viernes, 03 de septiembre de 2010
 
 
Foro sobre la “Reconstrucción de la Esperanza” en la zonas damnificadas.

El 1 de junio de 2008, en la Sala Shih-Ming del Edificio de Taiwán Cement, situado en la ciudad de Taipei, la Montaña Tambor del Dharma organizó un foro sobre la “Reconstrucción de la Esperanza”. Este evento contó con la participación del venerable maestro Sheng Yen, fundador de la Montaña Tambor del Dharma, Vincent Siew, Vicepresidente electo de Taiwán, Chang Shu-feng, esposa del Presidente de la TSMC, uno de los fabricantes de semiconductores más importantes de Taiwán, y Jet Li, mejor actor de artes marciales, para hablar sobre qué podemos hacer las organizaciones no gubernamentales y cómo iniciar los trabajos de reconstrucción de la esperanza en las zonas afectadas por calamidades y desastres.

En el foro los interlocutores invitados compartieron sus opiniones sobre el tema de la asistencia humanitaria y de socorro en casos de desastre o emergencia. Jet Li manifestó que las organizaciones no gubernamentales deben integrar las donaciones recibidas de diferentes instituciones caritativas y empresas privadas y mejorar la coordinación de los trabajos de socorro para ayudar a las personas damnificadas en cosas que el gobierno no puede hacer solo o en las que no alcanza a actuar.


Chang Shu-feng dijo que los trabajos de rescate necesitan una planificación profesional de las acciones a desarrollar a largo plazo y la adecuada evaluación de las actuaciones. Aunque la manera más fácil de ayudar a los damnificados es donar dinero, lo más importante es manifestar continua preocupación por ellos. Las empresas privadas pueden prestar sus recursos para servir de respaldo a las organizaciones caritativas. Con mucho gusto el sector empresarial hará todo lo que esté a su alcance para ayudar a las organizaciones no gubernamentales en las tareas de socorro a los miles de damnificados.

Vincent Siew indicó que en un desastre, la primera prioridad siempre es salvar vidas y ayudar a los damnificados a salir ilesos de una situación potencialmente peligrosa. En cuanto a ofrecer la solidaridad que alivia la vida de los damnificados, aunque el gobierno puede ofrecer equipos necesarios que hagan más diligentes las tareas de socorro, sólo las organizaciones no gubernamentales pueden dar consuelo y apoyo espiritual a las poblaciones de aquellas zonas devastadas para ayudarlas a reconstruir la esperanza y volver a la normalidad de la vida cotidiana.

En relación con los trabajos humanitarios en las zonas damnificadas, el maestro Sheng Yen señaló que en la primera etapa, la prioridad radica en salvar vidas; en la segunda, albergar a los damnificados para que puedan retornar a la vida normal, y en la tercera, seguir brindando atención psicológica a los afectados para que puedan vivir una vida tranquila sin preocupación y superar el trauma que les ha dejado la catástrofe.

Después del devastador ciclón de Birmania y el demoledor terremoto de China, el maestro Sheng Yen ha reiterado su más profunda preocupación por los damnificados y ha pedido que la Montaña Tambor del Dharma organice inmediatamente las tareas de socorro para ayudar a los afectados en los dos países. En muchas ocasiones el maestro Sheng Yen dijo que “son bodhisattvas los que ayudan a los apenados y socorren a las víctimas, y son grandes bodhisattvas los que soportan penas y adversidades”, enfatizando que “no debemos considerar el desastre como escollo en la vida, sino tomar todo el sufrimiento de los seres como una oportunidad para ayudar a la gente a generar compasión y desarrollar la sabiduría. El fin de un desastre es el tiempo para lo positivo. El desastre tiene mucho que enseñar.”






 
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