una moda pasajera que desaparece pronto. La práctica del Chan no busca lo que es exótico o excitante. O mejor dicho, sigue un estilo de vida racional, razonable y útil. He viajado a los EE.UU. por unos 15 años. Todavía no he tenido realmente muchos estudiantes en comparación con el número que tengo en Taiwán. Pero los que sí tengo, a pesar de los que han participado solo en unos pocos retiros, son muy diligentes en la práctica. Aunque no vengan a participar en los retiros durante 10 años, todavía recuerdan los beneficios que recibieron.
Pregunta: ¿Las actitudes de los estudiantes occidentales se diferencian de los alumnos orientales? ¿Mantiene una relación diferente con cada grupo?

Shih-fu: Sí, en efecto, parece que mantengo una relación más íntima con mis estudiantes occidentales. La perspectiva occidental es directa, mientras que los estudiantes orientales son a menudo menos decisivos y más propensos al pensamiento ambiguo. Los occidentales son más receptivos a las enseñanzas. Por lo menos ellos no son peores que los estudiantes orientales. No estoy tratando de hacer que los estudiantes occidentales se sientan bien. Es simplemente el modo en que veo la situación.

Pregunta: A mí me parece que el método Chan puede realmente celebrar la perspicacia personal. Parece muy narcisita y los practicantes parecen desinteresados de los beneficios de nadie más aparte de los suyos. Noto una tendencia a jactarse o presumir del logro espiritual. Esto parece realmente aislar a la gente.

Shih-fu: Es correcto decir que la práctica chan es una búsqueda de sabiduría personal. ¿Pero cómo puedes juzgar qué es la sabiduría? Dentro de esto, se manifiesta como la libertad de la angustia y preocupación. Sin esto, se manifiesta en la manera en que nos relacionamos con lo que nos rodea. La verdadera sabiduría es sin discriminación y es siempre en uno con el ambiente. Es en esta manifestación externa que ves que la práctica no es simplemente la búsqueda de gratificación espiritual personal. Si sólo te interesas por tu propia liberación de la angustia y tu propio beneficio, no estás practicando el Chan. Si practicas sólo para ti mismo, tal vez logres un nivel de Samadhi, un estado mental muy concentrado, pero el genuino Chan está siempre girado tanto hacia fuera como internamente.

Pregunta: ¿El Chan busca cambiar el mundo a través de cambiar al individuo?

Shih-fu: Sí, el Chan empieza por el punto lógico de cambiarte a ti mismo. Una vez que tu estado mental se haya calmado y cambiado, hay una tendencia natural a ayudar a los demás. Este efecto cambia el mundo alrededor de nosotros.

Pregunta: Parece que la práctica Chan se diferencia mucho de la de la Tierra Pura, pero los practicantes del Chan todavía recitan el nombre del Buda Amitaba. ¿Por qué?

Shih-fu: Primero, hay una razón histórica. Hacia el final de la Dinastía Tang, la práctica de la Tierra Pura era muy popular. Un maestro Chan de nombre Yung-ming (904-975) fue un maestro de la escuela Fa-yen, pero él fue también un gran proponente de la práctica de la Tierra Pura. Su influencia fue tan grande que después de su tiempo había pocos monjes que no recitaban el nombre del Buda. También es importante notar que no hay antagonismo intrínseco entre la recitación del nombre del Buda y la práctica Chan. Por ejemplo, en el Sutra de la Luz Inconmensurable (Sukhavativyuha Sutra), se describen muchos métodos de contemplar al Buda, incluyendo el de recitar su nombre. La recitación del nombre del Buda se puede considerar como la práctica de la Tierra Pura, pero como es descrita en el Sutra no hay énfasis en buscar el renacimiento en la Tierra Pura. Del mismo modo, en el Sutra de Amitabha, un pasaje describe la recitación del nombre del Buda con una mente centrada en un punto. Este puede ser un método de practicar el samadhi. Asimismo, el Sutra del Prajna explicado por Manjusri, habla de recitar el nombre del Buda y métodos parecidos. En realidad, en aquel Sutra, funciona el nombre de cualquier Buda. No tiene que ser el nombre de Amitabha. A pesar de que todos estos métodos implican la recitación del nombre del Buda, no son sólo una aspiración a renacer en la Tierra Pura. Por lo tanto, un practicante del Chan y practicante de la Tierra Pura pueden recitar el nombre del Buda, pero lo hacen con diferentes actitudes.

Pregunta: Tengo curiosidad por lo que dijo sobre la diferencia entre la práctica de los que han dejado el hogar y la secular. Usted dijo que los monjes practicaban sin ningún propósito. Simplemente practican. Pero cómo puede ser eso posible para los laicos que tienen que continuamente ponerse y alcanzar metas en sus vidas diarias?

Shih-fu: En el comienzo del proceso hay siempre un propósito ya sea que eres una ama de casa o un monje. Siempre estás buscando algo. Eventualmente uno puede ir de buscar algo a no buscar nada. También es posible que una persona esté buscando algo pero no lo este buscando. En otras palabras, lo que se intenta y lo que no se intenta pueden coexistir. Un genuino practicante sabe muy bien que el resultado de la práctica es no-logro, pero para estar verdaderamente en un estado de no-búsqueda, tiene que alcanzar por lo menos el Octavo Bhumi del sendero del Bodhisattva, que es un nivel muy alto de realización. Incluso cuando una persona alcanza el Primer Bhumi, su voto de liberar a los seres sensibles todavía es muy fuerte, es decir que todavía hay un sentido de buscar algo.

Pregunta: ¿Hay algún programa en su templo en Taiwan que trabaje por la comunidad y el medio ambiente? ¿Tiene el plan de construir otro monasterio grande como el de Taiwan aquí en América?

Shih-fu: En relación con la primera pregunta: En Taiwan es el Año de la Protección del Medio Ambiente. Hace 10 días, antes de salir de Taiwan, aparecí en televisión con el director de la Administración de la Protección Medioambiental para estudiar desde la perspectiva budista la protección del medio ambiente. De hecho, mi templo ha estado trabajando para mejorar el medio ambiente en los últimos tres años mediante llevar a cabo y abogar por el reciclaje de productos y conservación de recursos.

En lo que concierne a la segunda pregunta, puedo decirte que el nuevo complejo en Taiwan emplea mucho de mi tiempo, para mí no tiene sentido pensar en cualquier templo como el de Taiwan en América. Pero cuando en el futuro llegue el momento oportuno en que no hay deficiencia en las causas y condiciones, podríamos empezar a pensar en esto.

Muchas gracias por vuestras preguntas. Son muy buenas y útiles en explicar el Dharma.