Los efectos de la meditación chan
1. El tesoro de la meditación Chan 

En los tiempos modernos, los grandes avances de la ciencia han solucionado muchos problemas derivados de los ambientes naturales y sociales, así como también de la psicología y la fisiología humanas. Y todavía, a pesar del avance de la civilización material, los problemas que esperan ser solucionados realmente han aumentado. De hecho, hasta el día en que la Tierra perezca, resultará imposible vencer completamente los problemas planteados por la naturaleza. De modo semejante, hasta el día en que nuestros cuerpos físicos mueran, será imposible controlar enteramente nuestras funciones corporales. Con las cosas así como están y sin nada más nuevo, los seres humanos somos incapaces de impedir la disminución gradual de la energía termal del sol, de manera que la eventual debilitación y destrucción de la Tierra son inevitables. Y otro ejemplo es que como los seres humanos no podemos detener el envejecimiento de los órganos físicos, la muerte del cuerpo físico es también inevitable.

Sin embargo, mientras la Tierra permanezca habitable, deberíamos hacer todo lo que estuviera a nuestro alcance para mejorar nuestro ambiente natural, a fin de que resulte más favorable para la existencia y vida humanas. Asimismo, mientras todavía estemos vivos, deberíamos hacer todo lo posible para mejorar nuestra salud física y mental, a fin de que podamos vivir una vida más confortable y feliz. La ciencia moderna nos puede ayudar con estas tareas, pero no deberíamos dejar la responsabilidad enteramente a la ciencia. Porque la fomentación de la ciencia depende del poder mental y físico de la humanidad, y el único método para sacar a luz la máxima habilidad intelectual y física del hombre, escondida profundamente dentro de nuestros cuerpos y mentes, es a través de la práctica de la meditación Chan (en japonés: Zen).

Aunque los métodos de meditación Chan rastrean sus orígenes en la sabiduría del Este, en realidad, tanto en el Este como en el Oeste, todas las grandes figuras religiosas, los filósofos, los estadistas sobresalientes, los científicos y los artistas se benefician hasta cierto punto del poder de la concentración meditativa Chan. Aun aunque no asumieran las posturas meditativas específicas del Chan, o no usen el nombre Chan, sus habilidades para ejercitar la perseverancia y la sabiduría extraordinarias se corresponden esencialmente con los efectos de la meditación Chan: solo que ignoran que tal habilidad es el resultado de la concentración meditativa. Por sus dotes excepcionales pueden obtener el poder de absorción meditativa sin esfuerzo intencional, lo cual conduce a ser prominentes en sus respectivos campos.

Dado que la meditación Chan, como ya sabemos, es la mejor manera para descubrir el poder intelectual y físico escondido de una persona, no es difícil entrenarse en el Chan para transformar a una persona vulgar en grandiosa, hacer brillante al no dotado, al endeble robusto, al brillante y robusto en aún más brillante y más robusto, siendo así posible para todos el perfeccionarse. Por consiguiente, la meditación Chan es la mejor manera para perfeccionar la vida humana, hacer avanzar a la sociedad y mejorar todo el medioambiente. A una persona vulgar, la meditación Chan le permite fortalecer su determinación y cambiar el temperamento. Físicamente, le ayuda a uno a recobrar la vitalidad; psicológicamente, da una esperanza nueva, así como una comprensión nueva del ambiente circundante. Por consiguiente, la meditación Chan le puede dar una vida completamente nueva, y percatarse de lo afortunado, libre y vivaz que realmente es.

Los efectos de la meditación provienen, sobre todo, de concentrar la mente en un punto, ya sea abstracto o concreto. Por consiguiente, la concentración meditativa puede alcanzarse en cualquier posición: caminando, de pie, sentado o acostado. Si uno se dedica al pensamiento profundo, la oración silenciosa, la postración, la recitación, o incluso la observación cercana o la atenta comprensión, dondequiera que la mente esté enfocada de forma deliberadamente simple, allí estará la posibilidad de lograr la concentración meditativa. Sin embargo, los casos de obtención de concentración meditativa bajo tales condiciones son pocos y muy espaciados en el tiempo, y para la inmensa mayoría de las personas, nunca podría ocurrir fácilmente. Podría haber ocurrido una o dos veces a unas muy pocas personas, pero no podría ser repetida frecuentemente a voluntad.

Está es la razón por la cual los métodos de la práctica Chan desarrollados en el Este son necesarios. Si usted tiene el deseo de obtener tal experiencia, y por consiguiente de ser alumno de un maestro Chan, entonces se encontrará con que estos métodos pueden hacerle experimentar el Chan (de otra manera sólo obtenible por accidente) un tesoro que todo el mundo tiene la oportunidad de alcanzar.